LA ENTREVISTA TELEFÓNICA EN TIEMPO DE COVID-19

Manolo Requena Mulero, un jornalero del fútbol que vivió su mejor etapa en el Marbella de Jesús Gil

Manuel Requena Mulero, fuerza y empeño. Querer es poder.
Manuel Requena Mulero, fuerza y empeño. Querer es poder.

Manolo Requena Mulero es un futbolista ya retirado y en unas condiciones en las que viene disfrutando del fútbol en la faceta de observador y, muy en especial, comprobando los progresos de su futbolista 'preferido' por antonomasia, por ley natural. Ese jugador especialmente seguido por Manolo es su nieto, un chiquillo del que  futbolísticamente espera el de Los Mateos poder contar con la posibilidad de verlo en el fútbol profesional.

Es una apuesta arriesgada pero la visión futbolística de Manolo Requena podría verse refrendada, corriendo los años, que vuelan, esa confirmación que aguarda la familia entera. Requena Mulero era un jugador no de una calidad excelsa pero sí de una dedicación a lo que llamamos 'pelea' en el rectángulo. Justo ese afán  para jugarse las piernas y en concreto los tobillos ante la serie de entradas terroríficas que muchas veces hacían y aún hacen determinados futbolistas. Hoy en día ese juego violento es erradicado con más fuerza por la organización arbitra, pero  sucede que si queremos ganarnos las habichuelas habrá que jugar a lo Manolo Requena (experto en Segunda con Efesé y después Marbella su fase dorada) para cubrir las propias espaldas  o ser arrumbado por el entrenador, que no puede sellar la  displicencia del futbolista pasota.

GUERRERO, MÁS QUE FILIGRANERO, Y HONRADO EN EL CÉSPED

Calidad si tenía Manolo para abrir brecha  a pico y pala en las defensas contrarias con unos quiebros y desmarques que solo los elegidos pueden desarrollar, pero tampoco era un atacante de llegar al área chica y marcar fácil, con la gorra,  Eso es lo muy difícil en el fútbol, estar ahí y acertar cuando se pueda, pero mejor pronto que tarde. El jugador entrevistado hoy para Sportcartagena ha sabido moverse al margen del fútbol, primero trabajando  en una firma propia de albañilería y posteriormente en otros cometidos hasta que hace 13 años ingresó en los servicios municipales de la limpieza de Cartagena, en Lhicarsa.