DESDE UN “UN RINCóN PARA DOCE”

De primas, tías, outlets, comisiones y otros flujos

He estado en La Manga Club acompañado de un amigo y preparando unas líneas para el ascenso y, comentándole, a este mi amigo, que esta semana quería escribir sobre el lenguaje de las primas, va y me suelta:” escribir algo sobre los maletines en España, ojo, Pedro, es ser carca,...
He estado en La Manga Club acompañado de un amigo y preparando unas líneas para el ascenso y, comentándole, a este mi amigo, que esta semana quería escribir sobre el lenguaje de las primas, va y me suelta:” escribir algo sobre los maletines en España, ojo, Pedro, es ser carca, facha, antediluviano y, hasta anticircunflejo”. Amigos os quiero, pero no os entiendo.

No le hago caso, vuelvo del entrenamiento de nuestro equipo en esta mañana salerosa y calurosa de este mes de mayo, tarareando y parodiando aquella canción popular que, siendo joven, canturreaba por otros pagos y otras fiestas y tengo la ocurrencia de lanzar a los vientos de nuestra tierra y rogar, a quien corresponda, trate de responder la vigente pregunta que en estas últimas jornadas y tal como se está desarrollando la competición fustiga al loro de las aficiones: “de las primas ¿qué? de las primas ná, ¿pues no dicen qué?, dicen pero cá”.

Runrunes, sonidos y rumores de primas suenan porque, oiga, haberlas haylas y ya se oyen sus pasos, tirando la piedra unos, y escondiendo la mano otros, para ensuciar toda la competición y que ¡Asciendan con poderío y sálvese quien pueda!

Ha comenzado el “oiga que dicen que las primas llevan piernecitas y están comenzando a dar sus últimos pasitos”. Ahora voy y digo: lo que toda la vida de Dios, en el fútbol, se han llamado primas, va y ahora se llaman flujo de pagos bajo cuerda, disparándose en estas fechas, y estamos a un mes del final de la liga, ante la indiferencia o congratulación de todos.

Aunque pueda parecer natural, todos, absolutamente todos: aficionados, dirigentes, entrenadores, futbolistas y hasta mi amigo el Kioskero de Puerta de Murcia hablan de los famosos maletines o las también llamadas primas a terceros.

¡Qué risa tía Felisa! Teniendo nuestro lenguaje, tan rico él, tan grandioso él, tan fresco él, vocablos apropiados para este menester que no es otro que soborno, va y nosotros, ustedes, ellos empleamos, eufemísticamente, los siguientes: dinero negro, ayudas de otros para conseguir los objetivos, dinero opaco al tratar de impedir que lo vean, premio económico, primas a terceros para prorratear entre veintitantos, pagos bajo cuerda y maletines transportados por intermediarios, pagos irregulares, trasiego, como si de vino se tratara, de maletines, digo, baúles o arcas, de aquellas donde el buen paño se guardaba, paga extra y reparto de beneficios.

Por qué aparece tanto palabro para indicar un mismo fin y por qué lo hacen? Simple y llanamente porque en este deporte de nuestros temores, fatigas, desasosiegos e ilusiones se ha tendido una red de intereses cruzados, ingeniería financiera y usos casi seculares que, sin embargo, no han desencadenado una campaña de investigación en condiciones.

Me cuentan que los operativos de enmascarar estas operaciones irregulares son cada vez más sofisticados. El testaferro que con traje oscuro y gafas de sol, aunque esté lloviendo o nevando porque tal y como ha ido el tiempo metereológico, ustedes me dirán, se presentaba el día del partido para abonar la cantidad pactada una vez finalizado éste, ha pasado a mejor vida o ¿NO? Ahora, los clubes se valen de empresas vinculadas, o ¿se dice entramados financieros?, para borrar el rastro de estos pagos y de algún espabilado que hasta se queda con la tía comisión.

Amigos, hasta el sábado que viene, si Dios quiere, que intentaremos, en el Cartagonova, que el Leveche se imponga al Levante. Ya saben, sean buenos...y no tengan miedo que el F.C.Cartagena todavía sigue de parranda. ¡Ay! ¡Ay!

Pedro-Roberto J.P. hoy en un Lugar, con encanto, del Mar Menor. Dies5/19: ante diem quartum decimum Kalendas Iunias