ANTE UNA BALONA QUE ACABA CON NUEVE JUGADORES

El Murcia coge un poco de aire con su empate en La Línea (1-1)

 La Balompédica firmó su cuarto partido consecutivo en casa sin ganar al firmar tablas con un Murcia empequeñecido por sí mismo. Con este empate el cuadro grana respira un poco aunque sigue en zona de cierto peligro

MURCIA

FICHA TÉCNICA

ALINEACIONES

RB Linense

Javi Montoya, Sergio Rodríguez, Álvaro, Carrasco, Fabrizio, Manu Molina (Mai, min. 38), Albisua, Abdoul, Tomás, Dopi y Javi Forján.

Real Murcia

Lejárraga, Álvaro Rodríguez, Antonio López, Juanra, Edu Luna, Kevin García (Albert, min. 90), Manolo, Juanma Bravo, Dorrio (Andy Escudero, min. 83), Peque (Melgar, min. 58) y Chumbi.

GOLES

1-0, minuto 27, Manu Molina. 1-1, minuto 61, Juanra Martínez.

ÁRBITRO

García Gómez (Extremeño). Mostró amarilla a Abdoul, Manolo, Edu Luna y Jordan. Expulsó por doble amarilla a Dopi.

INCIDENCIAS

Municipal de la Línea de La Concepción. 1.421 aficionados en las gradas.

LA RESEÑA

 Andaban los dos conjuntos ahí, tanteándose, pero sin crear peligro en un partido condicionado por el viento. Que por cierto, por mucho que se empeñe el míster visitante, no lo controla el entrenador de casa. Hasta que llegó el 27' y, por fin, empezaron a suceder cosas. Que ya era hora. La primera, que un balón que salió escupido del área lo agarró Manu Molina con un disparo raso y envenenado que se constituyó en el 1-0.

El partido se tambaleó. Se abrió en canal. A chispazos, sin juego continuado, sin dueño. En el 30' Álvaro Vega interceptó un centro desde la línea de fondo de Álvaro Rodríguez que Chumbi esperaba con aviesas intenciones a un metro del marco.

No tardó la Balona en replicar. El propio Álvaro Vega la puso en el corazón del área en el 40' pero el incansable Dopi cabeceó muy forzado cuando estaba en buena posición. Muy flojito. A las manos de Lejárraga.

A dos del descanso, otro de los momentos cruciales. Javi Montoya salió con los pies por delante y, en apariencia, despejó antes de toparse con Dorrio. El atacante murcianista cayó como si le hubiesen disparado en la frente. Y el árbitro dedujo un penalti más que sospechoso.

Dice la leyenda que la justicia del fútbol no permite que se transformen las penas máximas que no existieron. Chumbi, después de recolocar el esférico unas pocas de veces, lanzó alto. Altísimo. No hay más comentarios al respecto.

De un momento decisivo, a otro. No hacía más que un par de minutos que había vuelto a rodar el balón cuando Sergio Rodríguez conectó un centro preciso al segundo palo, donde estaba Forján. Con todo, pero todo a favor para que marcase su primer gol decisivo como balono. Solo él sabe cómo pudo enviar fuera un remate que pudo cambiar el curso de los acontecimientos.

El conjunto visitante acuciado por la necesidad dio un pasito adelante. La entrada de Melgar ayudó mucho. Y apenas tuvo que esperar un cuarto de hora para igualar. Otra vez en una jugada a balón parado y de nuevo en un monumental despiste defensivo en cadena de esos que tanto están penalizando a los albinegro. Juanra agarró un tiro que se sabía gol desde que salió de su bota. Era el empate.

La media hora restante fue más un cúmulo de accidentes que un partido de fútbol. Sobre todo a partir del 71, momento en el que los linenses se quedaron con un hombre menos porque Dopi determinó autoexpulsarse. Cuatro minutos después de ver la primera amarilla por una chiquillada con Edu Luna remató con la mano un balón al que no llegaba.