DESDE UN LUGAR CON ENCANTO DEL MAR MENOR

El Icue y cuando se planta en lugar de sembrar

El Icue no sabe, si lo sabe se lo calla, si D. Francisco Gómez Hernández se ha gastado en su FC Cartagena para la temporada 2011-2012 lo que no tiene, lo que necesita o lo justo a propuesta de PL y bajo la lupa de su ayudante de campo D....

El Icue no sabe, si lo sabe se lo calla, si D. Francisco Gómez Hernández se ha gastado en su FC Cartagena para la temporada 2011-2012 lo que no tiene, lo que necesita o lo justo a propuesta de PL y bajo la lupa de su ayudante de campo D. Ángel Quirantes.

Al Icue no le interesa echar cuentas, la aritmética,de siempre, es su talón de Aquiles,  ni es administrador de nada, ni nadale va en el gasto del dinero, ni tiene interés en obtener pingües beneficios y, además en esta temporada, está alegre porque no se le ha estrujado el bolsillo. Todo va en el debe  y haber de ese dueño y señor del club, venido de Jacarilla.

Al Icue le da al olfato que el FC Cartagena de este año va a tener espectáculo dentro y fuera y nos va a conducir derechos al deleite.Al Cartagena, desde ya, hay que verlo, analizarlo, estudiarlo y gozarlo sin trampas ni abusos de taxímetro, hay que verlo en el Cartagonova y en competición.

Independientemente del dinero gastado en la formación de la plantilla, ya veremos como resulta, al Icue este Cartagena, después del partido contra el Albacete en el Pilar de la Horadada y sin dar salutaciones a nadie, le gustó lo justo, fundamentalmente en la segunda parte, viendo algunas cosas interesantes por parte de los Kijera, Collantes, Antón y especialmente Dani, con demasiado desparpajo, sobre todo en un detalle, de taconazo divino, que dejó solo a Collantes.

Cuando los canteranos Dani y José María saltaron al terreno de juego recordé la parábola de las semillas, y como desciendo y me han salido los dientes entre agricultores,deseo aportarla metafóricamente al lenguaje futbolero distinguiendo entre sembrar y plantar.

Con la aparición de estos dos muchachotes y viendo al resto, que han sumado una pedregosa tormenta de dineros, me di cuenta que en este Cartagena no se siembra. Se planta por razón de temporalidad y eficacia.

De mocete tuve la suerte de aprender que cuando se habla de sembrar, estamos hablando de la semilla, tirándola a la tierra, como se lanza el trigo para que más tarde aparezca el trigal con uniformidad asombrosade llenar el granero.

Y en noches de invierno me explicaron que con el maíz, que también se siembra, es distinto. Se va poniendo grano a grano y los campesinos, caminando por el surco, colocan un grano de maíz a cada paso, haciendo como cuentas con la tierra.

Tiempos después aprendí que las patatas, en cambio, se plantan, enterrando el tubérculo partido en pedazos, como si se fueran a echar a un guiso, en la tierra desmenuzada.
Hoy, ya mayor, me he dado cuenta de que los árboles también se pueden sembrar, como aquellas dehesas que fueron sembradas por los pegujaleros desde las bayas y bellotas, formando encinares y hayedos centenarios que dan riqueza a los pueblos y que aún hoy permanecen.

Para sembrar, más que para plantar, se requiere paciencia y tiempo, éstos no abunda en el fútbol, que es una actividad cruel: hay que ganar siempre, cada partido, cada campeonato, ya que los triunfos de ayer se olvidan rápidamente con las derrotas de mañana. Es por ello por lo que se planta y no se siembra.

¡Don Francisco Gómez Hernández! si usted como dueño de la hucha futbolística no siembra y solamente planta, puede pisar el hierro de la azada y el mango seguro que le azota en la cara, porque en su Cartagena, en el asunto de la siembra, se ha roto la cautela y todos desean curarse en salud.

El Icue me ha explicado que, en tiempos de crisis, al Cartagena, con esperanza e ilusiones de ascenso,le va a costar muy caro seguir en el empeño por dos buenas razones económicas: Nos hemos gastado lo que probablemente no tenemos y porque se han de disparar, si llegamos a meternos en puestos privilegiados, esas gratificaciones llamadas primas.No importa, los futbolistas provenientes de la plantación mitinearán con aquello de que el Cartagena es la pasión, aun pasión versátil, y el equipo de su vida, mientras los euros respondan. Todos ellos dicen valer mucho al considerarse columnas corintias, dóricas y hasta jónicas del equipo de la Trimilenaria Ciudad.

Los otros, los provenientes de la siembra, los románticos del equipo de su vida, los que no han entrado en el procaz e insolente juego de la chequera, ganando menos, son meros brotes verdes en fase de formación. De todos modos, siempre tendrán  la admiración de otro romántico: el Icue. Porque el que siembra, recoge y el que planta, a veces despilfarra.

 Pedro-Roberto J.P. hoy desde un lugar con encanto del Mar Menor.Dies 7/27. Ante diemsextum Kalendas Augustas.
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