ROCIO QUIRANTES | PERIODISTA

Reflejo de una temporada bochornosa

Y es que el minuto 92 del partido del domingo frente al Girona quedará marcado durante mucho tiempo en la memoria colectiva de todo los seguidores del Real Murcia. Aunque era la crónica de una muerta anunciada, la esperanza siempre es lo último que se pierde, hasta tal punto que...
Y es que el minuto 92 del partido del domingo frente al Girona quedará marcado durante mucho tiempo en la memoria colectiva de todo los seguidores del Real Murcia. Aunque era la crónica de una muerta anunciada, la esperanza siempre es lo último que se pierde, hasta tal punto que el 0-1 en el minuto 28 obra de Capdevila aliviaba el nerviosismo de muchos seguidores granas.

Ahora ya no es momento de lamentaciones, sino de mirar hacia adelante, hacia la próxima temporada, en una categoría donde los que integren el Real Murcia tendrán que trabajar mucho desde el principio para salir cuanto antes de ése infierno, pero eso sí, subsanando y corrigiendo los errores que le han llevado a este desastre, a este descenso que parecía que no iba a caer.

Por eso, desde hoy mismo, hay que comenzar a trabajar en el nuevo proyecto, nuevas expectativas, en busca de un técnico que sea el auténtico revulsivo del equipo, porque el señor González no ha sabido dar con la tecla y los numerosos errores que ha cometido, jornada tras jornada, ha sido incapaz de corregirlos, y por ello ahora no podrá echarle la culpa a los árbitros.

Este Murcia ha dicho adiós a la Segunda División en la última jornada, en el último minuto, más cada uno siembra lo que recoge... Ahí queda la cosa.