domingo. 25.09.2022

Jugadores fantásticos y dónde encontrarlos

En el prólogo de la novela encontramos una frase genial que lo define todo: “Las asombrosas criaturas que se describen a continuación son imaginarias y no pueden hacerles daño”… Se daban las condiciones perfectas para un domingo tenso: rival de la parte baja, terreno de juego en malas condiciones, lluvia, desplazamiento largo y todo lo que el aficionado medio puede temer en un partido fuera de casa. Estaba en la mente de todos la derrota en Jaén, así que lo más normal era que se repitiese la historia (en la mente de gran parte de los seguidores).

Algo cambió ayer, y no fue por arte de magia, (es el arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales) fue por fútbol. Y del bueno. La primera parte demostró que en Segunda B también se puede jugar buen fútbol. El equipo funcionó como un bloque y cada jugador destacó en su parcela. El marcador no reflejaba la superioridad ni el excelente trabajo realizado por los pupilos de Monteagudo. Es el fútbol, no siempre te recompensa como es debido. Me quedo con el concepto, con la idea, con el estilo: toque y toque. El fútbol de toque que tantos éxitos ha dado y tan criticado por los rivales.

Es cierto que existen otras formas ganar, y de plantear los partidos, pero el más vistoso para nuestras pupilas, y para los propios jugadores, es el que hace que todos entren en contacto con el balón hasta finalizar en gol. La segunda parte fue diferente. Se perdió el toque y se perdió el control. No sabemos jugar a contener y nos cuesta bastante. Pero supimos definir en el momento justo. Habrá muchos partidos así, no lo olvidemos, y habrá que sufrir más de la cuenta. Es complicado señalar un nombre en concreto, ya que todos tenemos un jugador favorito en las diferentes posiciones del campo, pero me quedo con Jesús Álvaro. La primera vez que lo puede ver en pretemporada en Pinatar Arena, cuando la estrella era Falkenstein, dejé un tuit diciendo: “Atentos al lateral izquierdo”. Tuve la suerte de acertar, aunque nadie me hizo caso.

Me encanta su juego alocado e imprevisible. Puede aparecer en cualquier parte del campo y siempre lo hace bien. Sube como un cohete y baja como una exhalación. Regatea, pasa y centra con la misma facilidad que yo me puedo liar un cigarro. Es diferente. Seguimos arriba, primeros, y esperemos que se mantenga la dinámica positiva. Una victoria fura de casa hace que todo sea diferente. La fortaleza del Cartagonova se está haciendo inexpugnable para los rivales. Jugar en equipo y no depender de un solo jugador es importantísimo.

Las lesiones no se están notando, aunque sean pilares del proyecto. Porque hay un proyecto. No estamos así por arte de magia…

“Sabes que me gusta vivir contigo, pero haces que me olvide de todo.

Olvido rezar a los ángeles y luego ellos se olvidan de rezar por nosotros.

Hasta la vista, Marianne, ya es hora de que empecemos a reirnos y llorar y llorar y reirnos de todo”… “So long, Marianne”. Leonard Cohen.

Jugadores fantásticos y dónde encontrarlos
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