martes. 27.09.2022
EN UN RINCÓN PARA DOCE

El FC Cartagena espanta los malos augurios y… a Villafeliz de Babia

Esta noche me pide el cuerpo escribir sobre santeros, hechiceros y pócimas. Abandoné esa tentación porque no quería estropear el maravilloso partido y además no deseaba abducirme en esos primitivismos fomentados por personajes primarios. Me centraré en lo sucedido en el Toralín, de lo demás ya habrá tiempo y noticias...
Esta noche me pide el cuerpo escribir sobre santeros, hechiceros y pócimas. Abandoné esa tentación porque no quería estropear el maravilloso partido y además no deseaba abducirme en esos primitivismos fomentados por personajes primarios. Me centraré en lo sucedido en el Toralín, de lo demás ya habrá tiempo y noticias para largarlo en el sosiego navideño.

La SD. Ponferradina, desde su fundación y hasta llegar a competir en su actual campo del “Toralín”-2005- compitió nada más y nada menos que en tres terrenos de juego y un proyecto de campo de fútbol con ínfulas de fortaleza de la Orden de los Templarios, transcurriendo ciento dos años itinerante por terrenos paganos, (Fuentes Nuevas y el Toralín) y cristianos, (Campo de la Cruz y Santa Marta).

Los de la Ciudad Marinera se han desplazado desde los mares a las montañas, desde la zona minera donde se presume, con razón, de la mina A grupa Vicenta hasta las inmediaciones de ese yacimiento aurífero y capricho romano de Las Médulas, deseando no dormitar en Villafelíz de Babia o en las más distantes Médulas.

Venían un tanto preocupados pensando los recibiría esa masa de aire polar que afectó de lleno durante los días pasados y, durante el vuelo y la carretera, se encontraron con la escoba de la bruja que había predicho PG, tararí que te ví. Así que no hubo tiritona que valga, han llegado, subidos a la escoba, los vientos ábregos y “llovedores” soplando desde el suroeste y evaporando la tan traída ola de frío al elevar nuestro Cartagena la temperatura futbolística y convirtiendo en chapapote blanco y negro la excelente cobertura nivosa de hace unos días.

Al contemplar que nuestro, vuestro suyo Cartagena no ha querido acomodarse en esa Villafelíz de Babia, venciendo con la ilusión y fuerzas de un Toni Moral soberbio, comienzo a narrarles esta crónica bebiéndome un chupito de aguardiente berciano, fumándome un cigarrito egipcio y recostándome en mi humilde yacija meciéndome a divagar santamente sobre ella. Hay que ver, Jesús mío cubierto de rocío, pero qué poco piadoso soy.

Viendo reflejarse las sombras de la realidad de este triunfo dejo apiladas en un rincón las malas derrotas y hasta mis malos comentarios prendiendo una cerilla purificadora para que se los lleve a quemarlos y enterrar sus cenizas, como “ruina montium”, junto al Lago Carucedo de esas increíbles y preciosas Médulas.

SD. Ponferradina 1 FC Cartagena 2

Tras el empate ante el Albacete, precedido por la victoria ante el R. Valladolid en la decimocuarta jornada, el equipo de JIM ha sacado adelante este partido, restableciendo su inestable situación a costa de las penurias de la SD Ponferradina y aupándolo a la parte alta de la clasificación para jugar la promoción y ascender, con la aquiescencia no de los dioses, sino de las brujas.

Ha sido un duro golpe para el equipo de José Carlos Granero, que se enfrentaba, por primera vez, en el Toralín a los de Juan Ignacio. La Ponferradina está en crisis desde que arrancó el ejercicio. Se mueve por la parte baja agobiado por los puestos de descenso, de donde le separan solo dos puntos.

Cuando el Efesé tiene seguridad en sí mismo, le sale todo, hasta lo que parece improbable. Cuestión de confianza. Al FC Cartagena le ha costado todo el primer tercio de la liga lograrla. Pero ya la tiene. Y todo le va de cara. Hablo de auto confianza y no de brujería, hechizos, pócimas y conjuros.

Lo que no sabía el alicantino era lo mucho que iba a fallar Toché que, con una miaja de suerte, hubiera confirmado la mejor victoria del FC Cartagena, que llega como un tiro a la recta final de la primera vuelta. ¡Qué diferente es todo con respecto al primer tercio de la liga y qué bien sienta la autoconfianza.

A los de JIM, desde el penalti marcado por Víctor les ha salido casi todo bien, aunque hubo un momento, al empatar la Ponferradina, en que la pinta era justo la contraria y cuando los blanquinegros ya empezaban a valorar el empate como la mejor de sus opciones Ya con el partido casi cerrado apareció el otro vasco del Cartagena Iñaqui Muñoz para dejar el choque sin historia al firmar con un golazo el gol de la victoria.

Hoy lectores asiduos he empezado por el final, porque ahí fue cuando se escribió la historia del partido. Hasta entonces, en la primera parte, la Sociedad Deportiva Ponferradina salió bien plantada. Incluso generó peligro y miedo en el área de Casilla. Luego, poco a poco, el Cartagena se fue haciendo con el dominio llegando las principales acciones de cierto peligro desde la banda de y con Botelho. El paso por los vestuarios supuso la reacción de los de Juan Ignacio Longás estaba agotado de trabajar para nada y por eso JIM dio entrada a Muñoz con clara intención de contragolpe y le salió perfecto.

¿Recuerdan a Florentina y Fulgencio esos dos forofos que se hicieron de nuestro Cartagena? Desde mi retiro, desde esta apacible gruta platónica, ¡ay, por dios! les he visto gozando en medio de su paz camastrona y babiana.

¿Y qué decir del árbitro valenciano Martínez Munuera, D. Juan? Pues nada, que, aun siendo uno de los colegiados más jóvenes de la categoría ha sabido aplicar con justeza el reglamento a pesar del ambiente enrarecido en su contra del Toralín.

¡Amigos!, hasta las doce horas del domingo que viene, si Dios quiere. No tengan miedo, ni hagan extrañas invocaciones y prepárense para, desde el Cartagonova o desde el televisor, seguir disfrutando. ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!

Pedro-Roberto J.P. hoy en Villamediana de Iregua. Dies 12/10 ante diem quartum Idus Decembres.

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