LA INTRAHISTORIA | SU RELACIÓN COMO ALBINEGRO SE REMONTA A NOVIEMBRE DE 2004

JIM y su cartagenerismo

La historia de Juan Ignacio Martínez con este FC Cartagena al que se enfrenta este lunes por tercera vez se remonta al 1 de noviembre de 2004, la mañana en la que apareció por el ‘Sánchez Celdrán’ de la Deportiva Minera para ver el entrenamiento matinal de los albnegros, entonces bajo las órdenes de Vicente Carlos Campillo, que duraría tres telediarios. Juan Ignacio, aquella mañana, estaba casualmente acompañado por Carlos Trasante, otro buque insignia del cartagenerismo. Lejos estábamos muchos de acertar en que este alicantino acabaría siendo un símbolo blanquinegro. Contra el mismo que vamos a luchar este lunes

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Juan Ignacio Martínez en tres secuencias distintas

JOSE A. GONZÁLEZ

Decir Juan Ignacio Martínez es casi tanto como decir FC Cartagena. Si hay un equipo de entre los dieciséis por los que ha pasado y que Juan Ignacio lleva en el corazón ese es el Efesé. Esa cuestión queda fuera de toda duda. Llegó al banquillo del Cartagonova por vez primera un Miércoles Santo del año 2005 para salvar del descenso a aquel Cartagena que había puesto proa hacia el abismo.

Su buen trabajo le valió el premio de la renovación por parte del entonces dueño Paco Gómez. Y con la ayuda de Miguel Torrecilla, el ahora director deportivo del Real Zaragoza, supieron elegir bien para construir una plantilla que acabaría paseándose como campeón por el Grupo III de Segunda B. Fue el año del ‘Vecindariazo’ en junio de 2005 cuando aquel portero veterano, Santi Lampón paró todo lo parable y más que le mandaron a puerta los Sabino, Sívori, Molist y compañía.

Juan Ignacio, aunque tenía un año más de contrato, prefirió dejarlo en 2005 para reponerse de su primer gran disgusto

Lo que no sabía es qué, a partir de ahí, empezaría para él una carrera con muchos éxitos que ha sabido disfrutar.

Alcoyano, Salamanca y Albacete fueron los tres equipos por los que se curtió antes de regresar al Efesé, ya con el equipo en Segunda. En Alcoy fue testigo y allí ya olíamos algo que se confirmaría días después, su vuelta al Cartagena. Y esa es otra historia que ya la contaremos el cómo se inició su fichaje en el bar Los Camioneros de Totana después de un Lorca FC-Villarreal B 2-3) de playoff de ascenso en junio de 2009. JIM sabe que todo esto es verdad y tenemos las fotos.

LA TEMPORADA DEL 'CASI' ASCENSO A PRIMERA

Aquella fue la temporada mágica del ‘casi’ ascenso a Primera División además del año en el que nuestro director, Manuel Ángel Balaguer, entonces trabajando en La Opinión de Cartagena, le ‘bautizaría’ con el apelativo que ya se le conoce en todas partes; JIM. Una historia bonita y curiosa que os la vamos a contar,aunque algunos ya la conocen pero, para el que no lo sepa aún.

Juan Ignacio en la temporada siguiente tuvo sus más y sus menos a raíz de no seguir contando con el que era su ayudante, Sergio Inclán, lo que originaría una viñeta de nuestro dibujante Jotaefe, ácida y crítica contra el técnico que no le gustó además de un comentario de opinión de Manuel Ángel criticando todo aquello.

Fue el principio de una batalla que ya no cesaría hasta que Manolo sufrió su primer infarto -ha sufrido dos, además de una operación a corazón abierto de la que está casi recuperado- y Juan Ignacio fue de los primeros en llamar en aquel mes de febrero de 2012. Aquel gesto fue suficiente para interesarse por lo que había ocurrido y para recuperar una vieja y buena amistad..Pelillos a la mar. Así fue como ocurrió todo.

Tras el entierro del padre franciscano Antonio Turpín, capellán del FC Cartagena y gran amigo de ambos, las cosas quedaron aclaradas y la amistad recuperada. Esta es la verdadera historia jamás contada.

UNA CAMPAÑA REPLETA DE PROBLEMAS

Aquella campaña, la 2010/11, no fue ni de cerca tan buena como la anterior y con la afición repartida de los que estaban a favor y en contra de JIM ahí se puso el punto final a su historia tan estrecha con el cartagenerismo y con un Cartagena del que no tenemos ninguna duda que acabará volviendo y triunfando. Él sabe que se dejó clavada una espinita que, conociendo a Juan, acabará quitándosela. Es un cartagenerista de corazón y acabaremos viéndole otra vez por el Cartagonova. Con Belmonte o con cualquier otro que venga después..

Entre tanto solo cabe desearle toda la suerte del mundo…menos en el partido de este lunes en La Romareda ¿no?. Y luego, que gane todos los demás. Es un buen tipo y un excelente entrenador.al que siempre le vamos a desear lo mejor.