Rodear a Rubén Castro

El Cartagena disfruta al pichichi de Segunda División. Rubén Castro, con 8 tantos, se sitúa a la cabeza de la tabla de goleadores de la categoría. Con 39 años entre pecho y espalda, Rubén Castro es el baluarte sobre el que se sostiene este equipo.

Cuando el club anunció la contratación del delantero canario todo el mundo sabía de lo que es capaz de hacer Rubén Castro. Sin embargo, siempre planeaba la duda: 39 años ya... igual viene a retirarse. En circunstancias normales sería así, una incorporación peligrosa, otro de tantos jugadores que se vistieron de albinegro al final de sus carreras para ir apagando la luz, y cuyo rendimiento ya no era el esperado. Pero Castro venía de marcar 30 goles en sus dos últimas campañas con Las Palmas en Segunda. Poca broma, el killer estaba en forma.

 

Rubén Castro es ese tipo de futbolista que necesita de medio metro para ver puerta, lo cual atrae mucho la atención de los defensas. No le puedes dejar solo dentro del área, porque todos sus movimientos son con sentido. No regala ni una carrera, ni una concesión de cara a la galería. Todo tiene como objetivo el gol. Por lo tanto no es descabellado pensar que cuanto mejor se le rodee, mejor le irá al equipo. Y me remito al mes de octubre, donde escoltado por Gallar, Elady y Nacho Gil o Cayarga,  se han hecho 14 de los 15 puntos que campean en el casillero del equipo.

Rubén Castró anotó gol en el 49 // FOTO: FC Cartagena

Rubédn Castro en plena forma. Está increible a sus 39 años. Su olfato de gol sigue intacto

Por eso me llamó tanto la atención cuando Borja cambió de inicio a Elady por un futbolista de un perfil totalmente distinto, como Sergio Lozano, dejando entrever una posible vuelta a un 4-3-3 que en teoría se ve muy bonito, pero que la práctica está demostrando que no funciona.

Me llamó la atención cuando Borja cambio en el once inicial a Elady por otro futbolista tan distinto en su perfil como Sergio Lozano

El Cartagena se siente más a gusto siendo un equipo golpeador más que elaborador, yendo al frente con el arma más diferencial que tiene: su delantera. Hoy por hoy, Rubén Castro, Elady y Gallar parecen indiscutibles. Y el cuarto en discordia ya es negociable entre Nacho Gil, Cayarga, William o Simón Moreno, que sumó buenos minutos en Castalia.

En definitiva, parece que cuanto mejor rodeado esté Rubén Castro, más brilla él, más brillan sus compañeros. Espero que esta lección se asuma cuanto antes y no dudemos de ella en cuanto llega la primera curva (derrota ante el Logroñés). Que la segunda mitad de Butarque siga marcando el camino...