El dilema Carrasquilla

Si hay un jugador que podemos denominar como "franquicia" en el Cartagena, ese no es otro que Carrasquilla. El panameño supone una apuesta por la que el club ha arriesgado económicamente y espera poderle sacar rendimiento en un futuro no solamente en el terreno de juego. Pero parece que no termina de encajar.

Cuando allá por agosto del 2019 conocimos que el Cartagena iba a incorporar a un centrocampista panameño llamado Adalberto Carrasquilla muchos, entre ellos yo, nos llevamos las manos a la cabeza. Fue un movimiento totalmente inesperado y exótico.

Sin embargo, cuando Paco Belmonte decidió pagar un traspaso por él de 300.000 euros, ya no sonaba tan descabellado. Porque Carrasquilla pronto demostró que tenía nivel para ir más allá de Segunda B, con actuaciones muy sólidas y convincentes en el tramo inicial del campeonato. En el partido contra el Córdoba en casa llegó a deslumbrar.

El panameño pronto demostró que tenía nivel para ir más allá de la Segunda B

En Navidad se marchó Munúa y llegó Borja, y en ese momento ya se levantó algo de polvareda. El nuevo técnico quiso modificar su posición en el campo, retrasándola hasta lo que llamaríamos teóricamente un '6'. Desde luego que el panameño tiene cualidades para rendir bien ahí, pero cortabas sus mejores virtudes: romper líneas en conducción por potencia y la visión de juego.

Pronto volvió a su sitio natural, aunque con el parón por Covid no nos dio tiempo a verle mucho más. Después vino el ascenso y, de nuevo, otro movimiento de posición. Borja ha creído conveniente no ya atrasarlo, sino adelantarlo, tratando de convertir a Carrasquilla en una suerte de mediapunta. Y volvemos al mismo debate: tiene cualidades para hacerlo bien ahí, pero le cortas sus mejores armas. 

carrasquilla

El panameño Carrasquilla controla el balón ante un jugador del CD Lugo

Carrasquilla de '10' tiene piernas para iniciar la presión y capacidad para desmarcarse y dar el último pase. Sin embargo, no termina de encajar, porque sus características innatas son otras. Pero Borja no acaba de verlo en una medular junto a Clavería o Jurado, al menos de momento. Con todo, este problema deportivo no es lo más importante, porque el panameño supone para el club más que otros componentes de la plantilla.

Carrasquilla es un elemento estratégico. De su rendimiento esta campaña en el fútbol profesional dependerá en gran medida su revalorización en el mercado, y puede haber en juego mucho dinero para el club. Hace algún mes ya se especuló con que el Madrid estaría dispuesto a desembolsar un millón para llevárselo al Castilla, y toda la opinión pública albinegra coincidió en que se podía llegar a sacar mucho más por él.

Pues eso pasa por que juegue y brille. Y aquí está el dilema: encontrar el equilibrio entre darle a Carrasquilla un contexto para que 'se luzca' sin penalizar la idea colectiva que tiene el entrenador ni el rendimiento del equipo. El tiempo lo resolverá.