Simón Sáez Merino, una buena persona y un buen árbitro

En la tarde de este miércoles 15 de enero de 2020 acabo de enterarme de la triste noticia del fallecimiento de una buena persona y buen árbitro, Simón, después de una larga y dura batalla contra la enfermedad. Conocí a Simón siendo unos críos, él vivía por entonces, años 70, en la calle San Cristóbal Larga y el que escribe, en San Cristóbal Corta e hicimos amistad en la calle, donde antes se jugaba y se establecían amistades que perduran toda la vida. He conocido a sus abuelos, a sus padres y aún mantengo cierta amistad con su hermana Ana. Más tarde marchó a la Marina de donde salió años después por un nefasto decreto .

Coincidimos también en la Semana Santa Cartagenera cuando por primera vez salimos de capirote en 1977, él en el Ósculo y yo en la Virgen del primer dolor, todavía guardo una foto de ese momento. Después tuve la suerte de coincidir con él trabajando en General Electric, donde me consta que también era muy querido por sus compañeros.

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Simón Sáez Merino, a la derecha de la imagen.

Más tarde el destino nos volvió a unir en el arbitraje, donde pude disfrutar con él de otra de sus pasiones, el fútbol, y aprecié que era respetado y querido por los campos que pasaba después de 10 temporadas en tercera división y otras tantas entre regional y fútbol base, pues casi siempre pasaba desapercibido, que es lo mejor que le puede pasar a un árbitro. Hace unos días, el destino me brindó, parece mentira, poder despedirme de él. Siento encogimiento y tristeza al escribir éste articulo, pero al mismo tiempo alegría por haberte conocido y haberte disfrutado como compañero y amigo. Vas a dejar una profunda huella en tu familia, pero quiero que sepas que también la vas a dejar a tus amigos, al fútbol cartagenero y a tus compañeros de trabajo, porque tú has sido un hombre que se entregaba al 200 % y todo lo que hacía, lo hacía con cariño y con entrega total.

Cuando una piedra se quita de una pedriza, el hueco que deja, no será ocupado nunca de igual manera. Eso va a pasar contigo, te vamos a echar de menos los que te hemos conocido y disfrutado y siento que ya no puedo escribir más …… Descansa en paz, Simón.