LE QUITÓ EL ASCENSO AL EFESÉ EN JUNIO DE 2018

El Extremadura se encuentra al borde de la desaparición

El Extremadura UD corre peligro de desaparición. El club, uno de los punteros de la Segunda B, recién descendido de Segunda, ha estallado este lunes con una crisis interna que amenaza su continuidad. La plantilla ha denunciado de manera pública los impagos y la situación límite que atraviesa, mientras que el presidente de la entidad ha asegurado que va a liquidar el club para hacerlo desaparecer. El club extremeño fue, antes que el Rayo Majadahonda, el equipo que privó al Efesé de ascender en la temporada 17/18 con Monteagudo ya en su final.

EXTREMADURA
La plantilla extremeña este lunes durante el que podría ser uno de sus últimos entrenamientos | Foto Extremadura CF

La actualidad de la Segunda B se ha visto zarandeada el primer día de marzo con la crisis en Almendralejo, cuyo equipo marcha cuarto del grupo V-B con 22 puntos, empatado con el tercero y el quinto.

La plantilla y el cuerpo técnico del Extremadura han emitido, a través de la AFE (Asociación de Futbolistas Españoles), un comunicado de denuncia para expresar la precaria situación que atraviesa el club, con varios pagos acumulados: "Ni la actual junta directiva del club ni la que estaba antes han sido capaces de pagar al día las nóminas de los futbolistas e integrantes del cuerpo técnico en lo que llevamos de temporada. Parece, además, que tampoco ahora nos van a poner al día, tal y como se nos transmitió varios meses atrás, con el evidente riesgo de liquidación del club y las consiguientes sanciones federativas que pueda acarrear dicho desenlace".

El club extremeño debe nóminas de varios meses a sus futbolistas y el actual propietario dice que ya ha perdido la ilusión y que lo mejor que puede hacer es liquidar el club e irse con su familia

"La plantilla y el cuerpo técnico al completo han asistido a más de 10 reuniones, que finalmente no han servido para nada porque no se han solucionado nuestros problemas. Primero, con la junta directiva de DManuel Franganillo y su equipo; y después, con la actual que lidera Zoran Vekic y todo su equipo de trabajo. Durante dichas reuniones la plantilla mostró su total apoyo a ambos, confiando en todo momento en su palabra", denuncia el plantel, que habla de una "situación insostenible". El comunicado íntegro de la plantilla puede leerse aquí.

La réplica, sorprendente, se llegado con las declaraciones de Franganillo a Radio Marca: "Tengo el cien por cien de las acciones y voy a llevar al club a la liquidación, que el Extremadura desaparezca. Es por el bien de mi familia, es lo más correcto que pase esto", afirmó el presidente.

"Esta liquidación me va a costar más de 2 millones de euros. Me ha fallado gente del club. He perdido la ilusión por un club que fundé en el 2007. Les di mi palabra a los jugadores y la he incumplido. Hoy les iba a ingresar el dinero. Automáticamente, no quiero saber nada del fútbol", sentenció.

AQUEL PLAYOFF CONTRA EL EFESÉ del 2018

El Extremadura fue el equipo que terminó ascendiendo en Cartagena un 25 de junio de 2018, tras hacer bueno el 1-0 que se trajo desde el ‘Francisco De la Era’. En el Cartagonova le valdría con el 0-0 para dar el salto a la Liga Smartbank, suponiendo entonces el segundo soponcio consecutivo de los cartageneristas, que sólo unas semanas atrás había sufrido la tremenda decepción del Cerro del Espino, quizás la derrota más dolorosa que ha tenido nunca un club blanquinegro.

El autogol de Michel Zabaco en el minuto 97 entró en la historia negra del club cartagenero al producirse en el minuto 97, cuando los de entonces técnico Montagudo ya casi estaban celebrando el ascenso a Segunda División; luego llegaría el Extremadura en la segunda final y remataría a los albinegros

Fue tras aquel  autogol de Michel Zabaco en el minuto 97, cuando al partido le quedaban solamente unos instantes y los albinegros ya se veían ascendidos. Pero el portero Pau Torres, el entonces guardameta blanquinegro, se vio impotente de detener aquella pelota inocente que generó un auténtico drama entre los miles de seguidores cartageneristas.

Aquella fue una triste experiencia por partida doble que le tocó vivir a los seguidores cartageneristas en menos de un mes y que dejó secuelas de las que costó trabajo resarcirse de ellas.