viernes. 09.12.2022

Un ridículo para la historia

El partido entre el CD Algar y el Celta de Vigo previsto para este domingo a las 16.00 horas en el estadio Cartagonova no se jugará en Cartagena. Así lo decidió la RFEF como consecuencia del mal estado del terreno de juego del recinto de la Rambla de Benipila después de que el pasado día 8 comenzaran las obras de la resiembra del césped y, tal y como avanzó SPORTCARTAGENA, la disputa del encuentro resultara del todo imposible.

Inédito, lamentable y vergonzoso. Así se puede calificar lo que está ocurriendo desde el primer día con el partido de eliminatoria de la Copa del Rey entre el Club Deportivo Algar y el Celta de Vigo. La ‘puntilla’ llegó durante este viernes cuando miembros de la Real Federación Española de Fútbol comunicaron al equipo algareño la imposibilidad y prohibición de disputar el encuentro en el estadio Municipal Cartagonova. El motivo no es otro que el estado del terreno de juego después de que el pasado día 8 comenzaran las obras de resiembra del césped; circunstancia que tanto desde el Ayuntamiento de la ciudad (a través de su concejalía de Deportes con Álvaro Valdés a la cabeza) como del propio FC Cartagena, ya conocían de antemano.

La historia de este ridículo a nivel nacional comenzó el mismo día del sorteo de Copa. Al CD Algar le tocó en suerte el Celta de Primera División en una eliminatoria prevista para el domingo 13 de noviembre. Sin embargo, para esa fecha el FC Cartagena ya tenía contratada una empresa para la resiembra del terreno de juego aprovechando el parón liguero en Segunda.

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Estado que presentaba este viernes el terreno de juego del estadio Cartagonova | Foto PSOE CARTAGENA

Es decir, que pese a todo, el partido no podía jugarse en el estadio porque había que poner césped nuevo. Ante ello, el CD Algar hizo público un comunicado en el que el Ayuntamiento de Lorca le había ofrecido el estadio Artés Carrasco para la celebración del evento. Y el Algar aceptó. Pero ante la vergüenza que supondría que un club de Cartagena tuviera que disputar un partido de estas características lejos del municipio, el ayuntamiento de Cartagena reaccionó.

Días después, la propia alcaldesa Noelia Arroyo se personó, junto a su edil de Deportes, en un entrenamiento del Algar para escuchar la opinión de los protagonistas (jugadores, cuerpo técnico y directivos del cuadro rojiblanco); coincidiendo todos ellos que su preferencia es que el partido se disputara en el Sánchez Luengo. Sin embargo, la fuerte inversión económica a la que tenía que hacer frente el Ayuntamiento (instalación de nuevo alumbrado; colocación de gradas supletorias; mejora de los vestuarios; adecuación de los accesos al campo, etc…) conllevaron que la decisión final fuera clara y contundente: el CD Algar-Celta de Vigo se disputaría en el estadio Cartagonova el domingo día 13 a las 16.00 horas y, encima, con televisión en directo para toda España.

A todo esto, el propio FC Cartagena anunció públicamente que la resiembra del campo se iba a efectuar en tres partes; la primera el día 8, la segunda el día 13 y la tercera más adelante, con la finalidad de que el césped estuviera en perfecto estado. Pero claro, la pregunta es: ¿cómo es posible que el día 8 se levante el terreno de juego de un estadio y cinco días más tarde esté en buen estado para la disputa de un partido? Pues, bien, la respuesta llegaba este viernes. Imposible jugar en ese estadio. Imposible que un encuentro pueda llevarse a cabo en un terreno cuya imagen es totalmente marrón y sin un ápice de verde.

A raíz de la promesa de la alcaldesa Noelia Arroyo, la directiva algareña comenzó con la venta de entradas, llegando a día de hoy con más de 4.000 localidades vendidas e, incluso, con el gasto de fletar tres autobuses desde El Algar hasta Cartagena para aquellos seguidores que habían adquirido su localidad.

Si bien es cierto que desde el Ayuntamiento se buscaron varias soluciones, entre ellas la de adecuar el Sánchez Luengo para que el cuadro algareño pudiera jugar este histórico partido ante su afición, ante su público y ante su gente, la fuerte inversión que tenía que efectuar el Ayuntamiento (instalación de nuevas torres de luz, colocación de gradas supletorias, mejoras en los accesos y en los vestuarios, etc…) lo cierto es que el recinto algareño quedó descartado desde el primer momento porque el césped artificial no es de última generación, tal y como establece la normativa de la RFEF para este tipo de partidos.

Y así han seguido pasando los días hasta que la Federación, a escasos dos días del partido, ha dicho no. Que en el Cartagonova no se puede jugar.

Y entonces, ¿dónde se va a disputar el partido? Pues no tengo respuesta para ello, pero apunten dos campos, o dos ciudades: Murcia y Lorca, aunque en las últimas horas se están ‘apuntando’ otras localidades.

¿Se imaginan que esto pudiera pasar en cualquier otra ciudad de España? Sería espantoso, terrible y un hazmerreír a nivel nacional. Pero esto, precisamente esto, está ocurriendo a día de hoy en Cartagena. Sin palabras. Un ridículo para la historia

Un ridículo para la historia
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