JAVIER GARCIA, SU PADRE, ASEGURA QUE EL CLUB MURCIANO LE PIDE 3.000 EUROS POR LA BAJA

Denuncian que el Ranero retiene a Valentín García, un juvenil cartagenero, en contra de su voluntad

Javier García García, padre de Valentín García, un jugador cartagenero en edad juvenil de 17 años recién cumplidos, quiere denunciar que el Ranero está reteniendo al chaval en contra de su voluntad. El caso quiere darlo a conocer a la opinión pública.

Valentín García, un juvenil cartagenero de 17 años recién cumplidos, juega -o más bien pertenece, porque jugar juega poco- al Ranero, un club de Murcia, en contra de su voluntad. Eso afirma su padre que nos cuenta un poco la historia. “Mi hijo ha jugado en las categorías inferiores del Murcia durante seis años y en la Selección Murciana, pero esta temporada en el Murcia juvenil de División de Honor deciden entrenar por la mañana, como los equipos profesionales, por lo que al chiquillo le resulta imposible por sus estudios, cursa segundo de Bachiller y eso le imposibilita entrenar por la mañana. Cualquiera lo entendería”.

Javier, que vive en el polígono de Santa Ana de Cartagena, continúa explicando la situación. “Llegamos a un acuerdo y como Mapeka, que había sido entrenador en el Murcia juvenil y conocía a crio, ficha por el Ranero en División de Honor decidimos que lo mejor es buscar un acuerdo. Y eso hacemos y el crio acaba fichado por el Ranero con 16 años”.

Es entonces cuando los problemas empiezan a llegar, nos cuenta Javier. “A principios de temporada, que arranca el 10 de julio con la pretemporada y ahí, el chiquillo anímicamente ya se encuentra mal y le decimos que no quiere seguir en el Ranero porque muchas cosas que nos habían prometido no se hacen. Ellos nos insisten mucho, nos dicen que nos pagan la gasolina, que los entrenamientos van a ser por la tarde, pero no se cumple nada. Los entrenamientos son por la noche, no nos pagan la gasolina y llegan los problemas. Entonces, antes de que empieza la Liga le comunico a Mapeka que el crio no quiere seguir, pero me dice que no me preocupe, que se va a arreglar todo cuando, conforme pasan los días, se demuestra que no es así”.

El colmo, para el padre de Valentín, viene cuando el chico no aguanta más, cae en una depresión, diagnosticada, por más que lo ha intentado no se ha adaptado al equipo, ni al club...Es cuando intento por diferentes medios que le den la baja pero me han toreado mil veces. Me he ofrecido a pagar los gastos de la ficha, de la ropa que hubiese generado mi hijo pero por favor que le concedan la baja porque está enfermo....La respuesta del entrenador, Mapeka, del director deportivo, Isidoro y de la presidenta siempre ha sido ‘no’...La presidenta, para no hacer de mala siempre, ha dicho que lo que digan sus técnicos. La gota que ha colmado el vaso es que la última vez en estos días, un tal Isidoro que al parecer es el director deportivo del club, se ha desmarcado pidiéndome, a través del abogado que he contratado, 3.000 euros por la baja de mi hijo”.

Y esta es la situación, Valentín García está aburrido con la situación, no puede jugar al fútbol porque no quiere seguir en el Ranero, el Ranero que se cierra en banda con el ‘no’ por delante y el padre del chaval que ya no sabe lo que hacer para que su hijo pueda ser libre.