miércoles. 10.08.2022
SU VITAL INTERVENCIÓN, CONSIDERADA COMO UN ‘ÁNGEL DE LA GUARDA’

Leandro Sala, el médico argentino que devolvió a la vida a Willy, el juvenil del Pacheco al que se le paró el corazón

Este argentino de 48 años, nacido en 1968 en la ciudad de La Plata (Argentina), es un apasionado al fútbol y fanático del club Estudiantes de la Plata. Médico de profesión y de devoción desde 1993, emigro hace nueve años con su esposa e hijos a España donde ejerce su especialidad de Urología actualmente...

Este argentino de 48 años, nacido en 1968 en la ciudad de La Plata (Argentina), es un apasionado al fútbol y fanático del club Estudiantes de la Plata. Médico de profesión y de devoción desde 1993, emigro hace nueve años con su esposa e hijos a España donde ejerce su especialidad de Urología actualmente en el Hospital Santa Lucia de Cartagena y también en el centro que Practiser tiene en la ciudad portuaria. Él, humilde donde los haya, habría preferido que su nombre no apareciese por ninguna parte pero su trabajo fue demasiado grande como para guardarlo en el cajón de los olvidos.

Ese dia de los hechos la fortuna quiso que estuviera presenciando el partido, ya que su hijo Franco, que es jugador del Liga Nacional del Torre Pacheco, fue convocado por Carlos Risueño por segunda vez en la temporada para disputar el encuentro con el equipo de Primera juvenil, en el que juega Willy. Porque hay que subrayar que Leandro nunca o casi nunca acude al Polideportivo a ver a este equipo del Pacheco ya que su hijo juega en una categoría más arriba, pero las cosas del destino a veces son inexcrutables. Él estaba allí y eso fue lo importante.

El caso es que en el momento de la tragedia él no lo pensó ni un momento porque fue ver desplomarse a Willy y temerse lo peor, salto rápidamente al campo y en cuestión de segundos se puso al mando de un equipo de trabajo improvisado formando una cadena de vida que acabó con el éxito ya conocido. Unos segundos que fueron decisivos, vitales, a pesar de que el chaval se le llegó a ir de las manos hasta en un par de ocasiones. y pese a todo logró estabilizarlo. Prácticamente un milagro, pero con sus manos salvadoras y su buen quehacer médico.

Rápidamente comenzó los masajes cardíacos ayudado por Juan Valentín (entrenador de la escuela de Pacheco), Pedro Yoni (entrenador de porteros de Pacheco), Pascuala Alcázar (madre de un jugador del Pacheco y enfermera en el centro de salud de La Puebla (Mula)) y Nuria Galíndo también enfermera.

Entre todos, y todos héroes también como Leandro y hasta la llegada de la ambulancia fue vital para que Willy recobrara la vida como así informaron los especialistas de la Arrixaca,que todo el trabajo se hizo a pie de campo acabó siendo vital para que Willy hoy, siga feliz entre todos nosotros.

Leandro Sala, el médico argentino que devolvió a la vida a Willy, el juvenil del...
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