Otra vez a jugársela en Madrid (del Cerro del Espino a Valdebebas)

La caldera se va calentando. Ya todos los equipos clasificados para el playoff han asimilado el resultado del sorteo de lunes 13 en Las Rozas. Todos los componentes (humanos) de los conjuntos se juramentan para echar el resto y un poco más, si cabe, en el primer encuentro de la eliminatoria de estreno.

En el Cartagena a lo que parece reina la serenidad y no es un apunte estereotipado. El lunes en la magnífica Tertulia mixta desde  la plataforma de Sportcartagena en el colegio Antonio Ulloa, insigne marino sevillano del siglo XVIII, con protagonistas  del FC Cartagena y Jimbee Cartagena, y el ex alumno  líder del voley Subiela, delante de un juvenil grupo de alumnos que despidieron la reunión con gritos rítmicos de ¡Jimbee, Jimbee!  y ¡Efesé, Efesé!, el sevillano Julio Gracia expresó con naturalidad su punto de vista. De nervios, nada, y sin necesidad de consumir un vasito de tila. Y si se los escondía lo hizo muy bien el cedido artista bético.

La segunda oposición ya ha sido encajada como correspondía por el Cartagena. El dulce recorrido de 22 semanas seguidas sin perder y al final en el sillón del líder se trocaron en la decepción del salto por encima del Melilla, el equipo de los dos 'baches'  (el segundo, en mayo, mortal de necesidad) y después y definitivamente de la jugada maestra del Recreativo de Huelva,  con el martillo pilón de José María Salmerón, con más suerte que el tío de los pitos, atizando a todo el mundo que se ponía en su camino, seguramente encomendados los de Onuba a San Mamés, el legítimo patrón del fútbol.

Imagen de un partido del Recreativo de Huelva en El Colombino./RCRH

El Recreativo de Huelva se colocó al final en el primer puesto. / RCRH

El RM Castilla es el rival y toca jugar en Valdebebas como el año pasado correspondió también la primera eliminatoria en la fase de ascenso en Madrid, aunque en Majadahonda. La capital del Reino en víspera de jornada  de ajetreo electoral,  va a ser clave para la suerte albinegra. Suerte que ya no están algunos ‘mataos’ que con  la camiseta albinegra se escondieron con descaro en momentos clave en el Cerro del Espino aquella mañana en la que sobraron 7 minutos.Y no va este comentario por Michel Zabaco, el del autogol para la historia, un honrado jugador que ahora defiende  la camiseta de la Ponferradina, otro equipo metido en harinas de playoff este fin de semana.