El Icue y la entretela del fútbol en Sportcartagena

El Icue, queridos lectores, ha tardado un tiempo en darse cuenta de qué es lo que se ventila -o se sofoca- en los subsuelos y en las entretelas de ese fútbol que ve y al que es aficionadillo. Me he dado cuenta que lo importante casi nunca se encuentra a...

El Icue, queridos lectores, ha tardado un tiempo en darse cuenta de qué es lo que se ventila -o se sofoca- en los subsuelos y en las entretelas de ese fútbol que ve y al que es aficionadillo. Me he dado cuenta que lo importante casi nunca se encuentra a la vista, o aparece velado. O en la entretela. El pasado viernes, allí en la calle Sagasta (o antiguamente conocida tambiéncomo Jabonerías) junto a mi fuente, pude darme cuenta como ruge la marabunta, esa marabunta de jóvenes, impetuosos y todo corazón de reporteros que quieren, inexpertos ellos, rápida y profundamente conocer las entretelas de ese deporte que dieron en llamar fútbol y es el juego del balompié. Fue allí donde observé que, para todos ellos, Sportcartagena ha sido o lo está siendo el útero, la placenta y el parto de sus quehaceres periodísticos.

Allí junto a unas viandas preparadas por Jorge Ferrer, del restaurante D’Almansa, gran chef y excelente persona, con reprís de restaurador envuelto en néctares caramelizados de cocina a la usanza de Roma, como debe ser y más estando en Cartagena, aparecieron, como una plaga de benditas hormigas, esos soldados de avanzadilla de articulistas modernos que tratarán de asaltar cualquier albergue de peregrinos de la noticia deportiva.

Y allí juntos vinimos a coincidir todos, con ese periodista de pelo cano, Guillermo Jiménez, al que algunos, yo no me atrevo, llaman Willy, amante de las redacciones sin mordazas, con corazón  libertario y para el que el pisotón informativo, ha pisado tantos, es la gloria del deleite desdeñado. Con arte platónico, y en un plis plas, nos despierta, cuando despunta el día, con esa crónica menuda deportiva en ese Sportcartagena de sus entretelas,

En esas estábamos cuando, vestido de negro, luciendo físico cual Moisés de Miguel Ángel y sonrisa de hombre bueno, apareció ese artista de la caricatura, con apellido y entrañas blanquinegras, que firma como Jotaefe, que es terrateniente plaguicida del humor y que sólo en dos años sin cambiar de chaqueta y a “cosica hecha” nos deleita, esto ya no es lo que era, con esa plaga beneficiosa del humor como si fuesen las diez plagas de Egipto.

Puestos en escena, hasta apareció, en la cuádriga, con atuendo de Heston,  cual Rodrigo Díaz de Vivar, y vestido de caballero, un tal MA que más parecía Claudio que ese intrépido informador de Santa Lucía y emperador de todos nosotros.

En la cena-reunión echamos en falta, y no porque se tapase en el burladero, lugar donde sí se sitúa para escribir sus excelentes crónicas de toros, a D. Ricardo Díaz Manresa que, como buen hijo pródigo, brilla en banderillas y con estocadas hasta la bola todos los miércoles en este nuestro diario y en el que todos podemos disfrutarlo porque jamás hace “la estatua” y menos en su “siempre Cartagena”.

Y hablando de toros me queda por relatar las faenas, que diariamente nos ofrecen esos dos toreros de la radio, el gran González Paredes, porque tiene más oficio, y su Carlos Sánchez del alma que, en las ondas, liga derechazos templados haciendo faenas radiofónicas aceptables y ligeritas, y a esos otros dos rejoneadores  de la técnica que tienen ese encanto a lo Botero y que manejan las cámaras televisiva y fotográfica como nadie. Luis Godínez y Javier Martínez: el primero está acostumbrado a ver toros en muchas plazas, de ahí que sus fotografías, nos lo demostrará en su próxima exposición decembrina, tienen  seriedad, cuajo, pitones... y el segundo es ese tipo bonachón con temor a herir metiendo el objetivo hasta las entrañas de la noticia. A todo esto sin olvidar a los Leandro Carrión, Paula o su hermana Mari Jose y también Rafa Molina, el maestro de las fotos de los partidos, Raúl Velasco, para que no se nos olvide nadie.

Y las chicas, pues eso, hermosas, inspiradoras e incipientes poetisas y que pueden ser, a nada que se lo propongan, titánicas en el arte y en las ciencias de la información para dejarnos prendados.

Para finalizar diré que este diario deportivo no podría leerse sin la habilidad, a su manera, de ese grande de la informática, Andrés García Montesinos, que evita que alguna plaga de polillas externas provoque alguna que otra conjuntivitis de virulencia medieval. No preocuparse Andrés, ellos son así porque les falta sensibilidad, no lo entienden y… esto ya no es lo que era.
Adiós y hasta el miércoles que viene. Perdonen al Icue, no ha habido manera de pararle que hoy contase lo que le viniese en gana, era su fiesta, la de todos los años, allí junto a su plaza, su fuente y sus amigos.

 Pedro-Roberto J.P. hoy desde un lugar con encanto del Mar Menor. Dies 7/20. Ante diem tertium decimum Kalendas Augustas.
[email protected]. En Twitter: @Logrocartag.