CBD para el entrenamiento físico y recuperación muscular

Desde el 1 de enero de 2020, la Agencia Mundial Antidopaje eliminó al cannabidiol (CBD) de la lista de sustancias prohibidas. Esta histórica medida permite a los deportistas de élite incorporarlo en su preparación física como medicamento sin recibir penalización por dopaje.

2

El primer paso para lograr este cambio lo dio la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuando en febrero de 2019 aconsejó eliminar al cannabis de la lista IV de la Convención de la ONU de 1961 sobre estupefacientes. No obstante, no ha sucedido lo mismo con el resto de derivados de la marihuana.

En los últimos años, deportistas profesionales de alto nivel han defendido el uso del CBD como una sustancia imprescindible para la recuperación. Uno de ellos ha sido el boxeador mexicano Andy Ruiz, quien recibe suministros de aceite de CBD para aliviar inflamaciones, dolor neuropático y trastornos del movimiento.

Diversas investigaciones han demostrado que el CBD alivia el dolor y la inflamación, por lo cual resulta útil para quienes realizan entrenamientos intensos. Si bien otros derivados del cannabis como el THC también tienen efectos similares, sus efectos secundarios pueden resultar nocivos para el deportista.

El CBD está compuesto por fitocannabinoides que se unen a los receptores presentes en nuestro cuerpo para regular diversos procesos fisiológicos, como la sensación de dolor, respuesta al estrés o apetito. De esta forma, los potencian o inhiben algunas respuestas, de acuerdo con lo que necesita la persona.

Pero los efectos calmantes o antinflamatorios no son los únicos que causan en los atletas. Diversas investigaciones han señalado que el CBD potencia el rendimiento y mejora la recuperación. En cuanto a la primera, este derivado del cannabis reduce la ansiedad en circunstancias difíciles, por lo que los atletas liberan temores y reducen su carga emocional antes de una gran competición. Al mismo tiempo, mantienen su mente despejada para tomar decisiones inteligentes al momento.

Por otra parte, el CBD acelera la recuperación tras un entrenamiento. La ventaja sobre el resto de medicamentos antiinflamatorios es que el CBD no aumenta el ritmo cardíaco ni causa daños estomacales tras su consumo. El CBD prioriza la protección de células musculares, por lo que sus efectos secundarios son mínimos. Además, otra de sus capacidades es la mejora del sueño, lo cual coadyuva a una recuperación más eficiente.

Además de ser un potente analgésico, la liberación de endorfinas que produce ocasiona que el atleta experimente una sensación de felicidad y satisfacción luego de una intensa rutina de entrenamiento. Las anandamidas (sustancias que genera el CBD) son las responsables de los sentimientos de euforia, relajación y bienestar.

Cuando las anandamidas se adhieren a los receptores cannabinoide se produce un efecto calmante. Esto resulta más beneficioso para aquellos que tienen niveles de anandamida bajos y que requieren un aporte de energía adicional, como los deportistas.