La Farola del Lago: ¡A la una, la mula!

 A la una, la mula. A las dos, la coz. A las tres, San Andrés. A las cuatro, San Marcos. A las cinco, salto cuzo y te…, Y el paso a medir. Y el chinchemonete, (con el chinche… me dejé un diente, y medio en los adoquines de la calle del Alto) Y el rigalope. Y la bandera, Y el abejorro, y el rate, rate. Y… estoy volviendo loco al corrector, que no se entera. Que no sabe de que escribo, y en cambio, yo disfruto como si fuera un niño, como si volviera a mis 10-12 años, y me encontrara en el “lago”, rodeado de todos mis amigos. En buena parte, vosotros tenéis la culpa de que me esté pasando esto. De que esté volviendo a mi infancia. ¿Sabéis por qué?, ¡os lo voy a decir!. Muchos de vosotros, me estáis haciendo depositario de la historia del futbol en Cartagena, y de muchas más cosas, esto, hace que las noches se me hagan cortas, leyendo y releyendo nuestra preciosa historia. Y sin querer, me transporto con el recuerdo a tantos y tantos jugadores, entrenadores, técnicos, presidentes y directivos que, en cada momento de nuestros más de 115 años de historia han llegado a nuestra Ciudad cargados de ilusiones. A muchísimos los he conocido, he sido amigo de ellos, he compartido el día a día, porque… entonces (aunque los jugadores eran profesionales hasta la medula) vivían en la calle, paseaban por Cartagena y su cercanía a los aficionados era total.

Por supuesto que, el estar leyendo tanto periódico antiguo, me hace pensar en los cambios que ha ido experimentando nuestra sociedad, en todos los aspectos. En el periodístico, leo entrevistas de hace cuarenta, cincuenta y hasta sesenta años, de periodistas que, algunos de ellos afortunadamente siguen vivos, como Guillermo, Manuel Ángel, , Juan Pedro,  Pedro Caparrós, Jaime Cros…otros como Monerri, Lasheras, Evaristo Hernández "Lucentum",Pepe Navarro, Pepe Linares, Juan Jorquera… y tantos otros que ya no están, han sido y son fieles “notarios” de los aconteceres deportivos, y de otra índole en nuestra ciudad. ¿Qué sería de la historia? Sin estos profesionales. Porque…miren ustedes, lo único que no ha cambiado en el fútbol, es lo que miden las porterías, las aéreas, el largo y ancho del rectángulo, el arbitraje, los aficionados, la sabiduría y clase de los futbolistas, (el bueno sería siempre bueno, y el tuercebotas sería siempre tuercebotas). Lo demás… el fútbol por dentro, el fútbol entre “bambalinas” ha cambiado totalmente. Ha cambiado el “romanticismo” por el “pragmatismo. Han desaparecido aquellos presidentes que, veían al equipo de su ciudad en apuros, y salían a rescatarlos como si fueran el Cid Campeador. Esos presidentes que, unos tras otros, iban dejándose “retazos” de sus vidas y de sus prestigios y fortunas, en pos de enderezar una empresa que no fabrica, ni “importa”” ni exporta”. Una empresa que vive del azar, de la suerte, y de que, una cosa redonda ruede, y en vez de dar en el poste y salga, de en el poste y entre.

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El doctor Eduardo Borgoñós habla a la prensa como presidente del Cartagena. Pepe Monerri y Evaristo Hernández 'Lucentum', en la imagen. / COLECCIÓN ÁNGEL LÁZARO

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La prensa deportiva atiende al concejal Martínez en El Almarjal. En los extremos de la imagen, los cofundadores de Sportcartagena, Manuel Ángel y Guillermo,  con otros queridos compañeros como Antonio Martínez Conesa (SER) y Pepe Navarro (RNE), ya desaparecidos. Con gafas de sol, Herminio Carlos. Eran casi los comienzos de José Luis Belda en la responsabilidad del fútbol local. / COLECCIÓN ÁNGEL LÁZARO

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Ha desaparecido también el periodismo “carroza”, el periodismo que, solo por el mero hecho de serlo, y de tener el privilegio de escribir en los “papeles”, tenían la “potestad” de conceder el honor de darles una entrevista a los futbolistas o entrenadores, ya que era la única forma de que estos adquirieran cierta fama, que les valiera para darse a conocer en el mundo. Hoy, se ha acabado la improvisación, y lo bonito de la espontaneidad. Hoy, está todo programado, nadie habla fuera de una rueda de prensa, preparada y hasta (si me apuran) con las preguntas previamente concertadas, y en presencia de un jefe de prensa, que no deja de ser un empleado del Club. Y es que señores, como digo, el futbol (por dentro) ha cambiado, quizá…para bien.

Cualquier equipo que represente a una ciudad de cierta importancia, está regido por empresarios, (nacionales o extranjeros) que buscan cambiar el azar, por las ciencias exactas, para convertir un club de fútbol en una empresa rentable. Nosotros, nuestro Cartagena, se encuentra en esas condiciones, y hasta ahora las cosas no nos van mal, los señores que nos rigen, están haciendo las cosas con tranquilidad, con bastantes dosis de sentido común, y esto ya de por sí es muy de agradecer. Pero no nos debemos olvidar de que, hace cincuenta años estábamos en lo que… ahora sería la segunda B, y en ella seguimos, por lo tanto desear a todos suerte, seguir con el mismo entusiasmo, y esperar que algún día, nuestra querida Cartagena España, ocupe el lugar que, por Historia, por densidad de población y porque…es mi sueño, que no es otro que conseguir el ascenso de categoría y ¿Por qué no? El ascenso a primera división. Como veis queridos amigos, en esta “Farola”, hay pocas “anécdotas”, hablo solo de fútbol “puro y duro”, porque forma parte de mi vida. Muchas gracias como siempre a todos mis lectores y un abrazo.

P.D. Deseo dedicarle este articulo, a mi amigo Pepe Ojados Roca. Compañero durante 45 años en la Escuela de Ingenieros Tecnicos (hoy UPCT.). Pepe y servidor, estuvimos unidos por el "Acero", y además es uno de mis proveedores de Historia. Un abrazo "torero".