FRANCISCO BELDA | ABOGADO

Pudimos dejarlo a once

Si te la juegas con un grupo de jugadores en gran parte internacionales como ése, que circunstancialmente se ven en una liga menor que poco o nada les motiva y no aprovechas tu momento para alejarlo y cortarle toda esperanza, al final seguro resurgirá. Y hoy, la verdad, ya no...
Si te la juegas con un grupo de jugadores en gran parte internacionales como ése, que circunstancialmente se ven en una liga menor que poco o nada les motiva y no aprovechas tu momento para alejarlo y cortarle toda esperanza, al final seguro resurgirá. Y hoy, la verdad, ya no veo más allá del cuarto puesto, sólo veo al Betis, es como si Numancia o Levante se hubieran esfumado.

Una verdadera pena, pero una gran lección para todos. Del mismo modo que ayer en Villarreal todos –o al menos una amplia mayoría- coincidíamos en que la alineación partía de un planteamiento muy coherente, el pasado domingo en los propios pasillos de Cartagonova se temía que lo que parecían pequeños experimentos, podían efectivamente fracasar.

Se ha fichado en invierno para ello, para evitar lo que hasta ahora eran soluciones de urgencia. Txiki ha vuelto a donde debía, a la titularidad de su lado derecho. El centro de la defensa vuelve a estar ocupado por un central (lástima que el domingo pasado ninguno de los dos que estaban disponibles jugara ni un minuto). Y arriba, al margen del cambio obligado de Ander Lafuente, parece obvio que ahora sí existen otras alternativas, muy solventes, a lo que antes eran una doble y única: o Quintero, o Tato.

En la izquierda, lo reconozco, personalmente echo muy en falta a Signorino.

Pesimismos infundados aparte, encaramos el tramo final aún con doble ventaja. Por un lado, los escasos tres puntos que marca la tabla; y lo que es más importante, la lección aprendida de saber que en casa, por donde pasarán todos los de arriba, no podemos fallar estrepitosamente saltando al campo con los complejos que los que lo hicimos aquel nefasto domingo.

Por experiencia, por calidad y por ilusión, así debe ser. Seguro que por su parte JIM también se aplicará el cuento.