AUNQUE SIGUE SIENDO LIDER TRAS EL PASO DEL VILLANOVENSE, QUE DEMOSTRÓ SER UN EXCELENTE CONJUNTO

El Cartagena no tiene su tarde (1-1)

Cartagena y Villanovense empataron en un partido algo carente de fútbol, aunque fue ganando en emoción e intensidad en los últimos minutos de la segunda parte. Owona adelantaría a los locales en jugada de estrategia y Verdú empataría al filo del descanso

FC CARTAGENA-VILLANOVENSE CF: 1-1

FC CARTAGENA: Limones 1), Óscar Ramírez (1), Michel Zabaco (2),  Moisés (2), Jesús Álvaro (1), Cristo Martín (1), Gonzalo Verdú (2), Rivero (2), Juanlu (0), Arturo  (0) y Sergio García (1).

Banquillo: Ceballos, Marcos, Sergio Jiménez, Quintana, Óscar Rico, Chus Hevia y Fernando. 

Cambios: 62 minutos, se marcha Gonzalo Verdú y entra Sergio Jiménez (1). A los  66' se va Juanlu Hens y entra Chus Hevia (1). En el 70 entra Fernando (0) por Arturo. 

VILLANOVENSE: Wilfred (1), Iván Pérez (1), Espín (2), Owona (3), Pajuelo (2), Álvaro González (2), Curro (1), Valverde (1), Jesús Rubio (1) y Mustafá (2).

Banquillo: Pablo Pérez, Fermín, Elías, Juanjo, Javi Sánchez, Carlos Fernández y Carlos Andújar.

Cambios: a los 62' se va Musthapa y entra Carlos Fernández (1). En el 82, se Álvaro González y entra Carlos Andújar (1-1). Y se va Jesús Rubio en el 88' y entra Javi Sánchez (-). 

ÁRBITRO: Miralles Selma (1), del colegio valenciano. Tarjeta amarilla a Gonzalo Verdú, Moisés y Arturo, este último ya en el banquillo, por protestar, y Cristo Martín recién acabado el partido,  por los los locales, y Valverde,Owona, Musthapa y Carlos  por los visitantes. 

INCIDENCIAS: 16 jornada de Liga, grupo IV de Segunda B en el estadio Municipal Cartagonova. 6100 espectadores.

GOLES: 0-1, min. 14: Owona. 1-1, min 45: Gonzalo Verdú.

Miralles Selma, el colegiado, no llegó a convencer. No vio un penalti hecho a Zabaco en los últimos segundos. / R. VELASCO

 

LA CRÓNICA por GUILLERMO JIMÉNEZ

Fotos de RAÚL VELASCO

La liga no es un camino de rosas. Para nadie. Ni el líder está exento de tropiezos. O del medio pinchazo, si se quiere, porque un punto siempre es un punto.  El Marbella fue destronado en su día por el Cartagena  y éste acabó dando esta tarde por bueno el 1-1 con el Villanovense, que confirmó su calidad de equipo para combatir 
con posibilidades en la competición. Superó a los albinegros en el primer tiempo al dominar la situación ofensiva y después la mejoría albinegra no fue suficiente para revertir el marcador.

Ya el 1-1 de la primera parte, con el gol de Gonzalo Verdú en el último minuto igualando el de Owona a los 14 minutos, daba esperanzas a los de Monteagudo que pudieron vencer pero también el cuadro extremeño moviéndose  a la contra y tuvo opciones para aspirar a los tres puntos. La igualada hace justicia y queda flotando en la nube de la polémica un par de jugadas en el área de los serones que pudieron ser penalti. Un manotazo al balón de un defensor y, ya en el tiempo extra,  en el último segundo del partido, un descarado agarrón/placaje  a Zabaco por parte de Pajuelo. El colegiado Miralles Selma no pitó nada en esas dos acciones.

Forcejeo, el encuentro fue un forcejeo con dos goles de estrategia, tras el saque de sendas faltas.

UN PARTIDO QUE SE TUERCE

El encuentro comenzó a torcerse para el Cartagena, carente de fluidez para empezar, con el gol de los extremeños  antes del primer cuarto de hora, conseguido por Owona tras rematar contra el portal de Jesús Limones y recoger el rechace el mismo jugador para situar un inquietante 0-1 . El Villanovense era un hueso con mucho oficio y lo demostró al moverse como un conjunto muy organizado, de buen contrataque y sólido en defensa.

Los jugadores de Monteagudo salieron un tanto desubicados al campo y con muchísimo margen de mejora. La línea defensiva  del equipo líder dio síntomas de inseguridad en determinadas acciones aisladas, con titubeos como el que se produjo en el minuto 21 en el área pequeña del área de donde  Moisés tuvo que mandar el balón de un puntero azul al lateral para desatascar una jugada que pudo ser el segundo gol verdiblanco.  Los atacantes extremeños no eran ningunos indocumentados.

Gonzalo Verdú celebra su gol. / R. VELASCO

 

MEJORÍA PERO SIN REVOLVER EN EL ÁREA SERONA

Más adelante la cobertura local mejoró y los extremeños no marcaron en la segunda parte. Tampoco lo hizo un Cartagena romo con Arturo desafinando, aun trabajando como siempre,  y después su relevo Fernando, sin resolver y todavía sin estar a punto. Quique Rivero puso orden y jerarquía en el centro del campo,  ensayando el tiro, y Gonzalo Verdú  hizo una buena tarea hasta hasta su relevo.

Chus Hevia, como jugador de refresco y castigado por las rotaciones, tampoco solucionó la papeleta de rebasar a la zaga de un Villanovense con empaque y sacrificado para nadar y guardar la ropa. Pero sin renunciar a dar un susto en el área de Limones.

El atolondramiento de las ofensivas albinegras esta tarde fue en el primer tiempo  fue evidente y bastante persistente. Se llegaba al área extremeña pero luego no surgía la bota que llevase el balón a la red.  Afortunadamente para el Cartagena el empate se produjo en el último minuto del primer tiempo en un remate del defensa Gonzalo Verdú, después de una falta sacada por Quique Rivero desde el medio centro.  El 1-1 era como empezar con 45 minutos por delante y la esperanza de que el equipo líder del grupo cambiase su conducta, siendo más agresivo y controlando el centro del campo, que fue lo que hizo el conjunto de Villlanueva de la Serena en el Cartagonova en la primera fase de este encuentro. La reacción posterior no fue suficiente para ganar por parte del líder, aunque  el liderato lo mantiene y ya mira a Jumilla, la próxima estación.

REFLEXIÓN EN CALIENTE