Un Marcos 'bajito' bajo palos

Marcos. En la historia del fútbol de Cartagena no menos de cuatro Marcos han desfilado marcando en sus respectivas hojas de servicios los mejores intentos de dejar buenos recuerdos. Hubo un Marcos, defensa central en tiempos del CD Naval, al que no vi jugar, que era amateur y trabajaba en la Telefónica. Hoy vive en Madrid. Otro Marcos, guardameta balear, está afincado en Albacete y es agente de la empresa de jugadores que regenta Mata, el padre del internacional hoy en el fútbol británico.

Otro Marcos, de apellido Struch, delantero centro natural natural de Gandía, antes de ser profesional del balón, ejercía el de peluquero. Y hoy se dispone en Cartagena de otro Marcos (el madrileño Marcos Morales, sub 23) que es el que está de actualidad y creo ha sido y está siendo el más polémico de todos los que vivieron como cartageneristas.

Por la importante lesión de Pau Torres, el titular Marcos desempeña la función bajo palos. Jugaba fijo en la Copa del Rey y ayudó a la clasificación del equipo de Monteagudo. Creo que Monteagudo, que despachó a Limones porque quería “otra cosa” (cita textual) en la puerta de su equipo y aceptó la experiencia de un treintañero joven como Pau y con buen historial. Y Marcos Morales, que sigue en edad de aprender, se ha convertido en el acaso más polémico portero de la historia blanquinegra. Salta a la vista en una fase de la comunicación donde todo se mira con lupa y se replica desde las redes sociales. Hasta  se puede ciscar cualquiera en el jugador que se desee y quedar uno tan pancho. No sé si impune, pero no siempre se paga caro por comportamientos así desde los anonimatos. Decir que fulano es bajito, no es delito, por supuesto.

Marcos en el centro de la imagen. A su izquierda Juanmi y a su derecha el preparador de porteros albinegro Yepes

Marcos entre dos grandes porteros que fueron: Juanmi y Yepes, hoy su entrenador específico.

Cuando pasaron por el Cartagena o la Cartagenera tan buenos porteros como el cordobés Luis Torollo, el balear Vilar, el asturiano Barea, el gallego Rubén Martínez (ascenso en Alcoy en 2009) y hasta el catalán Kiko Casilla, sin la herramienta del Internet engrasada, no se atizaba al futbolista con la virulencia que hoy se hace. Solo hubo un portero muy polémico a partir de una fecha y fue Blas, natural de La Ñora, una excelente persona que jugó en el Murcia y destacó después en el Cartagena. Bien considerado hasta que en una eliminatoria de ascenso frente al Badalona le marcaron un 4-1 y se lanzó la especie o bulo de que había sido sobornado. Aquella tarde Blas Hellín tenía una fuerte migraña y antes de jugar en el estadio badalonés de la Avenida de Navarra se tomó más de dos o tres optalidones y no tuvo una actuación normal. Era un porterazo  y destacaba por su regularidad. Después aun con esa 'mancha' en su expediente  jugó en el Elche y en el Granada, en categoría superior.

Hoy Marcos Morales está resolviendo su problema haciendo un Máster todos los domingos que sale a jugar. Unos días está mejor y otros, peor. Pero la balanza indica que está aportando más que ha restado a la exigente causa. No es preciso desgranar su trabajo. El último ejemplo favorable al sub 23 lo tenemos tan reciente como que ocurrió el domingo en San Fernando bajo la cortinade agua, sacando los puños fuera, como Mazinger Z. Estuvo tal vez Marcos entre los tres mejores de un Cartagena que se partió el pecho y ganó.

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Pepín, portero, fue internacional y campeón de la Eurocopa con 1,68 de estatura

Algunos argumentos en contra de Marcos me parecen un tanto pueriles. El primero de ellos, el de su estatura. Hasta hace poco estaba, creo, en edad de crecer (tomando Cola Cao todas las mañanas, naturalmente) pero estancado en su estatura actual, ya se sabe que no mide 1,95, pero ello no impide que con su envergadura no sepa responder a los retos y despachar las jugadas. No es imbatible, claro. Y un dato para el que lo quiera recibir. En la historia del fútbol español hubo un portero (bastante más bajito que Marcos Morales ) que fue dos veces internacional en la Eurocopa de 1964. Se llamaba Pepín (José Casas Gris) y durante su carrera defendió los colores de la UD Las Palmas y del Real Betis. España fue campeona con Pepín. Con 1,68 de estatura, el tal Pepín era un  gato volador