La Farola del Lago. Súper...¡¡López!!

Hola amigos, ya estoy aquí otra vez, y con otra “Farola”, dispuesto a aportar mi “granico” de arena, para que las cosas de nuestra Cartagena futbolística no se olviden. La historia se va escribiendo, y enriqueciendo con hechos y personas que han ido dejando huella en nuestra querida ciudad, y que en su día y durante años llenaron páginas deportivas y fueron ídolos de niños y mayores. Una vez terminada esa etapa gloriosa, esas personas pasan a engrosar las filas de los “mortales” que pasan inadvertidos, pero…los momentos extraordinarios vividos siempre quedan en la mente, y servidor, (como tengo la suerte de tener esta columna), me propongo volver a resucitarlos por unos días, y contribuir un “poquico” a “expandir esos (preciosos, o tristes que de todo hay) recuerdos.

En esta ocasión, quiero hablar de una persona “excepcional”, y digo excepcional en toda la extensión de la palabra, y porque además el momento en el que entró a formar parte de nuestra historia (de la historia del fútbol en Cartagena España) fue excepcional. Veréis qué bonito, (y triste a la vez) y de qué forma se alían los “astros” para que los destinos de cada persona cambien en un abrir y cerrar de ojos.

Foto Pedro y nPaco Lopez

Todo empezó un domingo 17 de enero de 1982, (fue la inolvidable temporada del ascenso a segunda A en Torrejón). Esa tarde, jugaba el Cartagena F.C. (dirigido por Ignacio Rojas) contra el Calvo Sotelo de Puertollano y al finalizar el primer tiempo, nuestro guardameta Sebas sale “disparao” de la portería y agrede en el centro del campo, y en presencia del árbitro al jugador contrario Jaime. Naturalmente, ya dentro de los vestuarios, el árbitro le expulsa  pero la cosa no acaba aquí, (ni mucho menos), pues al saltar al terreno de juego para comenzar la segunda parte, un espectador saltó al campo y empujó al árbitro contra las vallas agrediéndole. Las consecuencias de “aquello” fueron dos partidos de suspensión a Sebastián (nuestro guardameta) y cierre del estadio del Almarjal por dos encuentros, que se jugaron en la Condomina. Es muy necesario que aclare esto, pues he leído en prensa que Sebastián, (al que todos los aficionados hemos querido, y respetado sus “peculiaridades”) agredió al árbitro, y debe quedar aclarado que nuestro buen Sebastián era un poco  “especial”, pero no hasta ese extremo, y además era un gran guardameta.

 

He dicho anteriormente lo bonito o triste que pueden ser los destinos de las personas  y en este caso la tristeza de Sebastián (por su expulsión) se convirtió en el cambio radical del gran Paco López Gómez  (Súper López) y de su familia. Inmediatamente de conocer la sanción a Sebastián, Florentino Manzano (secretario técnico del Club) piensa en un sustituto de categoría, y recuerda a Paco López, que por aquel entonces (por azares del destino) jugaba en el Caravaca, en tercera división. Paco López, era un porterazo con una prestancia física impresionante, curtido en mil batallas…Sabadell, Granada, Ceuta, Jaén y últimamente en el Caravaca donde recibía un trato exquisito. Pero…se presenta Florentino en Caravaca, y le dice a Paco que lo quiere en su equipo. Paco (que ya pensaba en la retirada) se le iluminan los ojos, y piensa que la vida deportiva le está dando (a sus veintisiete años) otra oportunidad, y no lo duda, habla con su equipo, y le pide el enorme favor que le permita venir al Cartagena, el Caravaca, en agradecimiento con Paco accede, y ahí empieza Paco López Gómez (Súper López) su nueva experiencia, dando un cambio radical a su vida deportiva, y a su porvenir.

Equuipo Cartagen Paco Lopez

Juega Paco López los dos primeros partidos con el Cartagena, y el tercero en Antequera, con Floro Manzano en el banquillo, (habían echado a Rojas) también lo juega. El Cartagena ficha como entrenador a Gustavo Silva que se “enamora” deportivamente de Paco López, y le mantiene como titular, en una temporada que jamás podremos olvidar, por su trascendencia.

Fue decisivo en el ascenso en Torrejón (1982) que Paco López recuerda como lo mejor que le ha sucedido en el fútbol 

Paco López, devolvió con creces  a Florentino y a Gustavo Silva la confianza que habían puesto en el realizó partidos antológicos en los que el público coreaba su nombre, y fue decisivo en el ascenso en Torrejón, y (lloró como todos) cuando el Canario José Luis Clavó el balón en la escuadra, de la portería del portero del Torrejón, llevándonos en volandas hasta la división de Plata. Paco López recuerda ese ascenso como lo mejor que le ha sucedido como futbolista. Ya con Andrés Martínez como presidente, renovó en la temporada 82-83, y nunca dejó de jugar de titular, durante las seis temporadas que el Cartagena F.C. mantuvo la categoría. En esas seis temporadas Paco se erigió en uno de los pilares de nuestro equipo, ganó trofeos al mejor jugador de la temporada, era ídolo de chicos y mayores, paradojas de la vida, mi propio yerno, Pedro Hernández Ros, y su hermano Guillermo, (entonces niños) eran admiradores de Paco, lo vemos en la fotografía que adjunto en el artículo. Vivió momentos extraordinarios con plantillas de verdadera categoría, con jugadores extraordinarios, que por razones obvias no puedo ir nombrando. Vivió en primera persona el cierre del estadio de Almarjal, y vivió en primera persona, la inauguración de nuestro precioso estadio Cartagonova, en una temporada que pudo ser sublime, y se quedó en una pesadilla, en parte por culpa de un pésimo entrenador, (para mí, el peor de la historia) que tenía el Cartagena, ese entrenador era Pedro María Uribarri Uriarte. Lo pudimos tener todo, y lo dejamos perder.

 

Paco López Gómez (Súper López)  encauzó su vida, para seguir en nuestra querida ciudad, comenzó a trabajar con mi amigo y gran empresario Pepe Morata, del que Paco habla y no acaba. Después siguió trabajando en la empresa de seguridad Halcón durante muchos años, y recientemente se ha jubilado. Paco nunca ha abandonado su deporte ¡el fútbol, casi siempre al lado de su amigo Moreno Boluda, y muy ligado a la familia Gómez Meseguer, y al Cartagena del polígono, pero visitando el Cartagonova ¡como debe ser! hoy lo vemos como cualquier cartagenero, acompañado de su bella esposa María Luisa, formando una pareja inconfundible por su prestancia, paseando por la calle Mayor, llegando hasta el puerto, mirando este mar tan precioso que tenemos los cartageneros, y diciéndole a su mujer…qué suerte hemos tenido María Luisa. Yo te respondo, ¡qué suerte hemos tenido nosotros, con tener personas como vosotros!, que nos hacen todavía mejores.

 

P.D. Deseo dedicarle este articulo a Paco López Gómez (Súper López), a su esposa María Luisa Magias Madrid, a sus hijas María Antonia y Sandra María, y a sus nietos Javier, Alejandro, Mario y Álvaro, y desearles la máxima felicidad entre nosotros, los cartageneros de España