Se acabó la crispación albinegra

Del resultado de la profunda criba urdida y ejecutada este verano solo quedan en el FC Cartagena cinco jugadores: Ayala, Santi Jara, Cordero, Elady Zorrilla y Carrillo. De los que solo dos participaron en el reciente partido en Don Benito y con buena nota. Todos merecieron calificativos que reflejaron lo bueno aportado al colectivo para resolver en campo extremeño  ese test áspero de tener ganar por encima de todo. Lo contrario habría desembocado en equiparar el inicio de liga de este curso con el pésimo arranque en 1018-19, posteriormente superado con encadenamiento de resultados extraordinarios que luego, allá por mayo y junio, se fueron al garete al tropezar en los momentos supremos en los dos lances con la Ponferradina.

Se ha jugado durante más de dos meses a formar una amplia plantilla en el filo de la navaja asumiendo el riesgo sistemático (casi todos los años igual) de tener que acoplar o ahormar un equipo a paso ligero, de marcial legionario. Serenadas las aguas  del mar revuelto no hay otra que el dueño, director deportivo y  presidente del club 'perdone' a Elady sus deslices y que la paz sirva para tomarse ambos juntos una fresca cerveza delante de una ensalada cantonal y un mojete murciano con tomate de Águilas/Mazarrón.

 

Ya eladyo-1

Gobernar al FC Cartagena no es tarea fácil si se quiere llevar la línea correcta que  por lo general se lleva en lo administrativo y ser el primer gallo en el gallinero de la Liga y, claro está, ascender de una vez y por todas.  Hay unas exigencias, una presión añadida que este verano nos ha dado a conocer, por lo escuchado en ruedas de prensa, a un Paco Belmonte desconocido, sacado de quicio por los problemas acumulados a resolver y en esencia, creo, el tema número 1 de las interferencias burgalesas que solo sirvieron para subir la temperatura y la crispación. esa crispación ya no existe.  Es por lo que el 1-2 en Don Benito en la primera salida fue como un elixir salvador de la situación. Vimos, dentro de lo que deja ver Footters (muy mejorables sus transmisiones, a años luz de la autonómica La 7) unos futbolistas de blanco y negro que se dejaron la piel y nunca jugaron al tun-tun. Nada se hizo a boleo y Quim Araujo y Pablo  Caballero definieron ante la red mientras Marc Martínez guardaba la viña ayudado por sus compañeros. Munúa gozó y seguirá disfrutando si el síndrome de las rotaciones utilizadas en tiempo pasado no se la juega. Siempre es elemental administrar con justo sentido y acierto los minutos de juego de su gente.

(Yo, entre contar con un plantel reducido y canijo y un grupo de jugadores en número suficiente y sobrado, prefiero lo segundo).

Y el espectacular y enigmático cierre de la plantilla, hasta el último momento, con abundancia de jugadores cedidos, cubrió sobre el papel con aprobado el expediente X  de las prisas con ayuda en parte del buen amigo CD Leganés al mandar a préstamo y en el último suspiro a un futbolista debe de ser mejor que aquel Mousa Camara que no se cubrió precisamente de gloria la mañana de Majadahonda.