jueves. 18.08.2022

A Chus Hevia le ha tocado la china. Lo despiden del FC Cartagena y la decisión es técnica. Corresponde remodelar la plantilla con tendencia a mejorar y el asturiano de Oviedo va a quedar por segunda vez como el  Patito Feo  que nunca llegó a ser cisne.

En primera instancia en 2015 fue esa lumbrera de entrenador o manager general en la etapa de Sporto, que era el uruguayo Julio César Ribas, el que sistemáticamente colocaba en el banquillo a Chus para, como un reloj a piñón fijo, hacerle jugar desde el minuto 27 de los segundos tiempos bastantes partidos. Era como una marginación intermitente o a cómodos plazos.

¿A quién beneficiaba? Pensando mal, es posible que al hijo del técnico, que también era delantero. Y hay más: Hevia era también suplente de un Pallarés en la peor campaña del 'Tanque de la Safor'. Aquella temporada del 2015 en la que Palomeque salvó los muebles en un final de curso con eliminatoria con Las Palmas Atlético, Chus Hevia tuvo que dar la cara y jugar lesionado (literalmente cojo) buen número de encuentros porque no había recambios.

El equipo se desangraba en su caminar derecho al descenso. Hasta Hevia sin poder físicamente, relevó a Prosi (77') ante  Las Palmas aquella noche del 0-0  en la ida, en el Cartagonova. Mas el fútbol no tiene memoria. Los méritos se olvidan pronto. Y Hevia, que fue Patito Feo con Ribas senior, también lo acaba siendo  en estos momentos con quienes han resuelto darle la baja en el Cartagena con diecisiete encuentros aún por delante. Los analistas, los coachs, los controles científicos, los  estrategas, los informes sesudos y hasta los biorritmos dirán lo que deban decir, pero al de Oviedo le ha tocado la china de salir de donde es querido (por la grada) como si esa salida hubiese sido por sorteo. / G. J.

Chus Hevia o el 'Patito Feo'
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