JUAN MIGUEL ALCOBAS HA RECORRIDO 2.692 KM EN BICICLETA EN 26 DÍAS

A sus 70 años, un cartagenero une en bicicleta Holanda con Santiago de Compostela en menos de un mes

Querer es poder. Ese es el lema que se puede aplicar al protagonista de nuestra entrevista. Se trata del cartagenero Juan Miguel Alcobas, un héroe que a sus 70 años ha recorrido en bicicleta un total de 2.962 kilómetros partiendo de Haarlem (Holanda), y llegando a Santiago de Compostela. Todo un ejemplo a seguir. Además, aseguró en la entrevista que si la salud se lo permite el año que viene realizará otro camino distinto, aunque desconoce el trayecto.

Juan Miguel Alcobas con su inseparable bicicleta frente a la Torre Eiffel
Juan Miguel Alcobas con su inseparable bicicleta frente a la Torre Eiffel  

Lo primero de todo, ¿quién es Juan Miguel Alcobas?, ¿a qué se dedica?

“He sido militar marino y toda mi vida la he dedicado a actividades militares: unidades de submarinos, barcos de superficie y también he dedicado mucho mi vida profesional a la vela. Estuve 27 años en competiciones de vela y ha sido mi deporte base. Con la bicicleta llevo desde el año 2012, con una bicicleta de segunda mano. Salí desde Santa Lucía y llegué hasta Santiago de Compostela. Este año, al cumplir 70 años, me he hecho un regalo a mí mismo: viajé de Alicante a Ámsterdam en avión y partí de Haarlem para realizar el camino cruzando todo Holanda hasta llegar a Bélgica, pasando por Bruselas y llegando a París”.

Juan, ¿cómo surgió la idea?

“Yo tenía en mente hacer desde el Vaticano, desde la tumba de San Pedro, a la tumba de Santiago. Estuve hablando con cinco italianos que estuvieron en Galicia y me contaron su experiencia y me gustó bastante. En marzo de este año estuve en Roma y me dijeron que para ello debía pasar los Alpes y como iba yo solo me di cuenta que iba a ser algo bastante duro y lo pensé mejor y cambié el trayecto al que finalmente realicé”.

¿Es la primera vez que realiza alguna prueba de esta magnitud o anteriormente ya ha realizado alguna por el estilo?

“No, de esta magnitud no había realizado ninguna. Tuve muchas dudas si podía acabar. Holanda, Bélgica y Francia no son tan duras, quizás lo más complicado es España por su propia orografía, sobre todo cuando se llega a varios puertos como la Cruz de Hierro, en León, que son muy duros. Francia tiene sus subidas y bajadas también pero España exige más esfuerzo. Soy una persona de echarle bastante horas a la bicicleta”. 

¿Qué tipo de preparación ha llevado a cabo para poder realizarlo con éxito?

“Normalmente salgo todos los días del año, salvo algún día excepcional. Todos los días por la mañana trato de hacer montaña y por la tarde me gusta ir por las carreteras adyacentes del Trasvase o aparezco por Tallante… Esa preparación es la que llevo a lo largo del año. Sin una preparación previa, no sería posible”.

¿Cuántos días le llevó realizarlo y cuántas horas al día más o menos se encontraba subido en la bicicleta?

“Tardé 26 días e hice 212 horas de pedaleo, según mi GPS y había días que llegaba a hacer ocho horas de pedaleo. Muchos días salía temprano porque el sol, sobre todo en España, hacía que las condiciones fueran difíciles con temperaturas entre los 38 y 39 grados. A las 7 de la mañana desayunaba y ya salía con la bicicleta. Cuando el sol ya apretaba demasiado a mediodía paraba y dormí un rato en el campo, en el prado o donde pillaba. Después, sobre las 4-4:30 de la tarde reiniciaba el pedaleo y no había nada prefijado, iba a lo que saliera”.

¿En algún momento pensaba que no podía culminar con éxito esta hazaña?

“Sinceramente no llegué a pensarlo. Soy de convicciones fuertes y cuando me pongo a hacer una cosa, normalmente, soy “camoto” y la hago. Es verdad que hay momentos de bajón, sobre todo cuando las piernas no responden a lo que tú le pides. Durante el día pasas distintas fases y también suele influir mucho la orografía. El camino yo tenía pensado hacerlo en más tiempo y fui muy apurado yendo muchas horas seguidas en la bicicleta”.

¿Cuál fue el momento más duro de la prueba?

“El momento más duro fue llegando a Galicia que las fuerzas me empezaron a faltar un poco. Tuve un problema, que desconocía, y tenía una ulcera que me había provocado una pérdida de sangre. Salí con ese problema desde Cartagena pero no le di importancia y ya llegando noté que me faltaban fuerzas. En Madrid me tuvieron que poner un litro y medio de sangre y yo lo achacaba a la acumulación del cansancio”.

¿Qué sensación le produjo el hecho de haber conseguido su objetivo?

“Dicen que el Camino de Santiago engancha. La primera vez lo hice en 2012 andando desde León. Aunque yo disfruto más de estas cosas en solitario porque me sirve como un reencuentro conmigo mismo, con mis pensamientos y mis sensaciones. Cuando vas solo si te cansas paras y puedes hacer cosas que cuando vas acompañado no puedes realizar con facilidad”.

Momento de la llegada a Santiago de Compostela, la meta del trayecto de Alcobas.

¿Cómo se siente ahora mismo?

“Ahora mismo estoy muy satisfecho de haberlo hecho y pensando ya en cuál haré el año que viene. Llegar a Santiago para mí fue muy satisfactorio, le di un abrazo al santo apóstol”.

Para terminar, ¿qué puede decir de la importancia de practicar deporte en la vida y cumplir tus sueños a través del mismo?

“El deporte es una forma de mantenerte bien, sobre todo cuando se llega a una edad. Te aporta, además, una satisfacción y bienestar. Todo es positivo. Todo lo que ves cuando vas en bicicleta lo disfrutas”.