Javi Matía

Seguramente cobraba treinta veces menos que el crack brasileño Lenisio, el fichaje estrella de Polaris World con el que no se logró ningún título en una liga de despilfarro que llenaba la Bombonera de un público ‘volcado’. Como ahora, pero mucho más numeroso, todos subidos al caballo ganador. Javi Matía, que se retira porque ya le ha tocado (43 años) y en su despedida menciona con acento de gratitud y noble -como las gentes de la Montaña cántabra- a los compañeros que conoció, directivos, peñistas, entrenadores, patrocinadores, hoy con su Kelme a la cabeza.

Javi ha conocido vestido de albiazul, de auriazul y últimamente anaranjado con Plásticos Romero, los mejores y los peores momentos del fútbol sala cartagenero. Su entrega a los colores que haya tocado utilizar ha sido descomunal. Un jugador ejemplar, de los que necesita cualquier equipo en cualquier deporte. De casta y con calidad. Revolucionario de la grada, ha conducido con la exhibición de su esfuerzo a las gentes de incondicional apoyo de La Bombonera.

Antonio Minguez fue su padrino desde el principio, Confió en él, en su conducta y carisma de futbolista ejemplar. Portero jugador para lo que haga falta y cuando sea preciso, se marcha de la práctica de su juego preferido sin tener la suerte de poder estrenar la pista del Palacio de los Deportes que lleva once años confirmando la mala gestión dirigente, antes y después de que fuese colocada la primera piedra de las instalaciones una mañana de llovizna y gris como el panorama de su construcción nunca acabada como era debido.

 

Matia y su hija

Javi Matía en la despedida deportiva la noche del 26-A. /SPORTCARTAGENA

Le tiene que fastidiar un montón este dato a Matía, a quien años ha entrevisté para La Verdad una tarde en la redacción de Castellini. Ya entonces se emocionaba hablando de sus vivencias en el fútbol sala. Un tipo estupendo que siempre me cayó bien. Limpio de falsedades y amigo de sus amigos. Y en la pista, duro como la piedra y terco como si fuera de Cabezón de la Sal, que no lo es. Sacrificado y capitán con tres estrellas cuando merecía llevar cuarenta y tres, una por cada año de su existencia

PD. El Pleno municipal de hoy, día en que aparece este comentario, ha aprobado la propuesta por unanimidad para que Javi Matía dé su nombre a la pista central del Palacio de los Deportes.