El tablero de ajedrez

El ajedrez es un juego, entre dos personas, cada una de las cuales dispone de 16 piezas móviles que se colocan sobre un tablero dividido en 64 casillas o escaques. En su versión de competición está considerado como un deporte.

El ajedrez siempre será considerado un juego para gente peculiar. Como todo, está perfectamente etiquetado. El tenis era para pijos, el esquí para ricos o el surf para rubios. Así ha sido, es y será para siempre. Hablaba el amigo tuitero Dani el otro día sobre él, mientras el resto leíamos con atención.

El ajedrez y el fútbol tienen bastante en común, mucho más de lo que pensamos. La distribución de las piezas, según comprobamos ayer, está bastante clara:

-El rey: figura a batir. Eliminado el rey, se acaba la partida. Pau Torres es nuestro rey sobre el tablero. Nuestro enemigo tiene claro el objetivo, y el trabajo del resto del equipo es protegerlo a toda costa.

-La reina: la figura más importante y letal del tablero. Libertad total de movimientos con enorme capacidad destructora. De su acierto dependerá gran parte de nuestro éxito. La hemos encontrado en Aketxe.

-Los alfiles: largos y cortos desplazamientos letales en diagonal. Imprescindibles para ataques rápidos por sorpresa. Hugo y Álvaro son nuestros puñales.

-Los caballos: extraño movimiento en ‘l’ para buscar la estrategia. Necesitan de inteligencia para su utilización. Chavero y Cristo los realizan a la perfección.

-Las torres: excelentes protectoras atrás y contundentes apareciendo por sorpresa en ataque. Óscar Ramírez y Jesús Álvaro lo tienen claro.

-Los peones: se sacrifican por el resto de las piezas. Su función parece menos relevante, pero sigue siendo fundamental. Protegen y su radio de acción es limitado. Moi, Míchel y Sergio trabajan para el equipo en una labor menos reconocida y tan importante como la de cualquiera de sus compañeros.

-El resto, hasta completar los 16, estarán en el banquillo esperando su oportunidad. La tendrán. Una vez que comienza el juego, el correcto funcionamiento de las piezas depende de la estrategia planteada por cada contendiente.

La pregunta que muchos se hacen: ¿Es Monteagudo buen jugador de ajedrez? ¿Sabrá utilizar las piezas perfectamente? ¿Tendrá las piezas bien colocadas en cada partida? ¿Será capaz de emplear diferentes estrategias dependiendo del momento? Habrá muchas partidas para comprobarlo. Habrá excelentes victorias y terribles derrotas. Habrá mucho ajedrez que observar y cada uno tendrá su propio análisis. Habrá tableros más caros que el nuestro, lo que no nos hará jugar ni mejor ni peor, aunque se piense lo contrario.

El torneo acaba de comenzar, que es justo lo que esperábamos...