Vuelve Zabaco

Vía libre para el Cartagena ante un novel Castilla, disuelto como un azucarillo ante la marea blanquinegra del Cartagonova. Después de lo del pasado domingo , nadie podrá decir que los partidos no se ganan también desde la grada. La afición llevó en volandas al equipo desde el primer instante. El dato de que la remontada se hubiese materializado a los doce minutos lo dice todo. Munúa había jugado bien sus cartas y el equipo había salido muy intenso. Ese es el primer factor de las hazañas, la intensidad. Y con el 2-0 a tirar de oficio, criterio y veteranía.

El Cartagena fue mejor en las dos áreas y la supremacía local en el juego aéreo no solo fue evidente, sino en ocasiones , apabullante. Un partido de raza, de contacto, de esfuerzo constante. Hay cronistas madrileños que se quejan de juego duro y permisividad arbitral. Es probable que a Rubén Cruz, por otro lado uno de los mejores cartageneristas, se le fuera el codo en la jugada de marras, si bien yo no observo mala intencionalidad en la disputada. Un jugador que va a todas, que sabe lo que se está jugando y que suelta el brazo. Por mucho que digan los castillistas, yo en la jugada no veo la roja. Y desde luego, no hay motivos para tratar de empañar la justa por indiscutible victoria cartagenerista.

El KO ante el Real Madrid Castilla lo valoraremos mucho más cuando el próximo año caigamos en la cuenta de que casi medio equipo del filial madridista va a jugar en Primera: Luca Zidane, Cristo, Javi Sánchez y Fidalgo ya tienen a varios primeras siguiendo sus pasos. El portero francés puede hacerlo en la Ligue 1 mientras que el ariete tinerfeño es pretendido por el Valladolid de Ronaldo. El primer paso , con remontada incluida, hacia Segunda ya está dado y , además, con mucho mérito.

LA PONFE DE MICHEL ZABACO

La maleta está cargada de moral , pero a estas alturas no hay enemigo fácil. Tiene razón Munúa cuando se afana en contener las campanas. “Lo celebraremos cuando tengamos que hacerlo, somos un equipo humilde” decía minutos después de haber dejado de rodar el balón, el técnico uruguayo del Cartagena.

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Michel Zabaco vuelve a la que fue su casa

La siguiente parada es en Ponferrada. Soplan aires del Bierzo ante un histórico que también busca el retorno a la categoría de plata. La eliminatoria se decidirá en el Toralín donde hay datos para que los técnicos blanquinegros tengan en cuenta: suelen ser muy sólidos en defensa y suelen sacar producto a las jugadas de balón parado. El técnico es un exrayista con pasado en el Athletic : Jon Pérez Bolo. Y caras conocidas hay unas cuantas : el ciezano Isi Palazón, para muchos la figura del equipo, el veterano goleador brasileño Yuri y los viejos conocidos de la afición blanquinegra Sielva y Míchel Zabaco.

Es decir, por caprichos del destino, el central burgalés que tan buen rendimiento ofreció durante su ciclo blanquinegro, y que fue protagonista directo de la desgraciada jugada que fustró el ascenso el año pasado en Majadahonda, vuelva al Cartagonova ahora con la elástica del rival. Al margen de la desdicha para todos y en primer lugar para él (Zabaco tenía dos años de prórroga si se hubiese ascendido a Segunda) Míchel se integró en la ciudad como un cartagenero más, fue el más regular ( y así se lo premió este diario) y fue coherente al entender que tenía que buscar otros horizontes. El fútbol es así.

La presencia de Zabaco en la eliminatoria ( no sabemos si en el Cartagonova porque parece que en las ultimas jornadas se ha venido cayendo de las alineaciones de Bolo) también nos ofrece la imagen de la recuperación, del trabajo serio y de la apuesta constante. Lejos de descomponerse y de hundirse como han hecho otros, el Cartagena sigue apostando por su futuro. Y ahí está. A tan solo cuatro partidos de poder conseguirlo. Como diría el clásico; no importan las veces que me caí, sino las que me he levantado.