EL LÍDER ACABÓ SUFRIENDO EN SU ÁREA

Del ‘amarrategui’ de Monteagudo a otra pésima salida de Marcos que casi cuesta un disgusto

El marcador pudo y tuvo que haber sido otro bien distinto favorable al Cartagena. Pero entre el ‘amarrateguismo’ de Monteagudo a la hora de los cambios y el fallo en otra salida del meta Marcos el líder acabaría el partido sufriendo y en su área

Foto: Nacho Zafra-CORDOBESISMO
Foto: Nacho Zafra-CORDOBESISMO

Es probable, diríamos que esseguro que el Cartagena mereciese un mejor resultado en Córdoba, porque ocasiones tuvo para haber ganado incluso con cierta comodidad. Pero nada más lejos de la realidad. Los cartagenerista fueron superiores durante un gran tramo del choque, pero ni Rubén Cruz primero, ni Dani Ábalo, Hugo o Aketxe después estuvieron finos o acertados de cara al gol. De haberlo hecho estaríamos hablando de un triunfo blanquinegro con claridad, que habría evitado tanto sufrimiento.

Owusu, que estaba siendo el delantero más peligroso e incisivo del Cartagena, abandonaría el césped en el minuto 63 dejando su sitio a un Dani Ábalo que estuvo muy distante de lo que su compañero había ofrecido durante la hora que jugó. Curiosamente fue a partir de ahí cuando el filial cordobesista empezaría a tomar las riendas del encuentro para ir cercando poco a poco al Cartagena en su propio campo.

Para cuando Josua Mejías entró en el terreno ya no había duda alguna sobre las pretensiones de Monteagudo de amarrar un resultado que estaba siendo favorable, pero que suponía dar un paso atrás que permitiría a los del Córdoba B acorralar a su rival en los minutos finales, que acabaron siendo los de más sufrimiento.

Y por si era poco tuvimos aún la ‘guinda’ de esa nueva pifia de Marcos Morales en una salida, muy parecida a la que acabaría costando los tres puntos de Villanueva. Marcos, de nuevo, fallaba en la salida y el balón acabaría siendo despejado in extremis por su compañero Moisés tras el disparo del cordobesista Sillero.

Fue la peor cara de un líder que no termina de convencer del todo. Empezó bien, apretó, pudo haber hecho más goles, dejó estela de buen equipo pero no supo o no pudo rematar un encuentro que acabó siendo favorable porque la suerte, al final, se alió con los de Monteagudo.