EL MISMO PATRÓN DE GESTIÓN Y RESULTADOS MUY DISTINTOS

Del Mundial 82 de Cartagena al Mundial 82 de Lorca: las comparaciones son odiosas

A la izda el Mundial 82 de Cartagena, a la dcha el de Lorca.

Las imágenes no mienten. Se tratan de dos instalaciones futbolísticas de la Región, una de Cartagena y otra de Lorca. Tienen los mismos años y el mismo patrón de gestión –Ayuntamiento y Federación de Fútbol de Murcia- pero los resultados son bien distintos. Queremos saber por qué hay tantas diferencias

El Mundial 82 de Cartagena se parece como un huevo a una bellota a su ‘hermano’ de Lorca, llamado también Mundial 82. Del mismo año y con el mismo patrón de gestión –municipal y federativa- pero con unos frutos bien distintos como se puede apreciar en las imágenes comparativas que ofrecemos de uno y otro ‘Mundial 82’.

El de Lorca lo gestiona el ayuntamiento lorquino y lo regenta la Federación de Fútbol de la Región y en Cartagena es la Murciana la institución que vela por sus intereses con el beneplácito del ayuntamiento, que precisamente es desde dónde viene la idea de construir un hotel en los terrenos actuales.

​En estas dos imágenes vemos las diferencias notables entre las gradas de unas instalación y la otra. 

Mientras el campo de Lorca cuenta con dos terrenos de juego de hierba sintética, que ya se ha cambiado por segunda vez hace pocos años, en Cartagena no han visto la hierba artificial ni en sueños. Mientras los vestuarios lorquinos son de primer orden los de la barriada cartagenera dan vergüenza ajena. Por no hablar de las ratas e inmundicias que asolan las instalaciones.

En Cartagena se preguntan si tan difícil es conseguir el mismo patrón de gestión que en Lorca. Solo hay que ver las imágenes para comprender que nunca se pudo decir tan alto y tan claro aquello de que las comparaciones siempre resultan odiosas. Este es un buen ejemplo, solo hay que mirar las imágenes de uno y otro Mundial 82.

​En estas dos últimas imágenes se aprecia claramente el estado del terreno de juego de ambos complejos. Sobran las palabras.