Fair play: Solano, el ejemplo

Para los que amamos al deporte, el gesto realizado por el internacional SOLANO, del equipo de fútbol sala Jimbee Cartagena, ha sido un soplo de aire fresco ante tantas acciones antideportivas que se viven a diario en el mundo deportivo. “Corría el minuto catorce, cito literalmente la noticia de  SPORTCARTAGENA, y con la portería completamente vacía  perdonaría el que habría sido cuarto gol cartagenero porque Javi Alonso, del Zaragoza, se encontraba lesionado en el suelo. Optó por echar el balón fuera”, créanme que he visto la jugada en reiteradas ocasiones para disfrutar de la misma, ya que ha tenido repercusión a nivel nacional y poder  sentirme orgulloso de ese hermoso gesto.

El Juego limpio es una expresión que se utiliza para denominar el comportamiento correcto ante el contrincante, árbitro o similares. Todo ello aderezado con una serie de valores , como la honestidad, la dignidad o el compromiso que hace diferenciar de un acto deportivo de otro donde se busca el ganar de cualquier forma, no respetando al contrario , compañeros o incluso a espectadores.

Afortunadamente vemos como en algunos deportes de competición, sobre todo en categorías inferiores, se están realizando actuaciones para fomentar el respeto al rival, y prueba fehaciente de ello es la que está aplicando la Federación de Fútbol de la Región de Murcia, con el uso de la TARJETA BLANCA, para premiar gestos deportivos de cualquier índole durante el desarrollo del partido.

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Solano dio todo un ejemplo de deportividad que ha tenido repercusión a nivel nacional//Foto SCT

Sería idóneo seguir aplicando en otros deportes, como ya lo están realizando el voleibol, rugby, baloncesto, balonmano, fútbol sala, etc. el saludo al finalizar el encuentro entre los equipos participantes. En el fútbol, espejo fundamental, desgraciadamente tan sólo se realiza en función del resultado final y de que no haya habido acciones determinantes o roces entre jugadores.

Sinceramente, ¿estamos convencidos que con esto sería suficiente?. Convendrán conmigo que no, pese a los esfuerzos que se realizan desde algunas federaciones y clubes. Hay que seguir trabajando en ello.

En el deporte los rivales se enfrentan con un objetivo, vencer al contrincante. Todavía se siguen realizando trampas, el juego sucio y la falta de respeto que son opuestas al espíritu que debe gozar una competición deportiva, y no continuar con el engaño al árbitro, comportamientos agresivos, gestos soeces o no felicitar al contrario cuando gana e incluso despreciarle cuando pierde.

Vayamos a la excelencia deportiva, aquella en la que la nobleza y el respeto sea la pauta a seguir y desterremos la predisposición a las trampas como medio para obtener la victoria.

Y un último apunte que, en realidad, ese ha sido el motivo que me ha inspirado a escribir este artículo, que las instituciones correspondientes, Federación  y Administración, tengan en cuenta al cordobés Francisco Javier Solano, para otorgarle un merecido premio por su caballerosa y deportiva actitud.