MIGUEL ÁNGEL RODRíGUEZ | MéDICO

El toro de la Segunda División y la faena del Cartagena. El último tercio

Ante el asombro de la afición, se planta a puerta gayola y despacha la primera embestida con una larga cambiada (Girona, 0-1), a la que suceden, ante la algarabía de partidarios y de algún que otro detractor converso, chicuelinas, faroles, gaoneras y verónicas con manos juntas y pies firmes (Rayo,...
Ante el asombro de la afición, se planta a puerta gayola y despacha la primera embestida con una larga cambiada (Girona, 0-1), a la que suceden, ante la algarabía de partidarios y de algún que otro detractor converso, chicuelinas, faroles, gaoneras y verónicas con manos juntas y pies firmes (Rayo, 2-0; Irún, 1-1; Castellón, 2-1) que remata con una media verónica antológica que pone al público en pie y definitivamente entregado (Betis, 0-0).

Templando, mandando y dando respiro al toro, andándole (Villarreal, 0-0; Cádiz, 1-3; Celta, 1-1; Elche, 1-1; Las Palmas, 4-1) lo pone en suerte para varas, El picador cita envalentonado por el ánimo y el apoyo de 8.000 almas entregadas; a la primera puya el toro apunta a manso y se retira del peto (Murcia, 1-4).

Llegado el tercio de banderillas, el astado saca casta, embiste y derrota a diestro y siniestro, provocando cierto desconcierto e incertidumbre en la cuadrilla y en la grada (Gimnástic, 0-2; R. Sociedad, 2-0; Huesca, 1-0; Numancia, 2-1; Salamanca, 3-4; Levante,1-2, buen par; Córdoba, 0-0; y Hércules, 2-0).

Muleta plegada y estoque en la mano izquierda, montera en la mano derecha, se dirige con paso seguro y firme al centro del ruedo para brindar la faena a su público enfervorizado y, por qué no decirlo, recurriendo a su retintín cartagenero, y en su fuero interno, a la caterva de tormos, pencos, malafollás y pincha-globos que nunca han creído ni creerán en su triunfo.

Derechazos, naturales y pases de pecho se suceden en lo que ya, ocurra lo que ocurra en adelante, está siendo una faena histórica (Recreativo, 1-0; Albacete, 0-0; Girona, 4-1; Rayo, 2-3; Irún, 1-0; Castellón, 0-0) solo empañada por un revolcón del que el diestro sale conmocionado pero ileso (Betis, 1-2); se recompone a base de trincherazos para poner al toro en suerte (Villarreal, 0-0; y Cádiz, 4-1).

Y ahí está, ahí estamos, en la suerte definitiva, en la hora de la verdad, la que marca las distancias entre el éxito, ya asegurado, y la gloria. Ya no caben dudas, hay que volcarse, ya al volapié , ya recibiendo.

Quedan 14 jornadas para rematar la faena, el último tercio. No os va a faltar el aliento de vuestra afición ni la calidad que atesoráis; no os amedrentéis en el momento decisivo.

Parafraseando a Pep Guardiola, antes de la final de la Copa Intercontinental: ya habéis hecho historia, la mejor temporada del Efesé pasado y presente, pero si conseguís el ascenso, seréis eternos.....

Y.......¡OLÉ!