LOS ALBINEGROS DAN LA SORPRESA Y DERROTAN A LOS PERIQUITOS EN CASA CON GOLES DE JULIÁN DELMÁS (21’) Y RUBÉN CASTRO (50’) DE PENALTI

Fiesta histórica albinegra en Cornellá (0-2)

portada

Los jugadores albinegros celebrando la victoria // FOTO: FC Cartagena 

Vaya fiestón albinegro. Menuda alegría. ¡Si señor¡ Un diez para este Cartagena que le echó en Cornellá los bémoles que había que echar para dar un zarpazo en toda regla con esta campanada en forma de victoria que huele a permanencia. El 0-2 increible viene a reflejar lo que fue un partido en el que los de Luis Carrión fueron superiores al probable campeón a base de anticiparse y de ser comprometidos desde el primero hasta el último futbolista albinegro. Delmás, en el 21, adelantaba a su equipo que ya estaba dando muestras de estar mucho mejor y ¡como no¡ Rubén Castro, el infalible RC7, marcaba su gol número 17 tras un clarísimo penalti cometido a él mismo, que lo lanzó con una destreza y una tranquilidad increíble. Victoria importantísima del Efesé que da un paso de gigante, se coloca con 45 puntos y se acerca, más que nunca, a la permanencia soñada

FICHA TÉCNICA 

RCDE Espanyol: Oier; Óscar Gil, Calero, Cabrera, Pedrosa, Fran Mérida (20' Pol Lozano), Darder, Embarba (56' Melendo), Nico Melamed (81' Matías Vargas), Wu Lei (56' Puado), Dimata

FC Cartagena: Marc Martínez; Forniés, Datkovic, Raúl Navas, Delmás; José Ángel, Aburjania, Nacho Gil (71' Cayarga), Álex Gallar (76' Azeez); De Blasis (85' Antoñito) y Rubén Castro (85' Elady)

Goles: 0-1 (22' Delmás); 0-2 (51' Rubén Castro (pen.)) 

Árbitro: Bikandi Garrido (colegio vasco) mostró cartulina amarilla a Embarba, Cabrera por parte del RCD Espanyol 

Incidencias: Partido disputado en el RCDE Estadium correspondiente a la jornada trigésimo novena del campeonato liguero de La Liga Smartbank. El Efesé hizo pasillo a los jugadores del conjunto perico por su reciente ascenso a la Primera División

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El FC Cartagena hizo pasillo al conjunto perico // FOTO: RCD Espanyol

LA CRÓNICA

Por PERE SANMARTÍN. BARCELONA

(Especial para SPORTCARTAGENA)

Mejor imposible. El Cartagena parecía el Espanyol y estos el Efesé de una buena parte de la temporada. Ganaron los de Luis Carrión simplemente porque fueron mejores. Mucho además. Desde el minuto uno hasta el 96, que fue todo lo que duró este sufrimiento para los miles de seguidores cartageneristas. Había que restregarse los ojos para comprobar que no era un sueño, que el conjunto cartagenerista, más comprometido que nunca, le estaban saliendo las cosas a pedir de boca. Y si buena fue su primera mitad mejor aún estuvieron en la reanudación donde sacaron la casta, la responsabilidad y las ganas, tremendas, de aprovecharse de esta oportunidad para pescar tres puntos de oro si eran capaces, como fueron, de pillar al equipo ‘periquito’ en plena resaca.

Pero el Cartagena no ganó por eso, sino por merecimientos propios, por anticipación, por la actitud de todos y cada uno de sus jugadores que ofrecieron seguramente el mejor partido de los treinta y nueve que llevan disputados y que llega justo en el momento que más lo necesitan. Julián Delmás, por ejemplo, parecía el Dani Alvés de los buenos tiempos, José Ángel nos recordó al Pirri mítico de aquel Real Madrid ‘ye-yé. Y para que hablar de RC7, que estará a punto de cumnplir 40 años en junio pero que, en el campo, parece un chaval de veinte años. Sus 17 goles, que se dice pronto, ahí están.

Solo cabe felicitar a este Cartagena y desearle que ahora no tire por la borda lo que casi tiene en su mano. Parecía un imposible muy, muy difícil pero es ahora cuando, por vez primera, se ve la permanencia más cerca que nunca con los 45 puntos como 45 soles que ya tiene. A poco que no haya descuidos ni confianzas el Cartagena estará la próxima temporada de nuevo en la Liga SmartBank. Pero falta culminar la faena.

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Delmás volvió a cumplir en su demarcación // FOTO: FC Cartagena

UN PRIMER TIEMPO MÁS QUE NOTABLE

El primer tiempo acabó fenomenal para un Efesé que lo estaba haciendo francamente bien en esta fase con el 0-1 inesperado aunque justo con gol más inesperado aún de un Julián Delmás que lleva dos partidos que se sale. Pero pudo haber sido mucho peor si aquel obús que lanzó Darder desde fuera del área con toda la mala leche del mundo no llega a estrellarse en el palo. ¡Menudo trallazo del jugador españolista¡. El descanso fue lo mejor que le podía pasar a los de Carrión después de ese tremendo susto que, por otro lado, no dejaba de ser la única ocasión ‘perica’ en toda esta fase.

Hay que decir que el Cartagena fue mejo en esta primera mitad. Mejor posicionado, sabía adelantarse a las acciones espayolistas a los que apenas les dejaba pensar a sus mentes más brillantes. Puede, quizás, que la lesión de una de sus figuras, Fran Mérida, en el minuto 20 que obligó a Vicente Moreno a sustituirle, acabase influyendo en la zona de creación de los blanquiazules que estaban lejos de ser la apisonadora que ha sido durante todo el campeonato.

Otro partidazo de Julián Delmás que, además, lo coronó con su gol que suponía el 0-1 con 20 minutos de juego y que le dio muchísima tranquilidad a los cartageneristas

Apenas irse Fran Miranda y reanudarse el juego llegaba un excelente balón de De Blasis sobre Delmás, que entgraba por la derecha como una moto y supo adelantarse metiendo el pie en el momento justo para que el balón, casi llorando acabase entrando en la portería de Oller que, todo hay que decirlo, también se quedó corto en la salida. Gol y sorpresa mayúscula porque el Cartagena se estaba imponiendo y estaba siendo bastante mejor.

Solo tres minutos más tarde el chino espanyolista Wu Lei marcaba pero se le anulaba por fuera de juego. El corazón de más de un cartagenerista tuvo que sufrir algún revolcón porque parecía que la dicha en casa del pobre iba a durar poco. Pero no. El Cartagena, poco a poco, fue a más, retomando las riendas hasta el punto que David Fornies tenía una clarísima ocasión para haber hecho el 0-2 pero ni el ilicitano estuvo acertado ni tampoco le puso el balón a Rubén Castro  que ya estaba oliendo la sangre. Esta y la del balón al palo de Marc Martínez acabarían siendo las dos grandes y únicas ocasiones en las que el Cartagena nos sorprendió porque para nada parecía que se estaba jugando la vida.

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Forniés en una acción individual // FOTO: FC Cartagena

Esta y la del balón al palo de Marc Martínez acabarían siendo las dos grandes y únicas ocasiones en las que el Cartagena nos sorprendió porque para nada parecía que se estaba jugando la vida.

PERO LA SEGUNDA PARTE FUE MEJOR

El Cartagena jugó muy bien en el primer tiempo, con ganas, con anticipación, con sentido y lo que era mejor, jugando al fútbol. Pero daba cosa pensar en cómo podría ser la segunda mitad con un Espanyol herido. Había dudas al repecto. No era para menos. Pensar en una reacción 'perica' no era nada descabellado, máxime tenbiendo en cuenta que solo dos equipos, el Rayo Vallecano y el Girona, habían sido capaces de ganar en esta fortaleza que es el RCD Stadium.

Rubén Castro, partidazo el suyo, volvió a dar una exhibición de como tiene que ser un 'killer' en el área con su gol número 17, superando su propio listón de la pasada temporada en Las Palmas

Los temores no tardarían en confirmarse viendo como habian salidos los blanquiazules. Llevaban una marcha más. Jugaban al primer toque y le imprimian mucha más rapidez en sus acciones. Lo bueno es que, en ése tiempo, nadie del Cartagena se descompuso ni se había venido abajo sino todo lo contrario. Y fue cuando llegó la jugada del penalti, claro como el agua, sobre un Rubén Castro que, una vez más, volvió a estar imperial. Era el minuto 50 -cinco de la segunda mitad- y el canario ya tenía atrapado el balón para que nadie se lo quitase. Tenía muy claro que su gol número 17 estaba a punto de llegar.

Y así fue. Con una tranquilidad que asustaba RC7 mandaba el balón al fondo de la red con un estilo entre lo Panenka y a lo Sergio Ramós. Era gol y era la locura para los seguidores cartageneristas, que empezaban a ver el tesoro de los tres puntos en un recinto practicamente inespugnable para casi todos. Si el Cartagena ya había sido un granb equipo en el primer tiempo en la segunda mitad se estaba superando.

TODAVÍA HABÍA QUE SUFRIR

Con cuarenta y tantos minutos por delante todavía quedaba mucho sufrimiennto. El Espanyol no iba a bajar os brazos así como así. Lo avisó solo diez minutos más tarde cuando el capitán blanquiazul Herrera enviaba un testarazo a dos metros de Marc Martínez que este respondía con una de las mejores paradas del meta cartagenerista en toda la temporada. Era gol seguro pero Marc estaba allí para evitarlo. El posterior rechace lo atraparñía Dimata pero la suerte estaba del lado del Cartagena porque el travesaño escupía esta vez lo que también parecía el 1-2 que finalmente no llegó.

El compromiso de todos los futbolistas albinegros que actuaron, la mayor virtud de un equipo que siempre fue superior y que supo ganar con justicia en un estadio que era toda una fortaleza

Luego llegaron los carruseles de camnbios con Azeez entrando por un bravo Alex Gallar que se retiró agotado y después, Elady y Antoñito, daban más frescura a este Cartagena que aún tuvo una clara oportunidad con un cabezazo de José Ángel que estuvo muy cerca de convertirse en el 0-3. No lo fue pero el marcador que había tambiñen valía para convertir el vestuario cartagenerista en toda una fiesta. La segunda victoria consecutiva llega en el mejor momento posible con un Cartagena, esta vez sí, muy comprometido en la pelea, quizás la mayor de todas las virtudes exhibidas en Cornellá.