La Farola del Lago: La rampa

Cuando terminó el domingo el encuentro de nuestro FC Cartagena contra el San Fernando, (y todavía con los “cataplines” en el galillo, por lo ajustado del resultado) enfilé la rampa de la tribuna del estadio cartagonova para volver a mi casa, miré, a uno y otro lado, a las personas que bajaban conmigo. Casi todos los rostros eran de satisfacción, pues (aunque sufriendo) el partido se había ganado. En ese momento, mi pensamiento voló a tantas y tantas tardes, donde…la alegría o la tristeza que nos embarga, (según haya sido el resultado del encuentro) la expresamos  con la persona que nos acompaña, sea o no conocida, en la bajada de la rampa. Y fue en ese instante, cuando pensé dedicarle un artículo a esos 50-60 metros de hormigón que, nos acercan o nos alejan de nuestro querido estadio.

¡Cuántos recuerdos me invaden! cuando cada quince días, empiezo a subir la rampa de tribuna, no lo puedo evitar (y además no lo intento) veo (sin ver) a tantos amigos, que hemos ido perdiendo, y que han sido el sostén de nuestro equipo. Ahora mismo, tengo en mi mente (por lo reciente) la imagen de mi amigo

Francisco Pedreño Soriano “El Pilatos”, fantástico seguidor de nuestro FC Cartagena. Le veo justo al empezar la rampa, junto a su hermanico Mati, de quien nunca se separaba, y a quien siempre protegía. Y lo veo llamándome a gritos, (treinta metro antes de que yo llegara a la cuesta), gritándome exultante,  ¡LOREEEEN HOY GANAMOS! Y yo, encantado de hablar con él, me paraba un ratico, antes de subir la rampa, con la ilusión de quien espera siempre ver un gran espectáculo.

Esa misma rampa que, era el punto de encuentro con mis amigos, y compañeros en la UPCT Andrés Pérez Tornell y Enrique Solano Oria. Allí nos citábamos los domingos, para cantar las alegrías o las penas, de nuestro equipo. Perdónenme mis lectores si estoy un poco sentimental, pero…para mí, son bonitos estos recuerdos, e incluso me alimento de ellos, para seguir teniendo las ilusiones frescas, y poder dedicarles  las victorias de nuestro equipo.

Es la rampa, el primer testigo mudo de nuestras alegrías o nuestras penas, es donde, el rio de personas que bajan su cuesta una vez terminado el partido, dan rienda suelta a sus primeras y espontaneas impresiones, es donde… (si nuestro equipo ha ganado) todos somos amigos de todos, y por el contrario, si ha perdido, la que respeta nuestro silencio, y alguna que otra vez  ha “recogido” nuestras lagrimas impotentes.

Algunas veces, cuando empezamos a subir la rampa, nos encontramos con amigos que, “apoyaicos” en su bastón, suben con gran esfuerzo la cuesta, y al verlos con ese paso cansino, mis recuerdos siguen volando. Me acuerdo cuando por los años 60, servidor jugaba en la Deportiva Minera, y los miércoles y jueves íbamos al Llano a entrenar. Lo hacíamos en el “tren Chicharra” que cubría la línea de vía estrecha Cartagena El Llano del Beal, pasando por La Unión. Ese tren, que se había inaugurado nada menos que, en 1.874 y cuya maquina ya no podía ni con la chimenea, al llegar a las cuestas del Abrevadero, nos bajábamos, y le acompañábamos andando, tal era la velocidad.  Y, en su cansino ruido, la locomotora emitía una especie de queja, que nosotros coreábamos, decía más o menos ¡yaaa no puedo maaas! ¡yaaa no puedo maaas! ¡yaaaa no puedo maaas!. Todo lo contrario que a la vuelta. En el descenso se envalentonaba y entonces coreábamos ¡que valiente soy! ¡Queee valiente soy! ¡Queee valiente soy! ¡Queee valiente soy”. ¡Madre mía! que recuerdos me provoca la subida de la rampa. 

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La rampa, lugar donde Paco 'El Pilato' organizaba antes de los partidos en el estadio una tertulia con sus amigos. / Foto de LOREN

 

Estamos en vísperas de un gran acontecimiento deportivo, como es ¡EL DERBI! ¡el partido de la temporada!, ¡el encuentro que todos esperamos!, donde, la rivalidad regional futbolística adquiere toda su dimensión, y, donde la deportividad entre las aficiones estoy seguro que reinará. ¿Os figuráis con la  alegría que bajaremos LA RAMPA si ha ganado nuestro equipo?. Por el contrario, si hemos perdido (este articulo está escrito a priori) lo haremos en silencio, comiéndonos nuestro sentimiento, pero sabiendo que el futbol te da siempre nuevas oportunidades. Pero… quiero ser optimista, y le lanzo un reto a la RAMPA. Ponte guapa y limpia, que el domingo es un día grande y te daremos una alegría. Muchas gracias a mis lectores.

 

P.D. Este articulo, quiero dedicárselo a la familia de Francisco Pedreño Soriano “EL PILATOS”. A su esposa Leo, a sus hijos Fran, Silver y Yasmina y a su hermanico Mati. Estoy seguro que, de alguna manera, el pilatos estará viendo este partido, y rogando para que su equipo del alma el FC Cartagena gane.