miércoles. 29.06.2022
UN POCO DE HISTORIA ALBINEGRA (4)

Un gran equipo el que subió en San Mamés

En esta imagen que ofrecemos el pie de foto da cuatro nombres que no se corresponden con la realidad. Así donde dice García (cuarto por la izquierda) se refiere al defensa pachequero Tatono, que llegaría a jugar en el Murcia y en el Valencia. Donde da el apellido de Cid...
En esta imagen que ofrecemos el pie de foto da cuatro nombres que no se corresponden con la realidad. Así donde dice García (cuarto por la izquierda) se refiere al defensa pachequero Tatono, que llegaría a jugar en el Murcia y en el Valencia. Donde da el apellido de Cid es correcto, pero el jugador en cuestión era conocido por  el orensano Carriega. Asimismo Muñoz es Bartolo, un medio volante de Elda. Y en la fila de abajo, Pérez es Canario.
Era un fuerte equipo confeccionado por el secretario técnico Ginés Rodríguez, ex jugador de Cartagena que tenía un negocio de cristalería en la Serreta. Ginés Rodríguez (me refiero a la campaña 1960-1961) era primo de Dionisio Martínez Rodríguez, el presidente del ascenso a Segunda en San Mamés ante el Sestao con Ventura Martínez entrenador. Dionisio era concejal de festejos del Ayuntamiento, empresario (imprenta y papelería), experto en la fiesta taurina, monárquico y amigo personal de Don Juan de Borbón.
 
 
En la fotografía que ilustra este capítulo histórico no aparecen jugadores importantes en ese ascenso en Bilbao - en el estadio de San Mamés, próximo a ser relevado por un nuevo coliseo en el Bocho- como el defensa central castellonense Meliá, que jugó el partido del ascenso por lesión del vasco Santiago Bardají. Rafael Hermoso, un sevillano de mucha calidad como jugador, era un delantero resolutivo y especialmente el mítico Ángel Suárez, autor del gol de aquel ascenso. Se resolvía por eliminatoria y en el primer choque ganó el Cartagena en El Almarjal por 3-0 y en la vuelto se registró empate: 1-1. Tampoco 'sale' en la foto el lateral zurdo Chiqui, quien para celebrar un gol del equipo solía ponerse de rodillas en el campo.
 
LA 'MILI' ERA UNA BUENA CANTERA DE JUGADORES
El Cartagena se nutría en un importante porcentaje de jugadores que llegaban a cumplir en Cartagena el servicio militar. De aquel equipo de 1961 eran 'chusqueros' privilegiados los Paco Cortés, un fino interior que estuvo cedido por el Hércules; Cortés era un goleador; Suárez, catalán que vino a la 'mili' ya casado, y Casanova, un extremo derecha también de Cataluña. Casi todos hicieron el servicio militar en Marina y disponían de permiso para pernoctar fuera del cuartel, contaban con autorización para asistir a los entrenamientos y podían vestir de paisano. Estaban 'enchufados' por el fútbol y se pasaban todos los días por el Bar Los Juanes, en la plaza del Rey para dar cuenta de los menús económicos de la época.
El almirante vasco Mendizábal y Cortázar era un ferviente seguidor de aquel Cartagena y acudía los domingos a los partidos en El Almarjal. De todos los futbolistas que aparecen en la imagen el que más alto subió, posteriormente como entrenador, fue Carriega. Una vez que se retiró en el Cartagena en el verano de 1961, tras el ascenso del equipo, el nuevo presidente Herminio Campillo lo nombró preparador y debutó como tal con los albinegros en Segunda.
 
 Pero Carriega fue destituido por los malos resultados y más adelante pasó a entrenar en Asturias a la Unión Popular de Langreo. Posteriormente Europa de Barcelona, Gijón, Zaragoza, Betis, Sevilla, Celta, Atlético de Madrid y Figueres fueron sus clubes. Al retirarse del fútbol Carriega se instaló en su pueblo natal, Allariz. Había sido jugador (interior derecha) de la Orensana, Burgos y Real Oviedo antes de llegar a Cartagena.
 
EL 'SEISCIENTOS' DEL GALLEGO  LUIS CID 'CARRIEGA'
Carriega, del que yo era amigo en mis inicios en el mundo del periodismo, compró siendo cartagenerista su primer coche: un Seiscientos. Era un privilegiado porque nadie contaba en la plantilla con un vehículo de cuatro ruedas. A  lo sumo el entrenador Ventura Martínez era poseedor de una aparatosa moto con la que se desplazaba de vez en cuando a Jerez, donde residía su familia, invirtiendo más de quince horas por esas carreteras de entonces.

 

Un gran equipo el que subió en San Mamés
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