GARZÓN, LORETO, GOIRÍA, 'LOBO' VIGIL, PALLARÉS, SEBA RIBAS, ETC...,

La crisis de los 'Pichichis' en el Cartagena no es nueva: Loreto, Garzón, Lobo Vigil, Goiría, Seba Ribas conocieron el fracaso

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Garzón, Goiría, Seba Ribas, Loreto y Pablo Pallarés...teóricos goleadores que no cuajaron en Cartagena.

La ausencia de 'pichichis en el Cartagena, históricamente, se ha presentado con demasiada frecuencia. En un cuarto de siglo hubo oleadas de críticas a delanteros fichados por sus buenos antecedentes con el balón, habilidosos y certeros cara al gol.  Eran goleadores en otros clubes  pero no cuajaron con la albinegra. En este estudio solo se pretende apoyar el dicho de que los futbolistas tienen altibajos y que a una campaña pésima puede seguir una fantástica o viceversa

El sevillano José Luis Rodríguez Loreto, contratado por Paco Gómez desde 2003 a 2005 y por una sustanciosa cantidad, tenía estela de goleador pero en el resumen de 39 partidos jugados en el Cartagena solo hizo 4 dianas. Nadie podía discutir a priori su hoja de servicios que alcanzó el techo del acierto en el Córdoba en 93-94, en Segunda B, con 24 goles. Aquella temporada empezó como entrenador cordobesista el alicantino Luis Costa y la acabó Verdugo, y Loreto desplegó todas sus virtudes realizadoras marcando por partida doble en 7 encuentros. Después la mejor campaña de Loreto se desarrolló en el Real Murcia para el que marcó 17 goles en 2000-2001 en una dura Segunda División en la que participó el Atletico de Madrid, que cayó desde Primera en el infierno por sus pecados. Eran entrenadores grana Crispi en principio y finalmente Pepe Mel, y Loreto tenía por compañero en el equipo a Alberto Monteagudo.

Otra de las mejores campañas de Loreto la tuvo en Segunda B en el año del ‘cordobazo’ qe sufrió el Cartagonova CF de Florentino Manzano (98-99 en un estadio repleto, en el playoff del ascenso frustrado. Loreto alcanzó 16 goles con la elástica blanquiverde. Todavía en el Logroñés de 95-96, con Juande Ramos de míster, el sevillano mantuvo el tipo como artillero, con 10 goles, pero el declive –por su descenso en capacidad goleadora- ya se en le presentó en 94-95, una campaña antes de la de Las Gaunas, porque en el Real Zarazoza de Víctor Fernández, el aragonés, y con Juanmi de portero de los de La Romareda en unos quinientos minutos de juego repartidos en 16 partidos no fue capaz de marcar un solo gol y disfrutó de la titularidad en dos encuentros. Tenía fuertes competidores en el equipo maño, en el que la estrella atacante era Esnáider. Su anterior equipo, antes de firmar en Cartagena, fue el Murcia en 2002-2003 con cuatro tantos en su cuenta. Después el grifo de los goles se cerró para Loreto.

Se despidió de la camiseta pimentonera con un gol al Racing Ferrol en una tarde de marcador claro: 5-0. Su entrenador era David Vidal. En dos campeonatos blanquinegros su aportación como atacante de cara al marcador fue muy bajo. Pocos esperaban que el exbético acabase su estancia en el Cartagonova sin poder rebasar los 4 tantos alcanzados. Sivori fue el 'Pichichi' del equipo en aquella campaña con 9 goles.

GARZÓN, ESTRELLA EN YECLA, ESTRELLADO EN CARTAGENA

En 2000-2001 Manzano fichó un futbolista precedido de los mejores informes: José Luis Garzón, procedente del Yeclano, para el que había marcado 14 goles y era considerado un ídolo en la ciudad del Altiplano. Era una ‘torre’ pero con la camiseta blanquinegra no cuajó. Tres dianas en 26 encuentros, con 0,00296736 goles de promedio. Estaba muy lejos del Garzón de la campaña 94-95 en el Sabadell, el equipo de su localidad natal, donde hizo 25 goles con la casaca del arlequín. Txutxi Aranguren, que dimitió voluntariamente tras un partido frente al Espanyol B; el catalán Juanjo Díaz, Paco Sánchez y Trasante fueron sus entrenadores en una campaña convulsa en Cartagena y en la que José Luis Garzón, que más adelante jugaría en el San Fernando, Onda, Moralo y Tomelloso, con una quincena de goles en total, pasó inadvertido.

Con 21 años de edad llegó a jugar en un partido (14 minutos en Primera) con el Albacete ante el Oviedo en el 'Tartiere', a la misma edad que Monteagudo, quién actuó en cuatro encuentros aquella campaña en División de Honor. Tiempos de Benito Floro y después de Iñaki Sáez en el banquillo del llamado ‘Queso mecánico’.

El ‘LOBO’ GONZÁLEZ VIGIL

El peruano, de Lima, Diego González Vigil pasó como una estrella fugaz por el Cartagena, fichado por David Buitrago en 2009-10 ante la falta de gol, y el resultado fue un fracaso. Llegó el ‘Lobo’ como refuerzo en el mercado del frío y dejó helados a todos los aficionados. El futbolista fue incapaz de conseguir un solo gol tras 8 encuentros, ninguno completo.

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 El 'Lobo' Vigil conquistó seis títulos en Perú, pero en Cartagena no dio una sola dentellada, no se estrenó como goleador. /SPORTCARTAGENA

Fue una carga para Juan Ignacio Martínez, normalmente riguroso y muy exigente a la hora de los fichajes. Él trajo al francés Pascal Cygan y a Víctor Fernández, las estrellas de la plantilla en la mejor campaña de la historia en la categoría, con Quique de Lucas, después triunfador en el Celta,  y también con un Toché pletórico y  'resucitado' tras varias campañas perseguido por las lesiones. Mérito de JIM.  Hoy Toché sigue siendo la referencia goleadora en un Real Oviedo que busca el playoff de ascenso a la liga grande. desde su actual séptimo puesto que deberá mejorar.

GOIRÍA: UN GOL EN 61 PARTIDOS

Después de 61 encuentros, Asier Goiria, vasco de Amorebieta, solo marcó un gol. Su mejor campaña la tuvo en el Burgos, con 18 goles en Segunda B, y enseguida firmó en el Éibar, de Segunda, para el que aportó 14. Progresó con rapidez y en 2008-2009 ya jugaba en Primera con el Numancia de Soria (marcó 5 goles) y en la segunda campaña en ‘Los Pajaritos’ hubo descenso a Segunda (6 goles) y el Cartagena se fijó en él para jugar también en Segunda. Mas su producción fue ínfima: un solitario gol en 1.468 minutos. Peor promedio incluso que el alcanzado por Loreto, pues el ariete vasco alcanzó 0,0006812 por encuentro.

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Asier Goiría después de salir por la `puerta trasera del Cartagena, jugó en Segunda con Girona y Mirandés.

A Goiría no se le podía discutir su esfuerzo en los rectángulos, pero no acertó vestido de blanco y negro. Estaba negado cara al gol. Sus posteriores años como futbolista los pasó en Girona y en Miranda de Ebro, en ambos casos en Segunda, y finalmente en Amorebieta, en Segunda B. Dieciséis goles firmó desde que dejó de ser cartagenerista.

PABLO PALLARÉS Y UN GOL EN ARROYO DE LA LUZ

Otro ejemplo de presumible goleador que no cristalizó n el estadio Cartagonova fue el valenciano Pablo Pallarés. Había realizado buenas campañas en San Fernando y en Lorca con La Hoya, pero una vez convertido en ciudadano ‘aladroque’ se secó su vena goleadora y en media temporada solo marcó un gol después de participar en 16 encuentros: batió al  Arroyo, a domicilio, en la localidad cacereña,  en un fallo clamoroso del portero rumano Savu. En el mercado de invierno Pallarés se marchó al Huesca, en el que estaba Tevenet, y tampoco cuajó en su nuevo destino: un gol en cinco actuaciones.

Más adelante Pedro Reverte se lo llevó al UCAM Murcia donde mejoró sus números y entró en una mejor órbita. Recuperó su  tono más saludable y ayudó a subir al club universitario, pero después perdió protagonismo y esta temporada está en la Ponferradina con un discreto resultado de dos goles en 16 partidos, por debajo de Menudo, que lleva cuatro.

SEBAS RIBAS, EL HIJO DEL MÁNAGER GENERAL

Sebas Ribas

El uruguayo Seba Ribas llegó desde Italia, estaba en la nómina del Genoa pero donde destacó fue en Francia, y Sporto lo trajo reclamado por su padre, nombrado manager general del FC Cartagena, pero el técnico fue obligado a abandonar a España y regresó a su país al no disponer de documentación en regla (vino de turista solo para cuatro meses). Ribas junior, delantero centro, alcanzó seis goles, dos de penalti pero por diversas circunstancias (lesiones, una de ellas la rotura de mandíbula en un partido ante el Granada B en choque con el portero) no llegó a lograr sus objetivos..

Exhibía buenas maneras pero no rindió de acuerdo con las expectativas creadas por su entorno de la mano de su padre, una persona del cuerpo técnico que jamás se comunicó con la prensa en Cartagena. Dicen que tenía un fuerte carácter.