CRÓNICA| LOS DE SALVA BALLESTA CIERRAN 2021 CON SU CUARTA DERROTA CONSECUTIVA

El UCAM Murcia cae ante el filial 'groguet' (2-1) y despide el año en puestos rojos

Los universitarios pierden ante el Villarreal B su cuarto partido consecutivo y cierran el año en puestos de descenso, saltan las alarmas en La Condomina por navidad
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El UCAM Murcia cae ante el filial groguet (2-1) y despide el año en puestos rojos // FOTO:UCAM

FICHA TÉCNICA:

VILLARREAL B: Íker Álvarez, Miguel Ángel, De La Fuente, Alberto del Moral, Arana (Lanchi, 89), Aitor Gelardo, Nikita Losifov (Collado, 73) , Daniel, Pablo Íñiguez, Antonio Pacheco (Forés, 73) y Sergio Lozano.

UCAM MURCIA: Biel Ribas, Chacartegui, Charlie Dean (Farrando, 89), Josete, Viti, Armando, Abenza (Tropi, 45), Xemi, Josema, Liberto (Diego, 89) y Manu Garrido (Alberto Fernández, 54).

GOLES: 1-0. Min. 22: Sergio Lozano, de penalti. 1-1. Min. 62: Charlie Dean. 2-1. Min. 83: Collado.

ÁRBITRO: Catalá Ferrán (c. catalán). Amonestó a por parte de los locales a Miguel Ángel, De La Fuente, Pablo Íñiguez y Sergio Lozano, y a Manu Garrido, Josete y Chacartegui de los visitantes.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 17 en el grupo II de Primera RFEF, disputado sobre el césped del Mini Estadi.

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Ambos onces titulares en la previa del partido realizando un minuto de silencio // FOTO: UCAM

LA CRÓNICA:

Cuatro derrotas consecutivas dejan al UCAM Murcia al borde del abismo. Y es que el equipo murciano no ha podido terminar de peor manera el año. Cuatro puntos de dieciocho y una derrota en Copa del Rey es el bagaje de Salva Ballesta desde que llegara al banquillo universitario.

Una muy mala cifra que, si bien deja al entrenador discutido, no es el único culpable. Y es que se avecina revolución invernal en la plantilla. La necesita un equipo hundido moralmente y en la clasificación si quiere sacar la temporada adelante. El mal cierre de año seguro que impulsa a Reverte a cambiar más cosas de las que él tenía en la cabeza.

Es cierto que al UCAM Murcia le tocaba bailar con la más fea. Un rival que prácticamente había sido líder del Grupo II desde la primera jornada. Que empezó ganando ocho de sus primeros nueve partidos, pero que con las jornadas se había apagado un poco. Es normal que no pudieran seguir ese ritmo en esta categoría donde reina la igualdad. Se sabía de antemano que iba a ser un encuentro de dificultad extrema, contra una de las mejores canteras de la categoría.

No era el mejor escenario para un UCAM Murcia sin confianza e inmerso en una racha penosa de resultados, sumando cuatro de los últimos quince puntos. Pero a pesar de la dificultad con la que los universitarios iban a cerrar el año, lo cierto es que el equipo universitario salió al campo con ganas de morder y de llevarse el partido. Fue mejor que su rival en el tramo inicial, con Josema acompañando a Abenza en la posición de interior y con Farrando como pivote.

Fue la única innovación que hizo el zaragozano en el once. El UCAM Murcia dejó una buena puesta en escena en el Mini Estadi de la Ciudad Deportiva del Villarreal. Comenzó mandando en dominio con y sin balón y tuvo una ocasión clarísima para adelantarse. Josema dibujó un pase entre líneas perfecto para Liberto y éste, un poco escorado por la izquierda, disparó y se fue al palo. Era el primer aviso serio del UCAM, aunque ya había llegado un par de veces con peligro. Todo pintaba bien.

El equipo murciano estaba mostrando una buena cara, pero como suele ocurrirle a los equipos en mala dinámica, cualquier bache se convierte en una montaña. Dicho y hecho. En una acción que parecía que no iba a ningún sitio, Josema metió el pie a Sergio Lozano dentro del área y el colegiado Catalá Ferrán señaló penalti sin dudarlo. El mismo Lozano se encargó de convertirlo tras definir a la perfección a la izquierda de Biel Ribas. Adivinó el balear, pero no pudo hacer nada.

TRAS LOS PRIMEROS VEINTE MINUTOS, EL UCAM SE DESINFLÓ 

Veinte minutos fue lo que duró el UCAM Murcia en Villarreal. Porque después del gol, el equipo universitario se esfumó. Hizo mucho daño a un equipo ya de por sí muy fastiado mentalmente y se vino abajo. La presión arriba bajó. La circulación -la poca que hubo- fue más lenta. El equipo ya no quería mandar con balón. Y el Villarreal, para colmo, comenzó a encontrar espacios. Sobre todo por la banda de Chacartegui, que fue por donde llegó la ocasión más clara y uno de los fallos de la temporada.

Perdonó la vida el Villarreal al UCAM después de que Pacheco, solo casi en el área pequeña, la tiró fuera. Todo el mundo ya cantaba el gol. Se escapó el UCAM tras esa ocasión, pero ni aún así se animó. El Villarreal siguió dominando, pese a a no llegar con claridad. Los acercamientos estaban siendo bien repelidos por la zaga universitaria, que estaba funcionando medianamente bien.

El partido no cambió su rumbo tras los pasos por el vestuario y el Villarreal siguió mostrándose mandón ante un pasivo UCAM Murcia. Trató de reactivar Ballesta a su equipo quitando a Abenza al descanso y metiendo a Tropi, pero lo cierto es que Tropi no se mostró protagonista en ningún momento y aportó un rendimiento similar al del exgrana. El cambio que sí cambió un poco el rumbo del partido fue la sustitución de Manu Garrido, que se retiró con molestias, por Alberto Fernández. Y es que el moratallero, desde su salida, cada vez que entró en contacto con la pelota, creó peligro. Llegaba entre algodones al choque y por eso no entró en el equipo titular.

El Villarreal estaba francamente mejor que el UCAM Murcia, pero tan imprevisible es el fútbol que en una acción aislada, Alberto sacó petróleo y puso un córner medido a la cabeza de Charlie Dean, que remató dentro con un remate con jerarquía, imponiéndose a todos sus rivales con un buen salto. Empataba el UCAM, que lo celebró por todo lo alto. Todos se fueron al banquillo a celebrarlo como una piña. Parece que el vestuario está muy unido. Una pena que los resultados no acompañen.

A pesar del gol de Charlie Dean, el Villarreal siguió atacando. Fallaron más de lo común pero ocasiones tuvieron de sobra. Forés tiró un remate solo delante de Biel Ribas al limbo. La mejor noticia fue la aparición de Biel Ribas, que fue el mejor del partido con paradas de mucho mérito. En la recta final salvó varios goles que evitaron que el UCAM Murcia se viera por debajo muchos minutos antes.

Pero Biel Ribas, por mucha capa que se ponga, no es un superhéroe y el gol del Villarreal llegó. En el minuto 83, Diego Collado decantó la balanza hacia la cantera grogueta después de una excelente jugada colectiva. Se nota que son jugadores con pedigrí que más pronto que tarde estarán codeándose con las estrellas del fútbol español.

No hubo tiempo para más y el UCAM Murcia sumó otra derrota. Y ya van unas cuantas desde la llegada de Salva Ballesta. De hecho, lo anormal, ciñéndonos a los números, es que el UCAM Murcia de Salva Ballesta gane, ya que tan solo lo ha hecho en un partido de siete posibles. Malas sensaciones para los universitarios, que van a tener que cambiar muchas piezas en invierno si no quieren que la temporada termine siendo una pesadilla. Y a este ritmo, va camino de serlo.