EL OTRORA BUQUE INSIGNIA DEL CARTAGENA SIGUE A LA ESPERA DE RESCINDIR SU CONTRATO EN UNA SITUACIÓN DE IGNOMINIO

Cristo, paciencia por encima de todo

Cristo Martín, el futbolista tinerfeño del Cartagena que era el buque-insignia de Belmonte cuando este accedió a la presidencia del club, sigue esperando una solución a su contrato. El jugador, con un año de contrato por delante, trabaja en solitario y ve los partidos en solitario a la espera de llegar a un acuerdo o que llegue algún equipo, solicite sus servicios y haga más fácil un acuerdo que, por ahora, no llega

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Cristo trabajando en solitario en La Torre Golf de Balsicas/Foto SCT

Los focos ya no están encima de Cristo Martín, Parece haber desaparecido del mapa. Como si se lo hubiera tragado la tierra cuando en realidad no es así. El tinerfeño trabaja en solitario y espera con paciencia la resolución de su contrato en algún sentido.

Pero no va a ser tarea fácil. No lo está siendo porque Breis y Belmonte no dan su brazo a torcer a la hora de acceder a las peticiones del futbolista. Y ahí estamos, con mucha paciencia por parte del jugador, cuyo representante no está bien visto por los dirigentes albinegros y, por tanto, no existe comunicación.

Parece como si se lo hubiera tragado la tierra, cuando en realidad no es así. Ha pasado de capitán a olvidado

¿Y mientras, qué hace Cristo Martín? Pues trabajar y en solitario, apartado del grupo. No es fácil su situación, se ve marginado a pesar de encontrarse recuperado de la grave lesión –fractura del tendón de Aquiles en el campo López Belmonte de la EF Esperanza- que se produjo el 1 de mayo de 2018. Ya ha llovido. Desde entonces apenas ha jugado 60 minutos repartidos en tres ratitos de otros tantos partidos la pasada temporada. Luego llegaría el club (Belmonte) y le daría la amarga noticia de que se busque la vida porque ya no cuentan con él. Cosas del fútbol que se dice para tapar tamaña injusticia.

En mayo de 2017 el Extremadura quiso ficharle pero el Cartagena reaccionó para igualarle una oferta, que ahora ya no vale

El jugador, además uno de los capitanes del equipo, era un fijo en las alineaciones del Cartagena pero en un abrir y cerrar de ojos ha pasado al más profundo de los anonimatos. Como si no existiera. El club cumple escrupulosamente con él pero nada más. Tiene contrato hasta junio de 2020 y no es fácil llegar a un acuerdo por los números que se manejan.

AQUELLA OFERTA DEL EXTREMADURA...

En mayo de 2017 el Extremadura le presentó una oferta inmejorable por tres temporadas que descubrió este periódico en vísperas de jugar el partido de vuelta con el Barsa B en el Mini Estadi. Pero el Cartagena reaccionó y decidió ponerse a la misma altura o casi. A la temporada siguiente Cristo rebasaría los 100 partidos para caer lesionado de gravedad poco después.

Cristo llegó al Cartagena con 28 años de la mano de Belmonte. Con sus 32 años recién cumplidos busca y necesita una salida decorosa. Parece incluso ignominioso su estado actual después de haberlo sido todo en el Cartagena.

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Cristo, la tarde que reapareció ante el At. Malagueño tras nueve meses de lesión eterna//Foto RAUL VELASCO

Lo último que se escuchó fue un supuesto interés del Recreativo que ahora dirige Monteagudo para repescarlo para la causa. Pero entre las dudas que genera su estado físico, el año que lleva sin jugar y haber sido degradado de capitán y figura a olvidado es como para echarle paciencia. Mucha paciencia.