viernes. 07.10.2022
CARTAS AL DIRECTOR

¿Un poco de pimienta o tocar las narices a los seguidores blanquinegros?

Sra Nicolás: Resulta obvio que su misión en este periódico es poner un poco de pimienta, o más claramente, tocar las narices a los seguidores del Cartagena. Lo manifiesto de forma tan contundente porque resulta bien a las claras del contenido de sus artículos, bastante más cerca de la pura...
Sra Nicolás: Resulta obvio que su misión en este periódico es poner un poco de pimienta, o más claramente, tocar las narices a los seguidores del Cartagena. Lo manifiesto de forma tan contundente porque resulta bien a las claras del contenido de sus artículos, bastante más cerca de la pura provocación que de la ortodoxia periodística. Precisamente por ello había evitado siempre la tentación de comentar sus textos, en la creencia de que con ello, lo único que hacía es dar pábulo a que se hablara más acerca de lo que usted escribe, lo que implicaría un punto suplementario de soberbia añadida a la que ya de por si rezuman sus intervenciones, ya que podían conducirle a la creencia errónea de que usted se considere mucho más importante para este periódico de lo que en realidad es.

Sin embargo, la crónica que usted firma tras el partido es la gota que ha colmado el vaso, mi vaso, que es el que vale como rasero de medir en este momento, en mi condición legítima del lector de este periódico. El artículo de hoy es la culminación de una serie de provocaciones y faltas de respeto a la generalidad de aficionados al Cartagena,y baste para ello con recordar alguna de las “perlas periodísticas” con la que usted nos ha venido obsequiando en los últimos tiempos: Manifestaba usted sin ningún tipo de pudor en una crónica anterior que el Cartagena se encontraba en posiciones de ascenso porque carecía de perseguidores de entidad suficiente, y para reforzar su afirmación se refugiaba en una metáfora de escasa calidad literaria con vehículos de distintas marcas. La consecuencia es obvia; si un recién ascendido como el Cartagena tras una fantástica temporada está encaramado a las posiciones de ascenso, según usted por la mediocridad de sus inmediatos perseguidores, que calificativo merece la actuación de su Real Murcia hundido en las últimas posiciones desde el comienzo de la competición?. Continuó usted afirmando sin ambages que esperaba no ver a Enrique de Lucas en el partido contra su Murcia. No contenta con aquello, sostiene que Juan Ignacio Martínez es un tipo con suerte, y califica abiertamente de bufón al entrenador del Albacete con absoluta autocomplacencia. Por último, se permite el lujo de afirmar ex cátedra que existen clubes señores y clubes aprendices, por supuesto sin dar ningún argumento de peso que sustente tales afirmaciones. Por añadidura, como usted no es lo suficientemente coherente como para concluir la exposición de sus pensamientos, acude al vetusto recurso literario de que sea el avispado lector el que saque las oportunas consecuencias, o lo que es lo mismo, tirar la piedra y esconder la mano.

Centrándonos en el partido de hoy, llama poderosamente la atención que no haga usted mención al tiro de Víctor al palo, al carácter como mínimo discutible del penalti que señalaron a favor de su equipo, y que obvie el penalti cometido sobre Tato en las postrimerías del encuentro y que resultó de una claridad meridiana para todo aquel que vio el partido salvo para usted. El colofón a esta larga cadena de omisiones viene dado cuando Vd. manifiesta una vez más se ningún tipo de recato que el derby se lo llevó el Cartagena solamente porque marcó un gol más.

Obviamente usted puede replicar que está ejerciendo unas funciones, y que se ampara en el derecho a una información veraz, o en el derecho a una libre expresión de pensamientos, ideas y opiniones. Ambos tienen el rango constitucional de derechos fundamentales, en concreto recogidos en el artículo 20 inciso primero de la constitución. Eso es algo conocido por casi todos, y en este caso más por mi en mi condición de profesional del Derecho. Sin embargo, y a mi modesto entender usted excede el amparo de uno y otro derecho. En primer lugar, porque el derecho a una información veraz exige una objetividad mínima a la hora de relatar el “hecho noticiable”, de la que creo que Vd. carece por completo a la vista de los lances del juego que usted omite mencionar, cualquiera de ellos de decisiva importancia en el resultado del partido. Más bien me inclino a pensar que usted se limita a expresar pensamientos, ideas u opiniones, ejerciendo lo que se denomina “periodismo de opinión” , sin duda también perfectamente legítimo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que ningún derecho es infinito o ilimitado, y en concreto , el derecho a la libre expresión no puede amparar en ningún caso la ofensa o la falta de respeto. Basta a tal efecto echar un somero vistazo a la jurisprudencia del Tribunal Constitucional en ese sentido. En definitiva, algunos de los juicios de valor vertidos por usted en sus comentarios pueden resultar al margen de gratuitos, ofensivos o poco respetuosos, sin duda más propios de un forofo que de un profesional.

Añadir que si usted se refiere veladamente a su Murcia como un club señor, debería aplicarse algo de la elegancia que usted le supone y dar la enhorabuena claramente y sin ambages a los seguidores del equipo que ganó el derby en buena lid, máxime cuando esos seguidores son los lectores naturales de el diario en el que usted colabora y que le proporciona a usted la oportunidad de ser conocida en estas tierras.

Manifiesto públicamente que ésta será la primera y última vez que efectuare comentario alguno en relación a las crónicas de la señora Nicolás en este periódico, y obviamente será la última vez que pierdo un segundo de mi tiempo en leerlas. ALVARO BELLAS, socio 6468

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