El jugador de 32 años se encuentra en un buen momento de forma.

Aclimatarse en fútbol de élite no siempre es fácil. La Primera División española es una competición altamente exigente y cada semana demanda el mejor rendimiento de cada futbolista. Con la aplicación de la tecnología y las nuevas técnicas y tácticas de entrenamiento, la diferencia entre los equipos más punteros y los más humildes se hace más pequeña. Solo hay que ver estas primeras jornadas del campeonato, donde los equipos grandes están sufriendo en campos teóricamente asequibles en relación con su potencial.
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Cuando los equipos de Segunda División consiguen el ascenso a la categoría de oro del fútbol español a menudo se genera una dicotomía: o los clubes sufren en la mayoría de sus enfrentamientos o consiguen mantener el nivel y dar la sorpresa. Para formar parte del segundo grupo hay que tener jugadores que ofrezcan un rendimiento inmediato. En el caso del Elche, encontramos un ejemplo claro, el del cartagenero Gonzalo Verdú. 

El central es, hasta el momento de escribir estas líneas, uno de los pocos jugadores que han jugado absolutamente todos los minutos a los que aspiraban. El jugador, de 32 años, se ha convertido en una pieza fija en los esquemas de Jorge Almirón, actual entrenador del Elche. Solo hay tres otros futbolistas que compartan este honor: Pau Torres del Villarreal, Trippier del actual líder, el Atlético de Madrid, y Cucurella del Getafe.

El jugador cartagenero, lejos de ser una de las estrellas mejor pagadas del panorama mundial, está ofreciendo un rendimiento digno de dicha categoría. Hasta el momento ha disputado un 100% de los minutos a los que aspiraba. No se trata de un hecho circunstancial, ya que el jugador está acostumbrado siempre a disputar muchos minutos a lo largo de la temporada. En sus tres temporadas anteriores con la camiseta del Elche ya jugó 41, 38 y 40 partidos entre todas las competiciones que disputó.

Hay un compañero en las filas de su club que también ha disputado absolutamente todos los partidos, pero no es un jugador de campo. Hablamos del portero Edgar Badía, que juntamente con Oblak, Dmitrovic, Álex Remiro, Unai Simón, Sergio Asenjo, Fernando Pacheco, Courtois y Jaume Doménech también han disputado absolutamente todos los partidos. Este no es un hecho tan noticiable, ya que los porteros suelen repetir titularidades, es una demarcación del campo que come aparte y suele ser un hecho paradigmático.

El jugador ha disputado un total de 15 partidos este curso y en todos ellos lo ha hecho en la demarcación de defensa central. Ocupando tanto la zona derecha como la izquierda del campo. Hasta el momento no ha visto ninguna tarjeta roja, pero acumula 4 amarillas. Si ve una amonestación más se perdería el próximo partido por acumulación. Entre sus características más destacadas encontramos su altura, 1’88, y su buena salida de balón. Este curso no ha conseguido sumar ningún gol ni ninguna asistencia en los 1.350 minutos que ha disputado. A lo largo de su carrera deportiva suma un total de 22 goles en los 322 partidos que ha disputado y ha visto 132 tarjetas. Donde más goles ha anotado es en el Grupo 3 de Segunda B, donde anotó un total de 7. En Primera aún no se ha estrenado.

El jugador de Cartagena inició su aventura futbolística en las filas de la AD La Manga, un club asociado al Cartagonova FC. Fue en el fútbol cartagenero donde fue creciendo profesionalmente, pasando por clubes asociados a la órbita del Cartagena FC. Curiosamente, también jugó en la Tercera División Murciana entre los años 2008 y 2009. Lo hizo luciendo la camiseta del Pinatar Club de Fútbol. En 2009 firmó por el Novelda, y fue su antesala del fútbol profesional. En 2010 fichó por el Albacete e intercaló el filial con el primer equipo. Entre los años 2011 y 2017 pasó por clubes muy diversos, destacando su aventura en el Sporting Clube de Goa de la India. En 2015 volvió al Cartagena, donde militó dos temporadas antes de recalar en el Elche, club que dispone de sus servicios desde el 2017 y del que ha sido nombrado capitán

Todo un trotamundos del fútbol que ahora ha encontrado su lugar en la Primera División. Una carrera deportiva digna de mención que coloca Cartagena en el mapa y que muestra la aleatoriedad que puede ofrecer el mundo del deporte rey con relación a sus protagonistas.