miércoles. 10.08.2022
LOS DE MONTEAGUDO, DE POSIBLES CAMPEONES A JUGARSE LA CUARTA PLAZA EN LA ÚLTIMA JORNADA

Cinco partidos sin ganar y una pésima segunda vuelta que conducen al desastre

Ni el más pesimista de los seguidores albinegros podía imaginar esta situación a falta de una jornada para el final, con un Cartagena en el límite del playoff por vez primera en la competición y justo en el momento más inoportuno, cuando todo debería de haber sido al revés. Este equipo empezó a romperse en el mercado de invierno y ni Monteagudo, ni Belmonte ni Breis supieron o quisieron o pudieron verlo. Ahora, la cruda realidad es la que es, se quedaron sin gol, no supieron dar con la tecla y este equipo, a día de hoy, está más muerto que vivo. Toca recomponerse a marchas forzadas

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Un Arturo abatido encarna la decepción que se vive en el Cartagena. Foto RAUL VELASCO

Este Cartagena que acabó arrastrado a los gritos de ‘ole, ole’ cantados por la afición linense es el fiel producto de una pésima segunda vuelta que puede desembocar en lo peor, en lo inimaginable, que después de 36 jornadas en zona de playoff en la 37 genere angustia sólo el pensar en lo que puede convertirse en la última jornada en el Cartagonova ante el Recreativo de Huelva.

Ya son cinco las jornadas que llevan sin ganar, su peor racha con mucha diferencia, no sólo desde que empezó la temporada sino desde la llegada de Alberto Monteagudo. El mero hecho de ver al Murcia por encima de los albinegros ya es motivo suficiente para que indigne a sus seguidores. Un equipo que hace varias jornadas debería de haber sido campeón se ve en la obligación de rezar para que no se consume un fracaso de proporciones considerables por muchos paños calientes que se intenten poner.

Los de Monteagudo fueron en La Línea ese equipo plano que venía demostrando en las últimas jornadas sin que nadie haya sabido poner soluciones y no dejar de ser el detonante de una situación que se veía venir, lamentablemente. Cinco jornadas sin ganar son muchas, perder 22 puntos en casa son muchísimos y caer de forma contundente en las dos últimas salidas parecen increíbles.

Es evidente que al Cartagena se le ha acabado la gasolina como a Monteagudo las soluciones y eso salta a la vista. No se puede decir otra cosa. El fracaso en La Línea es de los que duelen y de los que pueden tumbar a toda una temporada que presagiaba otra cosa muy distinta al momento en el que está el equipo.

Cinco jornadas sin ganar y una pésima segunda vuelta unido al debilitamiento del equipo con los cinco fichajes que, salvo Llorente, poco han aportado, son las principales causas de esta desastrosa situación en la que se ha metido el Cartagena sólo gracias a sus errores continuos y clamorosos.

Cinco partidos sin ganar y una pésima segunda vuelta que conducen al desastre
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