El reportaje que no se pudo hacer

Isidro Sánchez Armero.
Isidro Sánchez Armero.  

El viejo Efesé despidió a su veterano colaborador Isidro

La mañana de este jueves 14 ha tenido lugar en  la parroquia de San Fulgencio la misa de corpore insepulto  de Isidro Sánchez Armero ‘Isi’, veterano colaborador del Cartagena FC, el viejo Efesé hoy del Polígono, al que han despedido su viuda, hijos y familiares con una amplia representación de amigos y de su club de siempre.

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EL REPORTAJE QUE NO SE PUDO HACER

Isidro. Mía ha sido la culpa. Me he quedado sin dedicarte un reportaje con vídeo sobre tu manera de ser. Interés humano, pensé.  Ahora no puede ser porque te has marchado sin avisar.  Hace un par de semanas te localicé. Quería saber qué era de ti. Estabas esperando un nuevo trasplante. Era,  creo si no estoy en error, el tercero. Acababas de salir de la Arrixaca. Largos días en cuidados intensivos, en lista de espera de un hígado disponible que te volviese a dar la vida que querías vivir, de jubilado arrimado al fútbol del Polígono, ayudando al Efesé clásico y pendiente, cómo no, del otro, el moderno Efesé que quiere subir a Segunda. Estabas en el fútbol en lo que hiciese falta. En la lavandería en los partidos, en la puerta de la Ciudad Gómez Meseguer con la rifa de las papeletas del jamón colgado en el árbol de entrada al campo por la puerta chica. Hasta te colocaron en la lista de delegados del club.

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A Isi siempre le compraba servidor 5 euros de tiras para el jamón cuando acudía a los partidos del Cartagena del Polígono, con el equipo entonces en División de Honor juvenil   o en los encuentros de Tercera.

Pero maldita agenda la mía de periodista jubilado y haciendo chapuzas contando historias por la vocación que me mantiene y mi devoción a Sportcartagena, Te he dejado, en lo del reportaje centrado en ti, Isidro, para un corto más adelante. No tengo perdón. Es la segunda vez que me pasa algo parecido. El gran Ramón Arango, defensa en la década de los sesenta y setenta, se me escapó porque el hermano de Perico dilataba con excusas un respetable y a la vez cordial rechazo a salir en la prensa. Alergia benigna al protagonismo.

Isidro lo sabía todo del fútbol base  de su tierra y conocía a miles de jugadores, estaba al tanto de lo que pasaba en los cerca de quince años ayudando en el Polígono, área de fútbol. A todos los futbolistas que conocía quería y valoraba bien este autónomo del trabajo al que un trasplante que no ha podido llegar a tiempo con sus complejidades, le ha dejado entrar como contrapartida en la historia de los modestos personajes anónimos. Grande, aunque pequeño en lo físico Isidro Sánchez Armero. / G. J.