Un buen punto sumado para empezar con seriedad, pero también con carencias en los blanquinegros

Ante el Badajoz, sin goles pero con ganas, casta y brios, con un sistema de defensa para contener con contundencia, buena colocación y un Marc Martínez en la puerta que lo que hizo lo hizo bien. La solidez, el empeño de los hombres del Cartagena este 25 de agosto tuvo el contrapunto de las carencias: la ausencia de Elady, con la que ya se contaba desde junio por su expulsión el día de la Ponferradina y algo más para apuntillar en centros y saques de esquina que pasan de largo, pendiente de que la culminación de la plantilla llegue el 1 de septiembre, con la bajada de de la persiana de los fichajes.

El sistema defensivo pacense tampoco se dejó sorprender. Cerraron bien. Los de Munúa dominaron más en el cómputo general y fue una lástima que el perfecto cabezazo del argentino Caballero en la primera fase del juego fuese a dar en la madera. Habría sido el 1-0.

Demasiados minutos de bostezo, sí; de peloteo en el centro del campo, de no llegar a tiempo a algunos balones forzados (la  pretemporada se ha metido sin querer en la temporada fetén). Todo es mejorable y el actual Cartagena lo es, tiene buena base para que, acoplado, se meta pronto en harinas de clasificación.

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El almanseño Santi Jara, importante en el equipo. se resintió de su problema muscular y al final no pudo rendir como sabe. / RAÚL VELASCO

La mayoría de los jugadores de Gustavo Munúa que se batieron este domingo ofrecieron buenos detalles  (Carrllico, calidad, por citar un caso de un peón ya conocido)  como los del Badajoz, aunque el dorsal 18, Julio Gracia (aplaudido en el relevo) no brilló como en algunas tardes cartageneristas. Tampoco la entrada de Heber Pena y Jairo, en los cambios en tramo final, fueron revulsivo. En eso el Cartagena tomó medidas adecuadas.

El desparpajo de Vera, por banda izquierda, del que muy pocos esperaban su debut en Segunda B, también fue una sorpresa grata y de rebote una bocanada de aire fresco a los chicos del filial.

La afición, correcta, en su papel. No empujó como en las tardes de necesidad suprema, pero apoyó y fue condescendiente. Valoró los esfuerzos, dadas las circunstancias que rodeaban el debut en la Liga.