EL MOJO PICÓN/ Paradojas del fútbol

Tras muchos años en el pozo que supone la 2B, llegó la alegría del ansiado ascenso al fútbol profesional de nuestro FC Cartagena

 Atrás quedaron temporadas de andadura en esa división maldita para muchos equipos que buscan desesperadamente el pase a la categoría de plata de nuestro país. Tras un descanso vacacional, volvieron las entradas y salidas de futbolistas y el comienzo de una pretemporada poco fructífera para el equipo portuario, en lo que a resultados se refiere.

Y por fin, llegó el momento del anhelado comienzo de la temporada para toda la parroquia departamental. Los nervios estaban a flor de piel, con ganas de ver y sentir el inicio de la campaña con buen pie y afianzarse en la categoría.

De esa alegría, se pasó en sólo tres jornadas a una incertidumbre deportiva, llevada por lo pobres guarismos y una latente endeblez defensiva y un pésimo bagaje ofensivo. No se entendía los cambios de posición de jugadores como Carrasquilla de media-punta, los pocos minutos de Elady, la no presencia de Carlos David en el eje de la defensa con los problemas que se palpaban en el juego aéreo, los problemas en banda derecha de la defensa, la poca conexión defensa-ataque y la poca participación de Rubén Castro.

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José Ángel Jurado y Elady, dos de los grandes triunfadores de la tarde redonda en Ponferrada/Foto ANDY CÉSPEDES FCC

Pasado este bache negativo de resultados y juego, cuando comenzaban a aparecer nubarrones por el Cartagonova, ha vuelto la esperanza con dos grandes resultados en sendas jornadas, ante Lugo y Ponferradina, que han dejado al equipo en la zona media de la tabla clasificatoria.

Mención especial en este cambio de sinergia de resultados y juego, es debido a las buenas actuaciones de nuestro cancerbero Marc Martínez, a la inclusión de De la Bella, que ha dado más solidez defensiva y veteranía a la zaga, la entrada en banda derecha con David Simón, a Carrasquilla jugando de 8 , la aportación en banda y clase de Alex Gallar y sobre todo, paradojas del fútbol, a dos jugadores que estaban en la rampa de salida, o por lo menos era duda su continuidad, como José Ángel Jurado, que se ha afianzado en el once, formando una buena dupla con Claveria y, sobre todo, Elady Zorrilla, que por fin ha abandonado la banda y su continuo desgaste en defensa para hacer coberturas, pasando a estar por detrás del punta con libertad de movimientos.

A todo lo expuesto, reconocer al míster Borja Jiménez su paso adelante en corregir errores y a su nuevo sistema de juego con un 4-2-3-1, con ajustes en la parte defensiva y una mejora notable en la parcela ofensiva.

Ahora falta afianzar lo ganado como foráneo en casa en las próximas jornadas y ¿por qué no?, soñar con codearse con puestos cercanos al playoff, como la historia reciente ha mostrado con equipos como el Mallorca o el propio Fuenlabrada, aunque se siga diciendo que el objetivo número uno es la permanencia, pero soñar es libre y ojalá se cumplan esos sueños.