A CONSECUENCIA DE UN CÁNCER DE PULMÓN

Fallece Sebastián a los 61 años, portero y leyenda del Efesé en la década dorada de los años 80

Sebastián, mítico portero del Efesé. / Imagen cedida por SOTO
Sebastián, mítico portero del Efesé. / Imagen cedida por SOTO  

Sebastián Gómez Fernández, conocido futbolísticamente como Sebastián, que fue portero del Cartagena FC en la década de los años 80, fallecía este viernes en Cartagena a la edad de 61 años. El ex jugador padecía un cáncer de pulmón que finalmente no ha podido superar. Será incinerado este domingo en el Tanatorio Estavesa, donde se encuentra su cuerpo aunque este sábado día 23 se oficiará una misa en su recuerdo a partir de las 20.30 horas en la capilla del tanatorio

‘El Sebas’. Así es como le conocían sus amigos de toda la vida, sufría un cáncer de pulmón detectado hace un par de años más o menos que, finalmente, ha podido con esta auténtica leyenda del fútbol cartagenero. Tenía 61 años, nació un día de Nochebuena del año 56 y su padre era el popular ‘Críspulo’, conocido utilero del Cartagena FC también desaparecido hace años. Sebastián deja mujer y cuatro hijos además de seis nietos.

Sebastián empezó en los infantiles del Cartagena con Pedro Lirón como primer entrenador, de donde marchó a Lasalle Minerva y de ahí al Hércules que entonces militaba en Primera División. Pero no se adaptó a vivir fuera de ‘su’ Cartagena, echaba mucho de menos a su gente y a su barrio y regresó para jugar en aquel Efesé que acabaría logrando el ascenso a Segunda en Torrejón. Y aquí, en su tierra, se convirtió en uno de esos porteros míticos que no se olvidan.

Él estaba siendo el titular indiscutible aquella temporada, la 81-82, con Ignacio Rojas como entrenador hasta que tuvo un altercado con un árbitro en el túnel del vestuario, que le costó una dura sanción. Por ese motivo tuvieron que fichar con todas las prisas a Paco López, el guardameta que acabaría siendo el titular en esa y en las seis temporadas siguientes que aquel equipo se mantuvo en Segunda A. Sebas jugó pocos partidos en Segunda pero cuando lo hizo siempre era una garantía para el marco del desaparecido campo de El Almarjal.

Nacido en Los Mateos, un barrio entonces muy singular junto a otro no menos castizo aún de Cartagena como es el de Santa Lucía, siempre quiso vivir con los suyos. La vida jugó con él en ocasiones a modo de una montaña rusa que le deparó tristes episodios con grandes alegrías, pero siempre supo salir adelante. Amigo de sus amigos, noble donde los haya, fue un porterazo en su época, sólo la mala cabeza que de vez en cuando le jugaba alguna trastada, lo apartó de haber triunfado en Primera División. Clase y estilo no le faltaron nunca.

Se retiró en el Cartagena en 1991 con Voltaire García en el banquillo. Jugó 69 partidos en Segunda A en todas esas temporadas y deja una honda huella por su personalidad y su manera de ser.

Desde este diario digital queremos expresar nuestras condolencias a su familia y amigos, entre los que nos consideramos. El cuerpo sin vida de Sebastián se encuentra en la sala número 4 del Tanatorio Estavesa, donde este sábado se le realizará una misa y será incinerado este domingo día 24..