LA FAROLA DEL LAGO/Félix el del Columbus

Queridos amigos, ¡aquí estoy!, una vez mas, delante de mi ordenador, dispuesto a escribir una nueva columna de mi "Farola del Lago", (bueno...a decir verdad delante del móvil).

En esta ocasión, voy a escribir sobre una persona muy emblemática, y muy querida y respetada en nuestra Cartagena de España, no ha sido futbolista famoso, ni entrenador, ni nada que haga referencia al deporte, pero...¿que es del deporte sin aficionados? ¡nada! y eso si, eso si lo ha sido, y...lo es, un aficionado de corazón de los que sufren con los avatares de su equipo. Tanto lo ha sido que..., innumerables veces, después de servir comidas, y sin comer el, ha salido corriendo, cambiando sobre la marcha su chaqueta de Chef, por la de paisano, para llegar sudando al Almarjal (y ahora al cartagonova), para... dejarse el alma aplaudiendo, y ayudando a su querido F. C. Cartagena. ¿Verdad que estas personas, que aman tanto nuestro deporte Rey, merecen tener un artículo   en mi modesta columna de Sportcartagena?. Pues...a ello voy.

No creo que haya nadie en Cartagena de España, que no conozca la "CAFETERÍA RESTAURANTE COLUMBUS", y a su dueño FÉLIX, (Félix Sánchez Fructuoso). Conoci a Félix (de cerca) en un partido de fútbol, eramos vecinos de butacas del estadio, y rápidamente hubo ¡feeling! (como se dice ahora) vi a Félix vibrar con cada acción de nuestro equipo, y...pensé, ¡que grande es el fútbol que atrae a personas tan entregadas a su trabajo como este hombre. Desde entonces, siempre que paso por nuestra Calle Mayor miro hacia "El Columbus" y veo a Félix en la puerta de su local, buscando con la mirada al futuro cliente, para que su preciosa cafetería, siga siendo un referente en nuestra Cartagena.

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Félix, en la puerta de su local restaurante, el conocido  'Columbus' en plena calle Mayor
Es un placer del que no quiero privarme, encontrar un ratico todas las semanas para acercarme al "Columbus", a tomar un asiático, y hablar con mi amigo Félix, (que suerte tengo de poder escoger a mis amigos), y a Félix le gusta sentarse conmigo,. y...hablamos, eso si, lo primero que pregunta es ¿como ves a nuestro equipo Loren? y yo, voy interesandome por la vida de un hombre fuerte, incansable, hablando y pendiente con su mirada penetrante y seria, de todos y cada uno de los detalles de su negocio. Poco a poco, (en conversaciones aisladas) he ido conociendo a Félix, y he ido admirandole mas. Dejarme que os cuente.

Nació Félix en Los Belones,  en el año 1.946 en plena posguerra, en aquella época terrible, donde debías ser fuerte para sobrevivir, y Félix lo fue. Su padre, Félix (el del puente) y su madre, Pencha (la del Félix) le educaron, y le enseñaron el amor por el trabajo, y Félix lo aprendió. Con 15 años, ya estaba en Cabo de Palos trabajando en "El Mosqui" en verano, y en invierno hacia de panadero, de electricista, de cartero, de todo para llevar a su casa unas pesetas. Con 18 años viene a Cartagena y se coloca en el COLUMBUS, y por su laboriosidad se ganó el afecto total de Don Pedro Díaz-Manresa, dueño del bar, y padre del gran periodista Cartagenero Don Ricardo Diaz-Manresa, redactor jefe de RTVE. (hoy, colaborador de SportCartagena) Conoció Félix a una guapísima Guadijeña, Carmen Vega Tubilla, (Mari para todos, incluso para ella misma) la "conquistó", y juntos emprendieron una vida unidos.

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Félix y su señora Carmen sentados a la puerta de su local en plena calle Mayor

Don Pedro, en 1.979 decide retirarse, y le ofrece a Félix traspasarle  El Columbus, Félix, apoyado en su esposa, piensa que es la ocasión de su vida, pide un préstamo, (le avala el propio Don Pedro) cierra los ojos, se encomienda a la providencia, y se hace cargo del precioso y emblemático café-restaurante. Desde entonces, Félix ha luchado como un león, faltandole horas al día, solo el fútbol era capaz de apartarle de su trabajo. Bueno...me habla Félix de un viaje a Tierra Santa, con su "hermano" Isidoro Bobadilla, (otro currante de aupa) y sus esposas.

El Columbus, es un local precioso, Félix ha querido que conserve la "esencia" de 90 años de existencia, es imposible pasar por su puerta y no volver la cabeza para contemplarlo. No concibo la Calle Mayor, de nuestra querida Cartagena de España sin ese restaurante. Félix ya tiene en su hijo del mismo nombre su sucesor, un día, le pregunté a Félix hijo  ¿que va a pasar  cuando tu padre lo deje? y me contestó firmemente convencido, El Columbus seguirá mientras yo tenga fuerzas. ¡AH!, me olvidaba, "El Columbus", en otras épocas, era la "taquilla" del EFESÉ, pues en una de sus ventanas que dan a la Calle Mayor se expendían las entradas para el fútbol.

Es imposible, describir una vida tan intensa como la de mi amigo Félix en un "simple" artículo, lo he concretado todo lo que he podido. He querido rendir un pequeño homenaje a un gran aficionado de nuestro F.C.Cartagena, y un fenomenal emprendedor, hecho a si mismo. Ojalá, haya podido transmitir un poco, la admiración y el respeto que siento por este hombre. 

P.D. Deseo dedicarle esta artículo, a Félix Sánchez Fructuoso, a su esposa Carmen (Mari) Vega Tubilla, a sus hijos Félix, Alicia y Marta, y a sus hermanos Antonio y Juan.