POR SI HUBIERA CAMBIO DE TÉCNICO EN EL BANQUILLO BLANQUINEGRO

El regreso de Munúa y la vuelta de Juan Ignacio, primeros nombres que aparecen

Ya hay dos nombres que empiezan a sonar por si hubiera que cambiar de técnico en el banquillo del Cartagena. Una opción, que parece la primera, sería el regreso del uruguayo Gustavo Munúa al foso del Cartagonova y un segundo nombre conocido que también salta a la palestra es el de Juan Ignacio Martínez una vez que el alicantino ha vuelto a su domicilio de Torrevieja tras acabar su etapa en Kuwait. Curiosamente, ambos están representados por el mismo agente, Luis Alonso. En cualquier caso en el club blanquinegro hay tanta tranquilidad como seguridad en sacar adelantre la situación y nadie habla de cambios en el banquillo. Pero no obvia que una gran parte de la afición esté de uñas contra el entrenador albinegro

El uruguayo Gustavo Munúa y el alicantino Juan Ignacio Martínez so los dos primeros nombres en salir a la palestra para un hipotético cambio en el banquillo blanquinegro.La pésima racha del equipo cartagenerista –un punto de los últimos 18- hace posible que el rum-rum empiece a recorrer todos los rincones del cartagenerismo.

El charrúa fue despedido en octubre del Nacional y sería una opción a tener en cuenta por sus conocimientos del club, de la plantilla y de Belmonte

En el caso de Munúa, que fue despedido por el Nacional hace unas semanas, tendría sentido. El uruguayo se incorporó al histórico club uruguayo a primeros de año con todos los objetivos por delante, Liga, Copa y Copa Libertadores, pero solo aguantaría hasta octubre e pesar de tener dos años de contrato.

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Munúa podría repetir esta imagen en el Cartagonova...si le llamasen de nuevo

destacaría después que por el proyecto que se había iniciado a principio de año ‘no esperaba’ esta decisión: “Rescindí en Cartagena en España para venir a un proyecto a potenciar juveniles con un contrato de dos años; es lo que habíamos encarado. Creo que desde el principio no se dio un mensaje claro a los hinchas sobre el proyecto que encaraba Nacional en este 2020”.

JUAN IGNACIO, EN SU CASA DE TORREVIEJA

De Juan Ignacio Martínez el ex técnico cartagenerista se encuentra desde hace unos días en su domicilio de Torrevieja. La pasada semana fue uno de los que llegó a sonar para dirigir al Tenerife del cartagenero Juan Carlos Cordero (director deportivo) pero Ramis acabaría adelantándose al acuerdo con el club chicharrero. Por cierto, JIM acaba de ser abuelo por vez primera de una nieta que lo lleva loco de alegría.

Juan Ignacio es quien ha dirigido más partidos en la historia del Cartagena

Juan Ignacio cuando dirigía desde el banquillo albinegro aquel Efesé del 'casi' ascenso a Primera

Hace unos días, el pasado 10 de noviembre, en el diario As se podía leer una interesante entrevista a JIM donde hablaba de la doble experiencia de China y Emiratos, muy enriquecedoras desde el punto de vista deportivo. “Soy una persona a la que le encantan los proyectos. He terminado esos proyectos y ahora estoy esperando nuevas oportunidades”.

Quienes conocen bien a Juan Ignacio sabe que estaría encantado de vivir una tercera etapa en el banquillo del Cartagonova

¿Cómo es el fútbol en esos lugares? –le preguntaba el periodista-

En China el jugador es más profesional que el kuwaití. El kuwaití es una persona rica de nacimiento y multimillonario cuando se muere. Ellos ganan mucho dinero y no pueden gastar todo el dinero que gana. En Kuwait éramos unos cinco millones de habitantes y sólo 700.000 nativos. El resto es mano de obra que venía de fuera: pakistanís, egipcios, hindúes… El futbolista en Kuwait tiene un trabajo por la mañana que no requiere mucho esfuerzo. Y esa situación económica del jugador kuwaití provoca que luego cueste motivarles para que jueguen al fútbol. Yo no tuve mayores problemas porque en mis entrenamientos había una presencia importante de jugadores. El fútbol en Kuwait les ayuda a tener más vacaciones y lo juegan porque tienen condiciones o porque les gusta. Hay jugadores que son muy apasionados, pero otros son más pasotas.

Tras acabar sus aventuras futbolísticas por China y Kuwait cree haber mejorado como entrenador y espera en su hogar de Torrevieja alguna llamada

¿Entonces hay mucha diferencia entre el jugador chino y el kuwaití?

Compite mejor el árabe que el chino, aunque el chino con el tiempo va mejorando muchísimo. El kuwaití es semiprofesional, mientras que el chino tiene su propia residencia y un 90 % vive allí. El jugador en China vive por y para el fútbol. Casi puedes pasar a cualquier hora por su habitación y decirle que baje para una sesión táctica, física, técnica, analítica… En Kuwait, además, a las 10 de la mañana ya tienes 40 grados y con un aire seco. Sobre las cuatro de la tarde ya puedes hacer una sesión, pero ya es un hándicap. Para que te hagas una idea, el salario medio en Kuwait es de 140.000 euros al año. A los 55 años se jubilan y siguen cobrando dinero porque tienen muchísimo dinero por el petróleo. El desplazamiento más largo entre un estadio y otro es de unos 20 minutos. Los equipos los mantiene el propio gobierno de Kuwait.

¿Qué le han aportado a usted como entrenador esas experiencias?

El cambio de España a China cuesta. Sin embargo, yo quería que se adaptaran los chinos a mí y a los siete miembros del staff. Y entres ejercicios me di cuenta de que tenían buen nivel para desarrollar lo que yo quería con ellos. Es muy importante el traductor. Si no tienes un buen traductor estás muerto. Yo tuve a uno espectacular, Cafón, que ahora está en el Espanyol con Wu Lei. Su aportación fue clave para poder transmitirle a los jugadores lo que necesitaba. El fútbol en China está muy bien remunerado, aunque no las locuras que cobran los fichajes extranjeros. Y se cuidan, son personas muy dedicadas, aunque les cuesta competir y tomar decisiones porque siempre han sido personas dirigidas. Ellos el tema de chocar no lo llevan bien. Te cuenta una anécdota. En nuestro primer amistoso hay un jugador que se lleva un golpe y sangra un poco, pues al momento ya le querían llevar al hospital. El chino es hijo único, porque allí está penalizado tener más de un hijo. Así que los chicos están súper mimados. Los padres viven por y para el hijo. Si encima juega al fútbol, que son ídolos, pues todo eso hace que cualquier pijadita que les pase sea un drama. A aquel jugador le pusimos a entrenar al día siguiente y nos ganamos al grupo porque, con un entrenador chino, aquel ya sería casi un jugador retirado, y a ver cuándo volvía a entrenar. Se ven con sangre y salen corriendo para ducharse.

Juan Ignacio se encuentra ahora en su domicilio familiar de Torrevieja esperando, tal vez, a que suene su teléfono con algún club que le interese contratarlo. Está libre y estaría encantado, conociendo a JIM muy bien como le conocemos, de volver a Cartagena en la que podría ser su tercera etapa en el Cartagonova.