EL DÍA DESPUÉS | BIEN ESTÁ LO QUE BIEN ACABA DESPUÉS DE TANTO SUFRIMIENTO

¡Enhorabuena¡

 Ha sido un largo y sufrido viaje que está a punto de acabar bien. Hace unas jornadas parecía un sueño. Tras perder en Albacete sonaba a imposible. Solo había que ganar. ¿Solo? Ahí estaba la dificultad pero Luis Carrión, siempre lo ha dicho, creía en sus jugadores. Supo darle la vuelta al equipo como un calcetín y al final logró el objetivo. Tres victorias consecutivas en el momento más crítico y decisivo de la temporada. Ante un rival directo como el Castellón, ante un recién ascendido como el histórico Espanyol y, para rematar la faena, frente a todo un aspirante y millonario como el Almería.  ¡Enhorabuena a todos los cartageneristas¡

Nueve puntos de nueve. Y de los últimos 30 puntos, 19 logrados que convierte al Efesé en el quinto mejor equipo en la segunda vuelta a falta de dos jornadas. Ahí queda eso. Han hecho números de playoff. Luis Carrión ha logrado crear un equipo completamente nuevo alrededor del que se encontró, reconstruyéndolo según sus propias ideas. Una de las claves ha estado en la fortaleza que ha demostrado en casa con solo una derrota en el estreno del técnico en el banquillo (Mirandés), pero con cinco victorias, además de las tres últimas consecutivas. Todo apunta a que los albinegros serán equipo de la Liga Smartbank por segunda temporada consecutiva. Falta el ‘casi’, un pequeño paso pero, eso sí, hay que hacerlo matemáticamente. En ese caso habrá que felicitar a todo el cartagenerismo en general y muy particularmente al equipo y a sus dirigentes. Se ha sufrido muchísimo, sí, pero al final ha merecido la pena.

De esta manera el Cartagena, a falta de dos jornadas para el final, tiene la permanencia prácticamente atada en el bolsillo. No es matemática pero sí es virtual. Vamos, que es tácito pero como todo, hay que tenerlo bien amarrado. Lo que si es seguro es que los futbolistas, con Carrión al frente, se lo han trabajado.

Sin título-2

Estaban convencidos de que la permanencia se lograría y están a punto de corroborarlo con un final de Liga espléndido, espectacular, que ha hecho olvidar de un plumazo todos los sinsabores, todos los errores cometidos, que han sido muchos, y de lo que estamos seguro es que van a aprender mucho sus dirigentes, Belmonte y Breis, que ya saben lo que vale un peine. Si este calvario les vale para asimilar muchas de las cosas que le han salido mal –hay otras que lo han hecho muy bien- pues bienvenido sea.

Hay que felicitar a todo el Cartagena, incluidos Belmonte y Breis, que ya saben lo que vale un peine y que deberán de aprender de sus propios errores para hacer un club más grande

Capítulo aparte merece Rubén Castro, el RC7, el mito, el rey más absoluto de todo el cartagenerismo sin cuya presencia habría sido prácticamente imposible de conseguir cualquier meta que se hubiese impuesto. Él sólo ha firmado el 43% de todos los goles conseguidos por el Efesé, donde ya deberían de estar pensando en la renovación de este pedazo de goleador, historia viva del fútbol español. RC7 ha mejorado incluso su campaña, que fue notabilísima, de la pasada campaña en la UD Las Palmas donde es fácil imaginar que tienen que estar dándose coscorrones contra la pared por no renovarle. Ahí, todo el mérito para B&B que estuvieron sagaces y firmaron lo imposible, goles que valen por una permanencia. Al César lo que es del César.

Poco más que añadir, sólo cabe esperar a que termine la temporada con la permanencia refrendada y empezar a pensar en el futuro inmediato, pero aprendiendo del pasado. De momento, enhorabuena a todo el cartagenerismo.