AUNQUE TUVO QUE PONERSE EL 'MONO DE TRABAJO'' PARA SACAR ADELANTE UN PARTIDO COMPLICADO

El líder no perdona en Villarrubia (1-2)

El líder del Grupo IV no perdonó en la ‘caja de cerillas’ que suponía jugar en el campo del modesto Villarrubia, donde con esfuerzo e incomodidad logró arrancar los tres puntos en juego. Todos los goles llegarían en el primer tiempo, el 0-2 blanquinegro obra de Santi Jara y de Willians, dos goles muy bonitos que se vieron reducidos con el tanto de los villarrubieros al filo del descanso y que obligó a ponerse el llamado ‘mono de trabajo’ para sacar adelante un partido complicado ante un rival que nunca se dio por vencido

Santi Jara autor del primer gol se estrena como goleador albinegro esta temporada // FOTO: Andy Céspedes
Santi Jara autor del primer gol se estrena como goleador albinegro esta temporada // FOTO: Andy Céspedes  

VILLARRUBIA CF-FC CARTAGENA: 1-2

VILLARRUBIA CF: Morales, Ricardo (67' Arribas), C. Martínez (25' Grillo), Algisi, Seoane, Dieguito, Copete, Fran Minaya, Andriu, Fran Cortés (75' Piojo), Carlos García

Banquillo: Samuel, Pablo Jiménez, Piojo, Nacho, Julio de Dios, Grillo, Arribas. 

FC CARTAGENA: Marc Martínez, Álex Martín, Andújar, Carlos David, Forniés, Cordero, Quim Araujo (Rodrigo 57'), José Ángel, Santi Jara, Caballero (90' Siafa (90') y William (Lucas De Vega 75').

Banquillo: Esteve, Verza, Rodrigo, Carrillo, L. De Vega, Uri, Siafa

GOLES: Min 16, 0-1: Santi Jara; Min 40 0-2: William; Min 45, 1-2: Fran Minaya 

ÁRBITRO: José Antonio Sánchez Villalobos (Colegio Andaluz, Delegación de Almería), mostró cartulina amarilla a Dieguito, Algisi por parte del Villarrubia y a Forniés, Carlos David, Gustavo Munúa por parte del FC Cartagena.

INCIDENCIAS: Campo Nuevo Municipal de Villarrubia. Se juega en césped artificial. Presencia de Felipe Moreno, dirigente del Leganés, desplazado desde Madrid, y vio el partido junto con Sívorí y Manolo Breis. Presencia estimada de  unos 1000 espectadores. 

Comentario de GUILLERMO JIMÉNEZ

La sudada victoria en Villarrubia de los Ojos quedó palidecida por el preocupante síndrome del problema muscular, que sigue dominando en el Cartagena. Parece que William solo pudo jugar poco más de setenta minutos al tener que retirarse. Más las presuntas recaídas de Forniés y Pablo Caballero. Sí mantuvo el tipo Santi Jara para contrarrestar la maldición.

Era la primera vez que jugaban FC Villarrubia  y FC Cartagena de España como diría Lorenzo Vergara (Loren), el escribidor de la Farola del Lago, y  además el jugador goleador villarrubiano cartagenero de nacimiento Fran Cortés no marcó ni de cortesía.  Mala suerte la suya al salir lesionado en un encontronazo con Marc Martínez  y encenderse las alarmas.  Sí marcó el pacense Dieguito, que dio mucha guerra el tío, una vez que la escuadra  munuista llevaba un 0-2 y parecía que todo iba a ser coser y cantar.( Sí, sí…)

Munúa, un entrenador que le tiene alergia al césped sintético  desde que le daban las primeras papillas en Montevideo, hasta vacunarse dos veces seguidas por precaución, acudía al campo manchego con un mosqueo de catedral gótica y por eso dijo que, maldecía el campo  por estrecho de pecho y  que el balón estaría en este partido más tiempo en las áreas que en el centro del terreno. Más o menos como cuando José Rojo ‘Pacheta’, el ajusticiado por el genial primer amo societario del club, ‘El Paloma’ para poner en su puesto a Josemiguel Campos al dejarle fuera del playoff contra el Caudal de Mieres, planteaba bastantes partidos del Cartagena cuando era su míster sin dejar que el esférico se posase en zona de centrocampistas.

El partido no fue tan malo como para hacerse la cirugía estética aunque se jugó como le gusta a los políticos corruptos: al pelotazo.  Era oportunidad pintiparada, ideal, idónea y espléndida para que el colchón  del líder se inflase soplando el viento a favor en Villarrubia de los Buenos Ojos. Y sucedió así porque el equipo se puso un mono de trabajo de estreno, fue a lo práctico  y desterró toda la dosis de confianza que puede inocularse por ser mejores y además tener un presupuesto como  ocho o nueve veces superior al del adversario que representa a una población que metida en el estadio Cartagonova llegaría al 60%  de su aforo. Gran mérito de un rival que hizo lo que pudo y se estiró como el chicle hasta dar miedo al mejor del grupo. Pero siguió sin vencer en su casa. El resultado de la quiniela no podía ser otro pero estuvo a punto de romperse. Esa pelota a la madera de Marc Martínez pudo ser al final el 2-2.

Reapareció Pablo Caballero y fue un señor caballero peleando todos los balones, por tierra, mar y aire, como todos sus compis. Falló goles pero el argentino terminó contento porque ningún pelotazo de los suyos dio en la madera de la puerta de Morales, un portero del pueblo mientras el morenito William hizo la guerra para desbordar a los rivales aunque por su atrevimiento al brasileiro  le dieron cera para poner freno a su moto. Hasta que aprovechó un balón y marcó el 0-1, su primer gol de albinegro, que dedicó a Felipe Moreno, el jefe del Leganés, espectador in situ el encuentro sin público alrededor, de pie junto a Sivori y Breis.

El árbitro Sánchez Villalobos  es de El Ejido, bien elegido para un partido fácil (sí, sí…), y en el primer tiempo sermoneó en la banda a Munúa, después le puso la tarjeta a un palmo de la barba y al final terminaron enemistados. El uruguayo no estará en el banquillo el domingo  ante el Villarrobledo. El colegiado dio 6 minutos de prolongación y aquello parecía la segunda edición de El Cerro del Espino, Majadahonda. Interminable. Con la propina el encuentro duró lo suyo. Es decir: 90+6+1+1= 98 minutos.